Consultas  Médicas

Parkinson

JOSÉ A. DE LA OSA

Hasta hoy (septiembre y 2004), el Parkinson es una enfermedad crónica, incurable pero tratable, como lo son también la hipertensión arterial, la diabetes o el asma bronquial. No hay que temerle: hay que enfrentarla y atenderla, afirma el científico cubano Lázaro Álvarez González, una reconocida autoridad en el tema, especialista de segundo grado en Neurología, y Jefe de la Clínica de Trastornos del Movimiento del Centro Internacional de Restauración Neurológica (CIREN), en La Habana.

Foto: ARNALDO SANTOSLa prevalencia del Parkinson en Cuba se estima en 140 enfermos por cada 100 000 habitantes.- Profesor Lázaro Álvarez González.

El Parkinson, define inicialmente, comporta un doble concepto. Uno: se trata de una enfermedad degenerativa del sistema nervioso causada por la pérdida de un grupo selectivo de neuronas, lo que origina un déficit bioquímico en el cerebro caracterizado por la alteración de los patrones normales del movimiento; y dos: suele referirse, con el epónimo de parkinsonismo o síndrome parkinsoniano, a un conjunto de síntomas y signos que incluyen lentitud y pobreza de movimientos, rigidez y temblor característico en estado de reposo, expresión de múltiples enfermedades o lesiones del sistema nervioso que tienen como denominador común esos síntomas.

¿Conoce la ciencia las causas que lo originan?

No se conocen. Se ha avanzado en la comprensión de los mecanismos por los cuales mueren las neuronas y existe conciencia de que hay factores genéticos y ambientales que interaccionan para provocarlo.

¿Se ha podido probar que el Parkinson sea hereditario?

Hay ocho formas hereditarias de la enfermedad, pero en su conjunto el número de estos pacientes con herencia familiar no alcanza el 15%. De ahí que, con mayor frecuencia, la aparición de esta dolencia no esté vinculada a la herencia.

¿Es más frecuente en los varones?

No existe evidencia absoluta de que sea más común en el sexo masculino, aunque algunos estudios lo hayan demostrado. Subrayaría que investigaciones recientes en grandes series de pacientes no apoyan ese criterio.

En general, ¿cuáles son los primeros síntomas perceptibles de esta afección y a qué edades como promedio aparece?

Suele aparecer a partir de los 50 años, y las alteraciones frecuentes que preceden la enfermedad son trastornos del olfato y de la visión. En el 90% de los casos este padecimiento comienza por temblor en una extremidad aislada.

¿Y cómo evoluciona?

Habitualmente el temblor progresa hasta comprometer ambas extremidades de un mismo lado del cuerpo, y después asocia lentitud y rigidez, para posteriormente generalizarse, aproximadamente en dos años.

¿Hay alguna señal de alerta entre su comienzo clínico y la aparición propiamente de los primeros síntomas?

El temblor, a cualquier edad, es siempre una señal de afectación del cerebro. Lo que distingue al Parkinson es su carácter progresivo y que el temblor aparece en el estado de reposo.

¿Qué exámenes se requieren para el establecimiento del diagnóstico?

Es clínico. Los estudios que se indican (Resonancia Magnética Nuclear, Tomografía Axial Computarizada) están dirigidos a descartar otras dolencias.

Como promedio, ¿cuál es la evolución natural que sigue este trastorno?

Antes de la aparición de los tratamientos farmacológicos, luego de la aparición de esta enfermedad, la expectativa de vida de los pacientes era de unos 12 años. Actualmente tienen la misma expectativa que la población general.

¿Qué resultados se alcanzan con los tratamientos medicamentosos?

Se cuenta con un amplio arsenal farmacológico que permite el control satisfactorio de los síntomas durante muchos años. Este tratamiento suele ser óptimo los primeros cinco años de su administración, y eficaz hasta pasados los 15 años de evolución de la enfermedad.

¿En qué momento puede ser indicada la cirugía del Parkinson, y a quiénes? ¿Qué resultados se alcanzan?

La cirugía se indica en los estadíos avanzados de la enfermedad para el control de las complicaciones evolutivas y de los síntomas, que se tornan refractarios a la medicación. De los tres tipos de cirugía que se practican hoy —los trasplantes, la cirugía funcional y la estimulación—, con la funcional se puede obtener un control de hasta un 50% de las manifestaciones clínicas del Parkinson y un incremento de hasta un 70% de la capacidad funcional.

En los umbrales del siglo XXI, ¿se avizora la cura de esta enfermedad?

Te diría categóricamente que sí, sustentado en las investigaciones en curso a nivel mundial. Incluso espero que las investigaciones que se realizan en Cuba conduzcan a aportes que, en los próximos años, modifiquen sensiblemente el futuro de estos pacientes.