Consultas  Médicas

Dolencias de la próstata

Del tamaño de una nuez, la próstata es una de las glándulas sexuales masculinas. Ubicada exactamente debajo de la vejiga (el órgano que almacena y vacía la orina producida por los riñones), esta estructura glandular tiene como función producir un líquido que se mezcla con los espermatozoides procedentes de los testículos y con líquido de las vesículas seminales, para formar el semen.

Un enemigo peligroso, aunque ciertamente poco temido, es el cáncer de próstata, que se incrementa hoy en el mundo, como también las afecciones prostáticas en general que están alcanzando, en un mayor porcentaje, a personas más jóvenes, a partir sobre todo de los 40-50 años.

¿Ese mismo comportamiento es el que se está produciendo en nuestro país?... La pregunta la formulé esta semana al Doctor en Ciencias Vicente Osorio Acosta, profesor titular de Urología y consultante del Hospital Clínico-Quirúrgico Hermanos Ameijeiras, con casi medio siglo de ejercicio profesional en la Medicina. Ostenta la orden nacional "Carlos J. Finlay".

Las enfermedades prostáticas –indicó— vienen presentando un incremento también en nuestro medio, especialmente la hiperplasia benigna (aumento de tamaño de la próstata); la prostatitis o inflamación del tejido prostático, que suele ser frecuente en personas jóvenes, y el cáncer.

—¿A qué se atribuye el incremento de esas dolencias y, usualmente, cuáles son las causas más frecuentes que pueden originar alteraciones en la próstata?

—Hay razones de índole hereditaria y genética vinculadas a estos padecimientos. Se sabe, por ejemplo, que los hombres de raza negra tienen más predisposición. También la mayor longevidad del hombre por el incremento de la expectativa de vida. Estudios epidemiológicos lo vinculan a una vida sexual desordenada, y también a la abstinencia, a enfermedades de trasmisión sexual recurrentes o no tratadas debidamente, a factores dietéticos como comidas ricas en grasas saturadas y químicos artificiales, entre otros.

—¿Qué hay de cierto en cuanto a considerar como factor de riesgo de afecciones de la próstata, el uso de pantalones o cinturones muy ajustados?

—El empleo de estas prendas y otras como los soportes deportivos y la ropa interior apretada, además de "distorsionar" la anatomía normal de los genitales masculinos, afectan la circulación y su temperatura y son factores que pueden facilitar la aparición de enfermedades prostáticas inflamatorias.

—¿Pueden convertirse en crónicas?

—La prostatitis, por ejemplo, que con un tratamiento adecuado es fácilmente curable, puede convertirse en crónica y causar incluso alteraciones en la fertilidad masculina.

—¿Las primeras manifestaciones de un crecimiento prostático benigno son similares a los del cáncer?

—Sí, son similares. Y te relaciono los principales síntomas: determinado esfuerzo para comenzar a orinar, deseo frecuente, chorro débil, y la necesidad de interrumpir el sueño varias veces para cumplir con esta necesidad.

—¿En qué momento debemos consultar al médico?

—Por lo regular los pacientes consultan cuando se les manifiestan los síntomas descritos o cuando les aparece sangre en el semen. Los médicos de familia son el primer eslabón del Programa Nacional de Diagnóstico Precoz del Cáncer, que tiene como uno de sus subprogramas el de cáncer de próstata. Considero imprescindible que todo hombre mayor de 50 años acuda a su médico de familia. Debo subrayar la importancia del diagnóstico precoz, porque incluso cuando se detecta a tiempo el cáncer de próstata resulta el más fácilmente curable.

—¿Cómo se establece el diagnóstico de certeza de una afección prostática?

—Atendiendo a los datos referidos por el paciente, el examen clínico y de laboratorio, el ultrasonido abdominal y examen rectal digital, en los casos que el cuadro clínico lo demande.

—¿El tratamiento de las afecciones benignas de la próstata se realiza con el empleo de fármacos?

—Las enfermedades inflamatorias son tributarias de tratamiento medicamentoso, mientras que los tumores benignos o malignos se tratan con diversos procederes, que incluyen medicamentos y pueden requerir también la cirugía.

—¿Existen vínculos entre los trastornos de la próstata, su tratamiento quirúrgico, con la pérdida de la potencia sexual y la infertilidad?

—La próstata es parte del aparato sexual y, por tanto, todo tipo de tratamiento puede afectar estas dos funciones: la actividad sexual y la fertilidad en el hombre. Ahora bien, la extirpación radical de la próstata originada por la presencia de un cáncer, no implica necesariamente la pérdida de la potencia sexual, pero sí produce infertilidad porque comporta la eliminación de las vesículas seminales. Los mayores riesgos de que se produzca una disfunción sexual se originan cuando el tratamiento médico obliga a la administración de hormonas.

—¿Concluyentemente en una primera fase de su desarrollo el cáncer de próstata no causa síntomas?

—Es una enfermedad de desarrollo lento y silencioso, de ahí lo esencial que los hombres que pasan la curva de los 50 se acojan a las facilidades que brinda el programa de diagnóstico establecido por el Ministerio de Salud Pública.

—¿Qué apreciación le merecería que el cáncer de próstata sea poco temido por los hombres?

—Tú como comunicador sabes bien que, en general, las personas tienen una fuerte tendencia a subestimar el riesgo personal y no son pocos los que piensan íntimamente que "una enfermedad grave no puede sucederme a mí". Por tanto, con independencia del riesgo verdadero nos cuesta trabajo asumir la autorresponsabilidad con nuestra propia salud. Asimismo, muchos creen también que las enfermedades prostáticas son exclusivas "de los viejos".

—Si desea ampliar o precisar algún concepto, este es el momento...

—Insistir en que el cáncer de próstata es curable, y que ante la aparición de cualquier síntoma relacionado con la micción debemos acudir de inmediato al médico, porque, además, por benigna que pueda resultar la dolencia, si estas afecciones no se tratan a tiempo y adecuadamente la vejiga puede sufrir algún trastorno.