Consultas  Médicas

MEDICAMENTOS

Tanto en países desarrollados como subdesarrollados, se habla de una "demanda abusiva" de medicamentos. Al margen de las limitaciones en este rubro existentes en el país, agudizadas por el genocida bloqueo de Estados Unidos, ¿podría considerarse en nuestro medio que, contrario quizás a lo que pudiera pensarse, también nos excedemos en su uso?...

Con esta inquietud, inicio la ronda de preguntas con el doctor Julián Pérez Peña, Director del Centro Nacional de Desarrollo de la Farmacoepidemiología, situado en Quinta y 44,Miramar, en La Habana.

Los problemas relacionados con el uso racional de los medicamentos —considera Pérez Peña— son mundiales, y Cuba no es una excepción. El mal uso está relacionado con la necesidad de utilizar o no un medicamento en determinadas situaciones de salud, la dosis indicada, la frecuencia diaria y el tiempo de tratamiento.

—¿Podría enumerar algunas de las razones por las cuales se produce un consumo excesivo de fármacos por no pocas personas?

—Te cito tres: porque se puede prescribir en exceso por el médico, porque las personas usan medicamentos que no necesitan ante cualquier síntoma o signo y porque hay un hábito de tenerlos almacenados en las casas.

—Atendiendo a las diferencias individuales —cada hombre o mujer es un mundo, se dice—, ¿cómo establecer el buen uso y el abuso de los medicamentos?

—El buen uso se alcanza a partir de una cultura sobre los riesgos y los beneficios de los medicamentos. El abuso se expresa en la aparición de nuevos síntomas y signos asociados al uso del medicamento que, en ocasiones, requieren intervención médica y pueden ser graves.

—Dentro de la amplia gama de medicamentos (preventivos, curativos, paliativos, sintomáticos...), ¿dónde se sitúan los de mayores reacciones adversas?

—Ningún medicamento es inocuo, todos producen reacciones adversas y algunas pueden ser mortales.

—Para hablar específicamente de los antibióticos, y dando por sentado que en Medicina dos y dos no son cuatro, ¿ante qué manifestaciones o enfermedades podemos afirmar categóricamente que son más que necesarios contraproducentes?

—En las infecciones virales, fundamentalmente las del aparato respiratorio (catarro común, gripe), se utilizan antibióticos que no resuelven nada y que pueden producir otras afecciones como resistencia de los gérmenes o sobreinfecciones.

—Hay muchas personas que, sin que los avale un diploma médico, se automedican con Kanamicina, Estreptomicina, Tetraciclina, para hablar sólo de los antibióticos. ¿Podría señalar, a modo de ejemplo, sus efectos colaterales?

—La Kanamicina y Estreptomicina pueden producir daño en el riñón y afectar la audición; la Tetraciclina, trastornos gastrointestinales, manchas de la piel y los dientes, y todos originar reacciones de hipersensibilidad (alergia) que podrían llegar a ser graves.

—En el tema que nos ocupa, ¿se requieren cuidados especiales con las gestantes?

—Una cantidad importante de medicamentos no deben ser utilizados durante el embarazo, como la Vitamina A y la Tetraciclina, que en el primer trimestre pueden afectar el feto. Hay que valorar, cuando sea imprescindible, el riesgo/beneficio del fármaco con la madre y el feto.

—Otro hecho común, doctor, es el consumo simultáneo de dos o más medicamentos. ¿Qué podría comentar al respecto?

—Dos medicamentos pueden interactuar en el organismo y producir una enfermedad y hasta la muerte del paciente. Utilizar tres o más es un riesgo que se debe abordar excepcionalmente por el médico.

—Y en cuanto a las bebidas alcohólicas, ¿los inactivan o los potencian, o generan incluso efectos adversos?

—El alcohol consumido mientras se toman ciertos medicamentos es muy peligroso, al poder retardar o acelerar la absorción de los fármacos y hasta producir interacciones. Ejemplo: el alcohol reduce el efecto de la Eritromicina, puede intoxicar al que este tomando Nifedipina y llegar a matar al que esté ingiriendo Paracetamol.

—Desde hace años se observa un auge mundial en el empleo de la Medicina Natural, la Homeopatía, la Acupuntura para un número cada vez más creciente de afecciones. ¿Es un mirar atrás o un paso hacia adelante?

—Es un paso adelante. La incorporación de estos recursos terapéuticos a la práctica médica habitual permite ampliar las opciones de tratamiento con medios menos agresivos que los medicamentos convencionales, sin estar exentos de efectos indeseables.

—¿En Cuba se ha incrementado también el uso de estos procedimientos terapéuticos? ¿Para qué tratamientos?

—A finales del siglo XX se atendían más de 2 millones de pacientes en consultas de Medicina Natural y Tradicional. Las afecciones que se tratan son múltiples, desde síntomas gastrointestinales, hongos de la piel, y signos catarrales, hasta anestesia quirúrgica acupuntural para cirugía mayor y menor.

—¿Algún criterio más a modo de conclusión?

—Una advertencia: un medicamento puede salvarnos la vida o aliviarnos un mal, pero también producirnos enfermedades y hasta la muerte. (2001)