Consultas  Médicas

NÁUSEAS EN EL EMBARAZO

Son muchas las teorías expuestas para explicar las náuseas y vómitos observados habitualmente durante el período inicial del embarazo, cuyos síntomas varían en su forma de presentación. Entre las más citadas se encuentran la biológica y la psicológica.

Uno de los factores involucrados en la presentación de esos estados es la gonadotropina, una hormona circulante que aparece de forma elevada en las primeras semanas del embarazo, con un objetivo preciso: asegurar en sus comienzos el crecimiento y desarrollo del embarazo, El otro es de índole psicológica: trata de dar respuesta al porqué un número de mujeres presentan los síntomas de náuseas o vómitos, o ambos, y otras no.

Los que sostienen la teoría psicológica se preguntan que si fuera un mecanismo exclusivamente fisiológico, todas las gestantes debieran presentar similares síntomas de náuseas y vómitos, y por ello sostienen que en las que se producen prevalece, conscientes o no, el temor al embarazo; o que, por ese estado especial en que se encuentran, reclaman una máxima atención de su pareja.

Para el doctor Filiberto Castañeda Barbán, especialista en Ginecobstetricia del Hospital América Arias, enclavado en la barriada capitalina del Vedado, este denominado "mal de madres" se origina al producirse un desequilibrio hormonal (aumento de la gonadotropina) en las primeras semanas de la gestación, que tiende a estabilizarse sin tratamiento por lo regular transcurridas las primeras doce semanas.

—¿Los desencadenantes de ese estado, doctor, pudieran ser las comidas, los olores o sabores?

—No son ciertamente los desencadenantes, pero muchas gestantes los relacionan, pues las náuseas les aparecen al saborear algún alimento, ante un olor determinado como el del tabaco e incluso el de una persona allegada y querida.

—¿Se debe descartar también alguna enfermedad concurrente que pueda ser la causa de las náuseas o los vómitos?

—Sí. Algunas enfermedades como, por ejemplo, la hepatitis o la sepsis urinaria, pueden enmascararse durante el período de gestación, por lo que la propia paciente y los especialistas deben estar prevenidos. Es bueno conocer que existen dos condiciones obstétricas que incrementan los síntomas de náuseas y, sobre todo, los vómitos: el embarazo gemelar (se produce un mayor incremento hormonal en las primeras semanas) y por el denominado embarazo molar (ausencia de desarrollo del embrión).

—¿En qué porcentaje de gestantes se produce este llamado "mal de madres"?

—Lo habitual es que las náuseas y vómitos afecten entre un 10 y un 15 por ciento de las embarazadas.

—¿Esas manifestaciones aparecen principalmente en las "primerizas" o, también, en subsiguientes embarazos?

—Son mucho más usuales en las mujeres que paren la primera vez, aunque se presentan también (por lo regular con menor frecuencia) en subsiguientes embarazos. En mi práctica clínica he atendido mujeres que tienen náuseas y vómitos en todos sus embarazos.

—¿Las náuseas toman solo forma matutina, o pueden originarse igualmente en horas de la tarde y la noche?

—Por lo regular se inician cuando la embarazada se levanta, atendiendo a las horas de ayuno en que ha permanecido durante la noche y la consiguiente acumulación de secreciones en el estómago. En general, al mediodía los síntomas han desaparecido y la gestante se siente bien hasta la mañana siguiente. En ocasiones estas náuseas cíclicas toman forma "vespertina" o "nocturna".

—¿Se recomienda alguna conducta a seguir ante la aparición de estos trastornos?

—A veces es recomendable provocar el vómito matutino, para después de transcurrir un lapso prudencial la paciente se encuentre en condiciones de retener los alimentos que haya elegido para el desayuno. Estos alimentos deben ser agradables para las embarazadas, tanto en su forma de presentación como en su contenido, y no deben ser ingeridos de prisa para que su asimilación sea mucho mejor.

—¿Estas embarazadas requieren un tratamiento médico especial o los "síntomas" desaparecen espontáneamente?

—Es imprescindible determinar la intensidad del vómito y el grado de deshidratación que se pueda producir. Cuando los vómitos ocurren pocas veces al día, sin afectar el estado general de la embarazada, no se demandan tratamientos específicos.

—¿Y si son frecuentes y con una pérdida ostensible de peso?

—Se requiere entonces indicar medicamentos que supriman los vómitos, siempre bajo estricta indicación médica, aumentar el contenido energético de la dieta, sin abusar de los azúcares que pudieran incrementar la presencia de ácidos en el estómago; y si es posible realizar interconsultas con los especialistas en Nutrición. Si las náuseas y sobre todo los vómitos se agravan, la hospitalización resulta necesaria.

—La tradición oral, lo que se escucha en casa de los abuelos, hace hincapié en que estas gestantes deben consumir una galleta antes de levantarse de la cama, y evitar la excesiva ingestión de líquido. ¿Contribuiría de alguna manera este "remedio casero" a evitar las náuseas matutinas?

—Si el caso no es grave se recomiendan pequeñas comidas ricas en hidrato de carbono. La llamada dieta seca es recomendable en mujeres con vómitos en su embarazo. Muchas veces al seguir estas indicaciones, sienten alivio de los síntomas.

—¿Qué conducta dietética sugiere seguir cuando se producen estas manifestaciones?

—Recomendamos establecer un ajuste en los horarios habituales de comida, y en la cantidad y calidad de los alimentos que se ingieran. Si la leche o el huevo no son apetecibles en forma directa, pueden ser presentados e ingeridos en forma de dulces o helados. Resulta beneficioso hacer varias comidas pequeñas varias veces al día.

—¿Alguna apreciación final?...

—Es esencial que la embarazada que presente estos trastornos cuente con un sostenido apoyo familiar. Sobre todo el esposo debe hacerle sentir a su compañera todo el respaldo y amor que siente por ella. (2001)