Consultas  Médicas

No es una enfermedad del pasado

Hansen

JOSÉ A. DE LA OSA

Estigmatizada durante siglos, la lepra es una de las enfermedades más antiguas que recuerda la humanidad, conocida también como mal de Hansen, en honor del médico noruego Gerhard Henrik Armauer Hansen, quien en 1873 identificó el bacilo causante de este padecimiento: el Mycobacterium leprae. Es una dolencia infecciosa caracterizada por la presencia de lesiones en la piel, membranas y nervios, y, asimismo, puede afectar las mucosas de las vías respiratorias superiores, ojos, músculos, testículos, hígado...

Avanzando ahora por los primeros años del siglo XXI, cabría preguntar: no obstante los extraordinarios avances científico-técnicos alcanzados por la humanidad, ¿la lepra constituye aún hoy un problema de salud?

Foto: RAFAEL TORRES ESCOBARProfesor de Mérito José Guillermo Díaz Almeida.

La lepra no es una enfermedad del pasado, dice el Profesor de Mérito José Guillermo Díaz Almeida, figura cimera de la Dermatología en nuestro país, Doctor en Ciencias Médicas, Profesor Titular y Consultante del centenario Hospital Docente Calixto García, en esta capital. Aún hoy, subraya, se considera un problema de salud pública en el orden mundial.

—¿Por qué a su juicio muestra una aparente imbatibilidad ese conocido bacilo 130 años después de su descubrimiento?

—Porque no se ha logrado, de manera concluyente, su cultivo en medios bacteriológicos ni celulares, lo cual dificulta las investigaciones, sobre todo las dirigidas a la obtención de una vacuna.

—Según estimados de la OMS, cerca de 700 000 nuevos casos se reportan anualmente en el mundo. ¿Es también una enfermedad de la pobreza?

—Está por aclarar si factores sociales como el hacinamiento, pobre higiene, mala alimentación, pueden influir en la transmisión de la enfermedad, al igual que los genéticos. No obstante, hay evidencias de la disminución o desaparición de la lepra en países con buen desarrollo socioeconómico y con medidas sanitarias adecuadas.

—¿El reservorio del bacilo es exclusivamente humano? ¿Cuáles son las vías que utiliza para su trasmisión?

—El Hombre no es el único reservorio. Se señalan también el armadillo, mamífero de las zonas meridionales y centrales de EE.UU. y algunas especies de monos. Ahora bien, el mecanismo exacto de transmisión es desconocido. Sin embargo, hoy se acepta universalmente que la lepra se transmite por contacto entre una persona enferma y otra sana a través de las vías aéreas superiores o la piel. El bacilo se ha encontrado en la leche materna y también en la placenta, pero la trasmisión por esta vía no está demostrada.

—¿Y su transmisión a través de algún vector?

—No se ha podido demostrar tampoco, pero no se descarta esa posibilidad.

—¿Cuál es el período de incubación de este bacilo y el de su transmisiblidad?

—Como promedio tiene una incubación de 3 a 5 años. En cuanto a la transmisibilidad, ella se vincula con la variedad de lepra y si el enfermo está con tratamiento o no.

—¿Cuáles son sus principales síntomas?

—Manchas en la piel, que pueden ser blancas, rojizas o de color cobrizo, pérdida de la sensibilidad al dolor, calor, frío; caída de los pelos de las cejas, principalmente en su tercio externo; inflamación dolorosa de algún nervio periférico, sangramiento por la nariz y otros síntomas que se observan en tipos de lepra más avanzados.

—¿Cuál es el tratamiento de elección y cuánto dura como promedio?

—Es el recomendado por la OMS, que se aplica en nuestro país, denominado PQT (poliquimioterapia), y consiste en una combinación de fármacos que se administran por un período de 24 a 36 meses.

—¿Evoluciona a la cronicidad, o es curable?

—Es curable con los tratamientos actuales, sobre todo cuando se diagnostica tempranamente.

—¿Qué consecuencias puede comportar si no se trata a tiempo y adecuadamente?

—La persona se convierte en fuente de transmisión y, al mismo tiempo, se comienza a originar un deterioro en el enfermo caracterizado por invalidez o discapacidad causadas por la afectación de los nervios periféricos que dan lugar a trastornos de la sensibilidad, motores y tróficos (vinculados con la nutrición), con las consiguientes repercusiones psíquicas y sociales.

—¿Cuál es la situación actual de la lepra en nuestro país?

—Cuba presenta una tasa de 0,2 por 10 000 habitantes, lo que significa, de acuerdo con los autorizados criterios de la OMS, que la lepra no constituye un problema de salud pública, gracias al exitoso programa de control iniciado luego del triunfo de la Revolución. Nos preparamos en el objetivo de interrumpir su transmisión para su erradicación definitiva.