Consultas  Médicas

Obstrucción lagrimal

JOSÉ A. DE LA OSA
delaosa@granma.cip.cu

La dacriocistitis, una especie de trabalenguas para los no especializados en el tema, es la inflamación del saco lagrimal debida a una obstrucción de su conducto de drenaje Ese término, que en expresión popular en nuestro medio se "traduce" como obstrucción lagrimal, se esclarece si nos remontamos a sus orígenes griegos: dákryon, que significa lágrimas; kystis (bolsa), a los que se suma el sufijo itis, usual en Medicina para designar cualquier tipo de inflamación.

Foto: CAODoctora Nereyda Martínez Suárez.

Es la principal enfermedad del sistema lagrimal, y se observa con mayor frecuencia en lactantes y en personas mayores de 40 años, nos avanza la profesora Nereyda Martínez Suárez, especialista de segundo grado del Servicio de Cirugía Oculoplástica del Instituto Cubano de Oftalmología Pando Ferrer, de Ciudad de La Habana, quien ha sido incluida en el Directorio de las personalidades relevantes de la ciencia, de la Academia de Ciencias de Cuba.

Como sabemos, el sistema lagrimal consta de dos partes: una encargada de la producción de las lágrimas (glándula lagrimal), situada en el ángulo superior externo de la cuenca del ojo; y la otra, la excretora, responsable de la evacuación de las lágrimas (saco y conductos lagrimales), ubicada en la cara interna de la órbita ocular.

— ¿Es uno o son varios los tipos de obstrucción lagrimal existentes?

— Pueden ser de nacimiento (congénita) o de causa adquirida, con manifestaciones crónicas o agudas.

— ¿Se conocen las causas de cada una de ellas?

— Las congénitas se originan por la falta de canalización del conducto lácrimo-nasal; y las adquiridas por obstrucción de ese conducto, en este caso como consecuencia de infecciones oculares y nasales, estenosis (estrechez), traumatismos, litiasis (cálculos en esos conductos), cuerpos extraños, sinusitis y tumoraciones.

— ¿Cuál es su frecuencia en nuestro medio? ¿Se manifiesta por igual en uno y otro sexos?

— Se estima que entre un 5 y 7% de los recién nacidos presentan obstrucción lagrimal. Predomina en el sexo femenino y en la raza blanca.

— ¿Cuáles son sus manifestaciones principales?

— Un persistente lagrimeo y secreciones oculares en uno o en ambos ojos. En las congénitas los padres refieren que estos síntomas los presenta el niño desde el nacimiento. En ocasiones se acompaña de un aumento de volumen del saco lagrimal. En las adquiridas el lagrimeo constante es el síntoma fundamental y, con el decursar, se distiende el saco lagrimal, con la salida de secreciones al ser comprimido.

— ¿Cómo se establece el diagnóstico?

— En las congénitas se llega al diagnóstico mediante una sencilla prueba denominada "test de desaparición del contraste", con el empleo de colirios coloreados; en los adultos se realizan exploraciones de las vías lagrimales y estudios radiológicos contrastados, entre otros.

— ¿Constituye en todas sus variantes una urgencia médica?

— La forma aguda de la enfermedad constituye una urgencia médica, cuando el paciente presenta aumento del saco lagrimal con signos inflamatorios localmente (piel roja, dolor intenso, secreciones) y en ocasiones fiebre.

— En cuanto al tratamiento, ¿qué conducta seguir cuando niños o niñas nacen con obstrucción lagrimal? 

— En las congénitas un alto porcentaje de niños y niñas curan espontáneamente en los primeros meses de vida, o con sencillas maniobras realizadas por los especialistas (compresiones o masajes del saco lagrimal). Si al año de edad mantienen la obstrucción se procederá entonces a practicarles un sencillo proceder quirúrgico, con un buen pronóstico.

— ¿Y en cuanto a los adultos con padecimientos crónicos?

— El tratamiento definitivo es también quirúrgico, aunque esta cirugía es más compleja.

— ¿Nos quedaría algo esencial por decirÁ?

— Solo subrayar que un lagrimeo persistente no es siempre el resultado de una obstrucción lagrimal, porque puede ser también debido a inflamaciones de la córnea, de una uveítis (inflamación del iris), la presencia de cuerpos extraños, o glaucoma congénito en los niños pequeños. De ahí la importancia de acudir a un especialista en Oftalmología para establecer un diagnóstico y tratamiento oportunos.