Consultas  Médicas

Rabia

La rabia, una de las enfermedades más antiguas que sufre el hombre y los animales, sigue siendo un problema de salud en el umbral del siglo XXI. Se mantiene endémica en muchas regiones del mundo. En América, a finales del siglo XX, 16 países registraron casos en humanos.

En Cuba, después de una década (1977-1987) de "silencio epidemiológico" de la rabia humana, reemerge en 1988, en esta ocasión por la trasmisión de animales silvestres, en particular por murciélagos no hematófagos (chupadores de sangre). Según el doctor Raúl Cruz de la Paz, Jefe del Programa Nacional de Zoonosis del MINSAP, posterior a este período se han registrado sólo seis casos, los últimos reportados en 1995.

—Considera, sin embargo, doctor, que el tema puede ser de importancia para nuestros lectores?

—Evidentemente. La rabia es endémica en el país. Solamente las provincias más orientales y el municipio especial Isla de la Juventud se mantienen libres de la enfermedad. La afectación en perros, gatos y otros animales domésticos es baja. Estos generalmente son infectados por las mangostas, principal reservorio de la rabia en nuestro medio. Los murciélagos se han convertido, al igual que en otros países, en trasmisor de la infección.

—¿Podría indicar qué es la rabia humana?

—Es una encefalomielitis vírica aguda mortal. Este virus se trasmite fundamentalmente por la saliva de un animal enfermo, ataca el cerebro y provoca casi siempre la muerte

—¿Cuáles son las características fundamentales de esta enfermedad?

—Las manifestaciones clínicas suelen estar precedidas por angustia, dolor de cabeza, fiebre, malestar general y alteraciones indefinidas de la sensibilidad, con frecuencia asociadas con el sitio de la mordedura del animal. Se presenta salivación profusa y dilatación de las pupilas. La enfermedad evoluciona hasta la aparición de paresia o parálisis, con espasmo de los músculos de la deglución, cuando se intenta tragar, lo que provoca miedo al agua (hidrofobia). También surgen dolores y convulsiones.

—¿Los perros son habitualmente los que trasmiten el virus de la rabia al hombre?

—No. Los más importantes en Cuba, además del perro, son los gatos, mangostas y murciélagos.

—¿Cuáles son las vías principales para contraer rabia?

—En primer lugar a través de mordeduras, rasguños o por contacto en mucosa o lesiones recientes con saliva de un animal enfermo.

—¿Es posible a simple vista determinar cuándo el animal padece de rabia?

—Inicialmente lo que se observa en los animales es un cambio de conducta, que generalmente evoluciona progresivamente a la excitabilidad, parálisis y muerte.

—Luego de la mordedura de un animal rabioso, ¿cuál es el período de incubación de la enfermedad?

—Está en dependencia de la dosis de virus inoculada, lugar de la mordedura y gravedad de la lesión. Pueden existir períodos de incubación relativamente cortos o muy prolongados, aunque en el hombre es más frecuente entre dos a ocho semanas.

—¿Cómo se realiza el diagnóstico de certeza?

—Por estudios de laboratorio. Existen diferentes técnicas, aunque la más utilizada es la de inmunofluorescencia directa, que resulta rápida, muy sensible y específica. También la inoculación intracerebral de ratones para aislamiento del virus sigue siendo una de las pruebas más útiles para el diagnóstico de la rabia.

—¿Existen grados, digamos, de peligrosidad? Pienso, por ejemplo, cuando el mordisco se origina por encima de la ropa, o en determinadas partes del cuerpo.

—De acuerdo con el tipo y gravedad de la lesión, esta se clasifica en grave o leve. Las lesiones con mayor riesgo para contraer la infección por el virus rábico son las que se producen en cabeza, cara, cuello y dedos, sí como todas las mordidas múltiples y las ocasionadas por animales silvestres.

—¿Una vez que aparecen las primeras manifestaciones de rabia —en el hombre o en el animal— es prácticamente inevitable la muerte?

—Sí, no obstante la calidad de atención que se brinde.

—¿Qué medidas tomar entonces ante una mordedura o rasguño de un animal?

—El tratamiento local de la herida es de suma importancia, y de por sí puede evitar muchos casos de rabia al eliminar o inactivar el virus inoculado. Se recomienda por ello lavar la herida lo antes posible bajo un chorro fuerte de agua y limpiarla con agua y jabón, o con agua y un detergente. Y acudir al médico de inmediato.

—¿Es efectiva la vacuna antirrábica en el ser humano? ¿Presenta alguna contraindicación?

—El tratamiento antirrábico oportuno evita la enfermedad. Las vacunas son muy efectivas y no tienen contraindicación.

—¿Algo más?...

—Los perros deben mantenerse vacunados y evitar que deambulen libremente por la vía pública. De producirse alguna lesión por un animal afectivo, no sacrificarlo para facilitar su observación durante diez días; y si fue por animales silvestres, tratar de capturarlos a fin de enviarlos al laboratorio para su estudio.(2002)