Consultas  Médicas

Quemaduras: Primeros auxilios

¿Conocemos, con saber científico, qué medidas generales de primeros auxilios tomar cuando una persona sufre quemaduras, los factores que determinan la gravedad, o los primeros pasos a seguir de acuerdo con el agente causal que haya producido el accidente?...

La piel es uno de los órganos más voluminosos del cuerpo humano, que se erige como barrera protectora —aunque vulnerable— contra la acción de agentes físicos, químicos o bacterianos sobre tejidos más profundos. Su espesor varía, según la zona: muy delgada en los párpados y muy gruesa en las palmas de la mano y las plantas de los pies.

Adentrándonos en su anatomía observamos que la piel tiene dos partes principales, una externa, la epidermis, que forma la superficie, y una interna, la dermis, que contiene las raíces de los pelos, los vasos sanguíneos, las glándulas y las terminaciones nerviosas.

No habría que insistir en el hecho de que las quemaduras son en general lesiones muy graves y dolorosas. Se presentan cuando el organismo recibe más energía (calórica, química o eléctrica) de la que puede absorber sin lesionarse. Principalmente son lesiones de la piel, pero a veces afectan a otros órganos como los pulmones, el corazón, los riñones.

Resulta imprescindible por ello saber actuar con efectividad ante estos imponderables

La doctora Georgeana Chirino Rodríguez, especialista en Cirugía Plástica y Quemados del Hospital Luis de la Puente Uceda, de esta capital, nos adelanta que la severidad o gravedad de una quemadura puede ser estimada por el porcentaje de superficie corporal quemada y la profundidad de la quemadura, a lo que se le adiciona su localización, la edad, el estado físico del paciente y la presencia de lesiones asociadas.

Entre las varias clasificaciones de las quemaduras, con visión periodística resumiría que, las denominadas de primer grado, causan lesiones superficiales que sólo enrojecen la piel y son dolorosas; las de segundo ocasionan lesiones más profundas (intermedias), generalmente se forman ampollas y son muy dolorosas: y las de tercer grado provocan lesiones aún más profundas, no son dolorosas y se caracterizan por ser secas, como cuero, acartonadas, de color negro o blanco nacarado.

De acuerdo con el criterio ofrecido por la doctora Chirino, las que más frecuentemente se originan en nuestro medio son las de primero y segundo grados, que responden a quemaduras solares (abordadas recientemente en Consulta Médica), líquidos calientes o hirvientes, vapor, llama, cáusticos, casi siempre provocadas por accidentes en el hogar o automovilísticos. El daño de la piel es directamente proporcional a la duración de la exposición y a la concentración del agente causal de la quemadura.

—Doctora Chirino: ¿qué recomendaciones considera válidas cuando las quemaduras son producidas por agua hirviente, grasa, o por el contacto con planchas calientes?

—Lo más importante es no usar ningún tipo de remedio casero, lo que es extensivo para cualquier quemadura. Preferimos el uso de abundante agua fresca. Es preciso tener bien en cuenta que todo lesionado por quemaduras será atendido en el cuerpo de guardia de una unidad de quemados, donde, con criterio médico, se tomará la decisión de quién necesita ingreso o podrá ser atendido de forma ambulatoria.

—¿Ni siquiera es conveniente emplear ungüentos, manteca, aceites?

—¡¡No!! Algunos de estos productos favorecen la proliferación bacteriana por estar contaminados, mientras que otros son difíciles de eliminar posteriormente cuando se va a examinar la quemadura. Sólo agua fría, más bien fresca y limpia de la llave, y después envolver las partes quemadas en un paño o venda limpia. No emplear fomentos con hielo o agua muy helada, pues podrían causar otras quemaduras o empeorar las ya existentes.

—Refiriéndonos específicamente a las originadas por el fuego, ¿qué conducta seguir?

—La persona debe ser apagada con cualquier prenda de vestir que se tenga a mano, preferiblemente una frazada, agua o incluso arena o tierra, rodándola por el suelo. De lo que se trata es de ahogar el fuego e impedir que el lesionado corra con las quemaduras.

—¿Y en cuanto a las quemaduras por agentes químicos o eléctricos?

—Si bien todas las quemaduras son de cuidado, estas pueden llegar a ser muy graves y comprometer la vida del paciente. Son por ello determinantes también los primeros auxilios. En cuanto a las químicas, por ácidos o álcalis, para establecer la conducta a seguir es importante conocer qué sustancia precisa originó el accidente. Debe lavarse con abundante agua corriente el área quemada (ojos, piel o mucosas) por un tiempo no menor a 30 minutos. Asimismo, cubrir la quemadura con una tela limpia, para evitar infecciones.

Las eléctricas se acompañan en ocasiones de fracturas. Es preciso retirar a la víctima de la electricidad y apagar las llamas si está encendida. Es importante también tener en cuenta las consecuencias que se pueden producir durante el accidente, como el paro respiratorio, cardiorrespiratorio y el shock.

—¿Quisiera precisar las medidas generales de primeros auxilios que puedan ser comunes, además de las mencionadas, a cualquiera de estos quemados?

—Te subrayaré las más importantes: retirar las ropas quemadas o mojadas en ácido, y las prendas que posea el paciente; taparlo si es posible con sábanas o vendas limpias, lo que esté al alcance de la mano; vigilar la respiración sobre todo en quemaduras faciales (cara); si tiene en casa, dar a tomar un analgésico para aliviar el dolor; administrar abundante líquido (agua); inmovilizar las extremidades en caso de lesiones y aplicar torniquetes cuando sea necesario para controlar sangramientos. Acudir con urgencia al cuerpo de guardia.

—¿Algún comentario esencial?

—Sí. En un alto porcentaje las quemaduras son evitables, por lo que nos debemos sentir obligados cotidianamente a cumplir con rigor con los sistemas y programas de seguridad establecidos.. Cuando se estudian profundamente los accidentes se descubre siempre que en su mayoría pudieron ser prevenidos. (2002)