Consultas  Médicas

Quistes del hígado

JOSÉ A. DE LA OSA

El lógico relevo generacional ha querido que el Doctor en Ciencias Médicas Enrique Arús Soler, quien no sin orgullo se declara alumno de ese gran Maestro de la Medicina cubana que es Raimundo Llanio Navarro, continúe por las indelebles huellas dejadas por su Profesor y amigo al ocupar ahora el cargo de Director del Instituto de Gastroenterología del Ministerio de Salud Pública (MINSAP).

Foto: ARNALDO SANTOSDoctor en Ciencias Médicas Enrique Arús Soler.

El doctor Arús, especialista de segundo grado en esa especialidad, inicia nuestro diálogo definiendo a qué nos referimos concretamente cuando hablamos de quistes hepáticos.

Los quistes del hígado —dice con precisión— son lesiones que pueden compararse con un saco cuyas paredes están constituidas por células y su contenido puede ser líquido o una sustancia semisólida.

De acuerdo con su naturaleza, ¿cuáles son los más frecuentes que afectan al ser humano y qué causas principales los originan?

Atendiendo a su origen existen dos grupos de quistes del hígado: los parasitarios y no parasitarios. Los primeros, o quistes hidatídicos son causados por un parásito del género Echinococcus. E. granulosos es la especie responsable de la mayoría de los casos humanos. Los segundos son consecuencia de una malformación congénita.

¿Son más comunes los parasitarios o los que se manifiestan por otras causas?

Depende de la región geográfica. Los parasitarios son más comunes en los países de todo el litoral mediterráneo, en algunos países de América del Sur, el Sudeste de Australia, Nueva Zelandia, entre otros. Los quistes simples del hígado, uno de los tipos no parasitarios más frecuentes, se ha calculado que lo tiene el 1% de la población mundial.

En cuanto a los parasitarios: ¿qué animales son transmisores de esta dolencia y cómo se produce el contagio?

El perro doméstico es el que transmite la enfermedad al hombre. La infección humana se produce por la ingestión de huevos de E.granulosos eliminados por las heces por los perros infectados. El hombre ingiere estos huevos, ya sea tocando a perros con el pelo contaminado o por la ingesta de verduras o agua infectadas. No hay transmisión de persona a persona.

¿Unos y otros quistes presentan similares signos y síntomas? En general, ¿cuáles son las manifestaciones que nos deben alertar?

El síntoma principal de unos y otros es el dolor en la parte superior derecha del abdomen, y ante su presencia es cuando debe acudirse al médico.

¿Podrían cursar de forma asintomática? ¿Estas lesiones suelen ser únicas o múltiples?... ¿Cuál es el curso natural de esta afección?

Ambos tipos de quistes hepáticos, que pueden ser únicos o múltiples, cursan en su gran mayoría sin ocasionar síntomas. Su curso clínico es silente durante mucho tiempo.

¿Y en cuanto a sus complicaciones más temidas?

En el caso del quiste hepático simple las complicaciones son poco frecuentes, pero la que más se ve es la hemorragia intraquística. Sus manifestaciones clínicas son dolor abdominal intenso y aumento de tamaño del quiste. En los parasitarios, en ocasiones, la enfermedad se presenta por una de sus complicaciones: la rotura del quiste en la cavidad abdominal, o también en las cavidades pleural o pericárdica, lo que hace que la evolución de la enfermedad se torne grave.

¿En qué edades de la vida suelen presentarse?

La edad de presentación depende del momento en que se adquirió la infección y de la velocidad de crecimiento del quiste. En algunos casos de quiste hepático simple el tamaño aumenta rápidamente. Esto se observa casi exclusivamente en mujeres de más de 50 años.

¿Qué métodos se emplean para el diagnóstico de certeza de esta enfermedad?

El ultrasonido presenta una eficacia diagnóstica óptima. La tomografía axial computarizada también es de gran sensibilidad. En el caso que se sospechen quistes parasitarios, se requiere llegar al diagnóstico del parásito causante y esto se logra mediante pruebas serológicas.

¿Cuál es el tratamiento de elección?... ¿Con qué resultados?

El tratamiento quirúrgico es el de elección para los quistes simples que dan síntomas o cuando se complican. En los quistes hidatídicos se utilizan medicamentos antiparasitarios durante un largo período de tiempo.

¿Qué mensaje podríamos dejar en cuanto a prevención?

En los quistes de origen parasitario se puede ejercer una verdadera prevención. Las medidas más eficaces implican las campañas de educación. Las acciones preventivas incluyen el tratamiento de los perros y la eliminación de los perros vagabundos e impedir su acceso a los despojos del ganado.