Consultas  Médicas

 

Pólipos del endometrio

JOSÉ A. DE LA OSA
delaosa@granma.cip.cu 

Los pólipos no son ramificaciones, sino estructuras que surgen en distintas superficies mucosas del organismo, entre ellas el cuello uterino, el estómago, el intestino, las fosas nasales. Presentan formaciones elevadas que tienen aspecto redondeado, ovalado, arborescente o en forma de dedos y son debidos a procesos de proliferación celular exagerada, desencadenados por múltiples factores no bien conocidos aún por la ciencia.

Foto: JOSÉ M. CORREADoctor Humberto Arcos Pandiello.

Como la Consulta aborda el tema de los pólipos endometriales, no resultaría ocioso recordar también que el endometrio es el tejido que tapiza la cavidad uterina y tiene como funciones anidar o nutrir el huevo fecundado. De no producirse el embarazo, se descama cada 28 días aproximadamente para dar lugar a la menstruación.

Nuestro entrevistado es el doctor Humberto Arcos Pandiello, especialista de primer grado en Ginecología y Obstetricia, Jefe del Servicio de Endoscopia del hospital docente González Coro, en Ciudad de La Habana.

—Doctor, ¿cuál es la evolución en general de los pólipos endometriales o uterinos?

La evolución es a seguir creciendo y, por tanto, aumentan las molestias clínicas que presentan. Son esencialmente benignas y con muy baja tendencia a malignizarse incluso cuando se dejan evolucionar por largos periodos.

¿Son una enfermedad en sí misma o una manifestación de alguna otra dolencia?

Constituyen una enfermedad con todo su cortejo sintomático.

¿Pueden afectar la fertilidad de la mujer?

Sí, puesto que se comportan como un cuerpo extraño, como si fueran un dispositivo intrauterino.

¿Con qué signos y síntomas principales se manifiestan y a qué edades?

El síntoma fundamental es el sangrado por encima de lo esperado, según el patrón o edad de la paciente, que tiende a ir en aumento si no se trata. Con mucha frecuencia se asocia a sangrado poscoital. Aparece generalmente en la mujer de 35 años o más y, sobre todo, después de la menopausia. Como síntomas locales pueden presentar escozor o prurito vulvar, cambios en la piel de esa zona por el uso de objetos sanitarios para soportar el sangramiento; y entre los generales, decaimiento, fatiga y disminución del apetito, asociados a la anemia producida por la pérdida de sangre.

¿El diagnóstico es clínico o son necesarios exámenes complementarios para el establecimiento del diagnóstico de certeza?

Se sospecha clínicamente y entonces para establecer el diagnóstico es necesario realizar un ultrasonido, preferiblemente vaginal, entre otros procederes.

¿Estos pólipos pueden desaparecer con una terapéutica no quirúrgica o se requiere la cirugía en todos los casos?

En la literatura existen reportes de pequeñas series de pacientes que han curado con tratamiento médico, pero con tasas muy altas de recidiva (reaparición de los pólipos) al terminar el tratamiento. La solución quirúrgica ofrece mejores resultados.

¿En qué consiste la cirugía?

En la extirpación de los pólipos por su base bajo visión histeroscópica (técnica de exploración visual vía vaginal que permite la operación). En nuestro hospital empleamos anestesia general, y el especialista encargado de hacer la intervención es el ginecobstetra. En los lugares donde no se dispone de esta novedosa técnica puede intentarse su resección por legrado, aunque no siempre resulta exitosa.

Abro este espacio por si le queda algo esencial por añadir.

Realmente desde el advenimiento de esta técnica de "mínimo acceso" las tasas de curación definitiva de portadoras de pólipos endometriales y otras enfermedades productoras de sangrado genital abundante, han mejorado de forma significativa, y ha disminuido también el número de pacientes que han tenido que terminar en histerectomía (extirpación del útero) con todos los riesgos y consecuencias que ello comporta para la mujer. Es una técnica que en nuestro país debe desarrollarse aún más, y generalizarse, para lo cual se prepara el personal.