Consultas  Médicas

Quemaduras solares

Convincente, dejando una huella esclarecedora en el diálogo abierto, la doctora Olenia Pesant Hernández, especialista en Dermatología del Hospital Clínico-Quirúrgico Hermanos Ameijeiras, se revela como una avezada comunicadora de salud . Sonriente, inicia sus respuestas con un rotundo ¡no!, cuando le pregunto si insolación es sinónimo de quemaduras solares.

Ambos, dice, son un mismo fenómeno pero con diferente grado de intensidad. La quemadura solar es el efecto adverso más común producido por la luz solar, caracterizada por eritema (color rojo de la piel) y ampollamiento, y la insolación (término por demás en desuso) es la forma grave de la quemadura, acompañada de síntomas generales.

—Doctora, la gravedad de una quemadura en general depende de su profundidad, de su extensión y de la edad de la víctima. ¿Se corresponden con esta definición las producidas por el astro rey?

—Claro que sí, sobre todo que esto depende del tiempo e intensidad de la exposición de quienes toman el sol, fundamentalmente en la playa.

—¿Qué grados de severidad podrían originar los "baños solares" en estos meses de mayor actividad playera de los cubanos?

—Pueden producir desde un discreto enrojecimiento y una pigmentación o bronceado característico y veraniego, hasta una verdadera quemadura que requiera incluso la hospitalización.

—¿Qué horarios recomienda como óptimos y cuáles definitivamente debemos rehuir?

—Debemos evitar bañarnos entre las 10 a.m. y 3 p.m., porque en este horario hay mayor intensidad de los rayos solares. Las horas menos dañinas son temprano en la mañana y después que cae la tarde.

—¿Y en cuanto al tiempo máximo que debemos mantenernos expuestos?

—Cuando se procura compaginar la protección de la piel con los deseos de broncearse, la persona debe exponerse por períodos cortos, repetidos durante varios días, es decir, paulatinamente, aunque la respuesta de la piel al sol es individual para cada persona y no existe un tiempo máximo de exposición.

—¿A todas las personas se les "pega" el sol de igual forma, o ello está en dependencia del tipo de piel que tengamos?

—Está claro que todas las personas no reciben los rayos solares de igual forma y que esto está determinado por el tipo de piel que ellas tengan. De los seis tipos existentes, los primeros cuatro (que van de la blanca a la morena clara) se queman más fácilmente porque son más sensibles al sol y pueden broncearse o no. Los otros dos tipos son pieles oscuras, más resistentes a los rayos solares, y nunca se queman.

—¿Qué consecuencias para nuestra salud pueden comportar sistemáticos e intensos períodos de toma de sol?

—Pueden estar dadas por daño solar agudo y se presenta con enrojecimiento e inflamación, dando lugar a la quemadura, pero con el tiempo ocurre el daño solar crónico, que provoca envejecimiento prematuro y condiciona las lesiones premalignas y el cáncer cutáneo. También existen enfermedades dermatológicas inducidas por la luz solar, como la Erupción Polimorfa Solar, o agravadas por ella: el lupus eritematoso.

—¿El sol acelera en verdad el proceso de envejecimiento?

—Uno de los culpables del envejecimiento prematuro es el sol y puede acelerar de 5 a 10 años la edad cronológica del individuo.

—¿Los ojos requieren una protección especial?

—La visión, ciertamente uno de nuestros sentidos más preciados, suele descuidarse con frecuencia, sin tener en cuenta la fragilidad de los ojos y quizás sin saber que la radiación solar puede provocar queratitis y conjuntivitis, por lo que se recomienda el uso de espejuelos o gafas oscuras mientras estemos expuestos al sol.

—¿Qué tratamiento sugiere seguir ante la aparición de quemaduras solares?

—El de las lesiones leves es puramente sintomático: lociones suavizantes, reposo y sedantes. La administración de aspirina puede reducir, en forma significante, la intensidad de la reacción inflamatoria, pero no el daño de la piel. Si se trata de una quemadura severa se requiere hospitalización.

—¿Es conveniente la aplicación de vinagre en las zonas afectadas, o algún otro remedio de los llamados caseros?

—Es cierto que el vinagre, como referían nuestras abuelitas, puede ser útil para refrescar la piel. También podemos utilizar fomentos de sábila, de manzanilla y hasta de agua de arroz. Para la cara se recomiendan igualmente fomentos de leche fría.

—¿Podría esclarecer la diferencia entre los rayos ultravioletas y los denominados actínicos?

—No hay diferencias, aunque debemos aclarar que existen tres tipos de rayos ultravioletas (UV): UV-A, UV-B y UV-C, específicamente los rayos UV-B son los encargados de las quemaduras solares, la pigmentación de la piel y el fotoenvejecimiento. Los UVA son los que producen el cáncer de piel pero con mayor dosis de exposición.

—¿Cómo prevenir? ¿Existe acaso algún decálogo para la protección de las quemaduras del sol, o al menos cuatro o cinco buenas sugerencias?

—Podemos protegernos con sombrillas, sombreros y con el uso de fotoprotectores: pantallas solares con Factor de Protección Solar (FPS) para UV-B entre 15 y 30 y ya se fabrican contra rayos UV-A. Hidratar y nutrir la piel con cremas es también recomendable. Pero lo más importante es tener en cuenta lo que hemos referido con relación a la duración e intensidad de la exposición al sol, y, sobre todo, cambiar hábitos, como el de querer quemarnos como una salchicha, y también los horarios, es decir, debemos aumentar gradualmente el tiempo de exposición al sol a fin de lograr un bronceado sin quemaduras. De lo contrario, sólo lograremos dañar de cualquier forma nuestra piel.

—¿...?

—Sí, nos queda algo importante por señalar. Y es que el daño que provoca el sol es acumulativo. Es decir que toda exposición solar sin la debida protección desde la infancia provocará, en edades adultas y seniles, cambios importantes en la piel con lesiones cutáneas o sin ellas. Por otra parte, es cierto que tomándolo con prudencia resulta beneficioso, al destruir numerosos microorganismos e intervenir en la elaboración del calcio y la vitamina D, sin olvidar tampoco que es la forma de obtener un bronceado de la piel que tanto gusta por su tono agradable a la vista y por el aspecto de salud que representa.(2002)