Consultas  Médicas

Autorresponsabilidad con nuestra salud

Isquemia cerebral

JOSÉ A. DE LA OSA

La tercera causa de muerte en nuestro país son las enfermedades cerebrovasculares, precedidas por las del corazón y los tumores malignos. Un alto porcentaje de los casos de afecciones cerebrovasculares es ocasionado por la llegada deficitaria de sangre y, por tanto, de oxígeno, a un área del cerebro (isquemia). En consecuencia se produce una lesión más o menos importante que estará en dependencia de la localización y el tamaño de la zona afectada y también del tiempo durante el cual el paciente permanezca sin un tratamiento adecuado.

Foto: RAFAEL TORRES ESCOBARProfesor Alejandro Pando Cabrera.

Una precisión inicial en el tema quiso hacer el profesor Alejandro Pando Cabrera, especialista de segundo grado en Neurología y Medicina Intensiva: agregar que las enfermedades cerebrovasculares, además de constituir la tercera causa de muerte, son también en nuestro medio la primera causa de discapacidad, la segunda de demencia y que constituyen "un serio problema de salud" en el mundo desarrollado y en Cuba.

El doctor Pando, profesor e investigador auxiliar y miembro del Grupo para la Atención de Enfermedades Cerebrovasculares, cumplió misión médica internacionalista en Etiopía en los años 1987-89.

¿Qué factores de riesgo fundamentales se encuentran implicados en el desencadenamiento de una isquemia cerebral?

Los más importantes, y que están en nuestras manos modificarlos, son la hipertensión arterial, la diabetes mellitus, el alcoholismo, el hábito de fumar, el sedentarismo, el colesterol alto y las tensiones emocionales mantenidas (estrés). Entre los factores de riesgo no modificables se encuentran la edad, por cuanto mientras más años sumemos a la vida, la incidencia de esta enfermedad será mayor; y la etnia, porque rigurosas investigaciones demuestran que es más frecuente en las poblaciones afrocaribeñas.

¿Se ha demostrado que mantenga algún vínculo con factores de índole genético y hereditario?

Sí, personas con antecedentes familiares de infartos del corazón o afecciones cerebrovasculares son más propensas a padecer una isquemia cerebral.

Tengo entendido, profesor, que la oclusión de las arterias por un trombo (acúmulo de sangre y colesterol) es el más frecuente de estos accidentes. ¿Se conoce el porqué?

Ciertamente, porque el trombo es la consecuencia (la acumulación) de la acción de varios de los factores de riesgo enumerados como la aterosclerosis, la hipertensión, la diabetes, el tabaquismoÁ

¿Podría enumerar los principales síntomas clínicos de una isquemia cerebral?

Trastornos del lenguaje, se origina también una pérdida súbita de la fuerza muscular en una u otra parte del cuerpo y se produce una desviación de la boca, fundamentalmente.

¿A dónde acudir ante esas manifestaciones y cómo se realiza el diagnóstico de certeza?

Lo importante es acudir sin tardanza —¡sin perder un minuto!— al médico más cercano. El diagnóstico se establece sobre la base de los conocimientos de la clínica neurológica, apoyada por algunas investigaciones.

¿El tratamiento es medicamentoso o quirúrgico?

Es eminentemente profiláctico. Se actúa sobre cada uno de los factores de riesgo modificables de cada paciente, sin demorar el establecimiento de las terapéuticas aceptadas actualmente para esta entidad.

¿Y en cuanto al proceso de rehabilitación?

Uno de los pilares más importantes de la terapéutica que se aplica a estos enfermos es la rehabilitación, que se desarrolla en varias etapas desde el momento mismo en que se produce el accidente cerebrovascular.

¿A qué edades suelen manifestarse estos episodios?

En general aparecen en personas con edades por encima de los 65 años, aunque existe cierta tendencia actual a que estos accidentes se presenten en adultos por debajo de los 65 y en mujeres jóvenes. En ello están implicados factores genéticos y hereditarios.

Si como bien se afirma, lo más importante es prevenir, ¿qué criterios de promoción de salud quisiera dejar establecidos?

Adquirir (enseñar a nuestros hijos), desde la más temprana infancia, los hábitos de una correcta alimentación, o alimentación saludable, porque está demostrado científicamente que existe una relación directa entre obesidad, hipertensión arterial, colesterol elevado y aumento de la aterosclerosis y sus consecuencias: la isquemia cerebral y otras. Actuar sobre esos factores de riesgo modificables significa establecer el diagnóstico temprano, tratarlos y controlar adecuadamente cada uno de ellos. Por tanto, se requiere del concurso y orientación de nuestros especialistas de atención primaria y de los medios de comunicación en su conjunto, respaldados por la autorresponsabilidad ganada de cada ciudadano a favor de su buena salud.