Consultas  Médicas

Enfermedad del beso

Mononucleosis

JOSÉ A. DE LA OSA

Con una definición "de diccionario" enunciaríamos que la mononucleosis es una infección viral aguda, que se caracteriza por la aparición de fiebre, dolor de garganta, con presencia de exudados similares a los observados en las amigdalitis, y afecta fundamentalmente a niños y niñas, adolescentes y adultos jóvenes.

Foto: CAODoctora Elsa García Bacallao.

Tendríamos que añadir, acota la doctora Elsa García Bacallao, del Instituto de Gastroenterología del Ministerio de Salud Pública, en Ciudad de La Habana, que desde el punto de vista hematológico existe un aumento de un tipo de células (conocidas como linfomonocitarias) e incremento de determinados anticuerpos que permiten establecer el diagnóstico.

Mi entrevistada, quien cumplió misión internacionalista en Etiopía entre los años 1982 y 1984, es especialista de segundo grado en Gastroenterología Pediátrica y es coautora de un libro sobre enfermedades inflamatorias del intestino y también de una reciente publicación sobre el Helicobacter Pylori, bacteria que es causa principal de úlcera estomacal y duodenal.

—¿Se conoce, doctora, el agente causal de la mononucleosis y su modo de transmisión?

—El agente causal es el virus de Epstein Barr, que pertenece al grupo de los herpes virus gamma tipo 4 y su modo de transmisión es de persona a persona por vía oral, por medio de la saliva, lo que ha motivado que se le conozca como enfermedad del beso. Puede transmitirse también mediante una transfusión de sangre, aunque muy raramente.

—¿Cuál es el reservorio y periodo de incubación de ese virus?

—Es el hombre y el periodo de incubación es de 4 a 6 semanas.

—¿Ese microorganismo es responsable de alguna otra enfermedad?

—En pacientes inmunológicamente deprimidos se ha descrito su asociación con algunos tipos de linfomas y cáncer nasofaríngeo.

—¿Se sabe por qué aqueja sobre todo a personas en edades jóvenes?

—Es frecuente en edades muy tempranas de la vida en los países subdesarrollados, lo que podría estar ligado a malas condiciones higiénico-sanitarias; en países de mayor desarrollo la enfermedad aparece en adultos jóvenes.

—¿Qué primeras manifestaciones nos pueden alertar de que estamos en presencia de una mononucleosis?

—El comienzo de esta enfermedad puede ser gradual o súbito y generalmente es con fiebre elevada entre 39 y 40 grados, acompañada de malestar general, dolor de cabeza, dolores musculares durante 4 a 10 días. Estos síntomas se acompañan de adenopatías (inflamación de ganglios), faringitis y amigdalitis exudativa y aumento de tamaño del bazo. También puede encontrarse aumento del hígado, ligero íctero, rash cutáneo.

—¿Es posible establecer un diagnóstico de certeza?

—El diagnóstico de certeza se establece mediante la determinación de anticuerpos IgM e IgG contra el virus de Epstein Barr.

—Quisiera detenerme en el análisis del desarrollo de la mononucleosis. ¿Se convierte inexorablemente en crónica, o es curable?

—En la mayoría de los casos la enfermedad cura por sí sola y se manifiesta como leve o moderada. No obstante, se presentan infecciones persistentes que se asocian con el síndrome de fatiga crónica. En pacientes con una respuesta inmune muy deficitaria, la evolución de esta enfermedad puede ser hacia la cronicidad.

—¿Qué tratamientos se indican en este padecimiento?

—Es sintomático y no existe medicamento específico para su tratamiento. En general, se indica reposo durante el periodo agudo febril. En la búsqueda de una terapéutica, se han utilizado diferentes antivirales, sin que hayan mostrado efectividad en la modificación del curso clínico de la enfermedad. En caso de sobreinfección bacteriana resulta adecuado el empleo de antibióticos

—Mayoritariamente, ¿en qué tiempo se recuperan estos pacientes?

—En un intervalo de 3 a 6 semanas.

—¿En el curso de esta dolencia puede presentarse alguna complicación?

—Las complicaciones son poco frecuentes. Las más importantes son: la ruptura del bazo, que se ha descrito en niños mayores. Asimismo infecciones secundarias bacterianas que pueden llevar a la sepsis generalizada, polineuritis, parálisis facial, entre otras.

—¿Existen procederes de prevención en el tema que nos ocupa?

—Es importante el mantenimiento de estrictas medidas higiénicas para evitar la contaminación con saliva de personas infectadas. Estas medidas incluyen el lavado meticuloso de las manos y no beber líquidos de un recipiente común para reducir al mínimo el contacto con la saliva de otras personas. El seguimiento de estas medidas cobra gran importancia en los pacientes inmunodeprimidos por la mayor susceptibilidad que presentan.