Consultas  Médicas

Producción insuficiente de leche materna

Hipogalactia

JOSÉ A. DE LA OSA
delaosa@granma.cip.cu

Hipogalactia (del griego hipó, deficiencia, y gala, gálaktos, leche) es la disminución de la producción de leche por la glándula mamaria de una mujer que está en el periodo de lactancia en los dos primeros años de vida de su hijo. Con estos comentarios inicia la entrevista el doctor Pablo Carlos Roque Peña, especialista en Pediatría, Máster en Atención Integral al Niño y coordinador Nacional de la Comisión de Lactancia Materna y Banco de Leche Humana del Ministerio de Salud Pública.

Foto CaoDoctor Pablo Carlos Roque Peña.

Nuestro entrevistado califica de "muy bajo" el número de madres con este trastorno y dice que las dificultades que suelen presentarse con la lactancia en su mayoría es posible corregirlas.

—¿En qué etapas de la lactancia suele manifestarse la hipogalactia?

—En cualquier etapa. Pero hay que subrayar que entre los dos y tres meses de nacido el bebé, se produce en general un incremento rápido de su peso y talla, lo que comporta que la madre deba lactar con más frecuencia. Ello lleva a pensar que la mamá no produce suficiente leche y sencillamente "se está secando". Es esencial conocer que este es un proceso normal, fisiológico, que en pocos días se corrige solo, sin que haya necesidad de administrar otros alimentos al recién nacido.

—En general, durante el amamantamiento, ¿por qué solicitan criterio médico las madres? ¿Qué alegan?

—Fundamentalmente dicen que el niño está llorando mucho y que no se llena lo suficiente.

—¿Cuáles son las causas principales que originan esta insuficiencia?

—El estrés, la fatiga, la ansiedad de las madres. También por inicio tardío de la succión en el momento del parto, poca frecuencia de las tetadas u horarios rígidos, y por mala técnica de colocación del bebé al pecho.

—¿Puede existir "culpabilidad" del bebé por una succión poco eficaz?

—En mi experiencia es el motivo más frecuente de hipogalactia. Todo el pezón y la mayor parte de la areola deben estar dentro de la boca. Es importante colocar la cabeza del niño en una posición que le permita tragar bien. Con el cuerpo y la cabeza de frente a la madre, el bebé logra succionar con mucha más efectividad, extraer suficiente leche y deglutirla sin dificultades. Asimismo, debemos estar atentos a las posiciones que adopta la madre, en las que se sienta más cómoda, sin que le origine cansancio con facilidad.

—¿Podríamos trazar una línea divisoria para saber qué es "lo normal" y qué "lo anormal" en la práctica de la lactancia materna?

—Lo normal es que cuando el bebé está bien alimentado al pecho incrementa su peso, se mantiene activo, duerme, orina alrededor de seis veces al día y hace bien sus deposiciones. Cuando no suceda así debe consultarse al médico de inmediato.

—Teniendo en cuenta el carácter multifactorial de este trastorno, ¿qué procederes se emplean para establecer un diagnóstico de certeza?

—Es esencial emplear el método clínico. Igualmente la observación del proceso de la lactancia materna, es decir: cómo la madre y la familia alimentan al bebé y lo que les preocupa de ese proceso, acudiendo incluso a la casa de la paciente para ver cómo lo hacen.

—¿Y en cuanto al tratamiento?

—Después de un diagnóstico certero, con todos los problemas bien evaluados, el tratamiento debe ser correctivo, y trasmitirle a la madre mucha confianza en sí misma, al igual que al padre y a toda la familia.

—¿Subsisten mitos aún en el tema que nos ocupa que considere importante mencionar?

—Los familiares condicionan el tener suficiente leche en las mamas al hecho de que la madres beban exageradamente algunos alimentos como malta con leche condensada, té, tisanas o cocimientos, y también abundantes líquidos. Sin embargo, lo más importante es colocar el bebé al pecho correctamente, con buen agarre, sin horarios ni frecuencias predeterminadas y sin tiempo de las tetadas. Sencillamente una lactancia verdaderamente a libre demanda. No dar agua ni otro alimento al bebé antes de los seis meses de edad, vigilando siempre que se vacíen bien los pechos en cada tetada por la succión del bebé o porque la mamá se la extrae manualmente.

—¿Algo esencial?

— Que los niños tienen el derecho a ser alimentados correctamente y para ello la leche materna es de vital importancia a fin garantizarles una buena salud, no solo por los nutrientes que la componen, sino también por el vínculo afectivo que se establece entre la madre y su bebé durante el acto de amamantar.