Consultas  Médicas

Hernia inguinal

El Diccionario de la Real Academia Española dice de la acepción hernia que se trata de un tumor blando elástico, sin mudanza de color en la piel, producido por la dislocación y salida total o parcial de una víscera u otra parte blanda fuera de la cavidad en que se halla ordinariamente encerrada.

¿Esa misma significación del término sería aplicable cuando nos referimos de forma específica a la hernia inguinal?

El profesor Abigail Cruz Gómez, jefe del Servicio de Cirugía del Hospital Docente Calixto García, de Ciudad de La Habana, con misiones internacionalistas en Etiopía, Guatemala y Venezuela, dice que a esa definición habría que agregarle que la salida de la víscera es a través de un orificio natural o adquirido, y que en lo que se refiere a la hernia inguinal se produce a través de una estructura anatómica llamada anillo inguinal, o por un defecto de la pared posterior del conducto inguinal, situado al nivel de la ingle, de donde toma su nombre.

¿Cuáles son las causas principales que favorecen el origen de esta dolencia?

—Son múltiples, y te citaría, entre las principales, las embriológicas (que se producen en el proceso de formación del feto), por un cierre imperfecto del conducto peritoneo-vaginal, es decir, por donde desciende el testículo desde el abdomen hasta la bolsa escrotal en el hombre y donde se aloja el ligamento redondo en la mujer: el que le da sostén al útero. También por enfermedades asociadas, como las que ocasionan la tos crónica, el estreñimiento, trastornos para orinar y el embarazo al aumentar la presión dentro del abdomen. Los esfuerzos físicos influyen en grado limitado. En cuanto al sexo, tanto en el sexo masculino como en el femenino la hernia inguinal es la más frecuente, aunque en el hombre lo es mucho más.

¿Conoce la ciencia por qué es más frecuente en el sexo masculino que en el femenino?

—Debido a que el conducto inguinal es más amplio que el de la mujer.

¿Se puede producir a cualquier edad?

—Sí, aunque su frecuencia aumenta en las edades extremas de la vida: en la Tercera Edad por debilidad muscular; y en la niñez por trastornos en la formación del feto.

¿Se heredaría al menos la predisposición de padecerla?

—No es una enfermedad hereditaria. Sin embargo, se han observado familias entre cuyos miembros se presenta esta afección con más frecuencia.

¿Qué signos y síntomas nos llevarían a pensar que podemos tener esta dolencia? ¿Podría confundirse con alguna otra afección?

—Aunque algunas hernias pueden ser asintomáticas durante un tiempo, el signo principal es la aparición de un tumor (una "pelota") en la ingle, que aparece con los esfuerzos y desaparece con el reposo, y que al crecer puede llegar hasta el escroto en el hombre, o el labio mayor en la mujer. En ocasiones no se puede reducir, presentando dolor, molestias, trastornos digestivos. Este padecimiento se puede confundir con otras afecciones como el hidrocele (líquido dentro del escroto), inflamaciones de los ganglios, varicocele, o con otros tipos de hernias.

¿El diagnóstico de certeza es sólo clínico o demanda algún examen complementario?

—Se realiza mediante un reconocimiento físico. No requiere de ningún otro medio o examen.

¿Es posible convivir durante años con una hernia inguinal? ¿Qué consecuencias acarrearía la falta de tratamiento?

—Se sabe que después de establecida la hernia, esta tiende a aumentar de tamaño, lo que dificulta el éxito del tratamiento, y, proporcionalmente, aumenta el número y gravedad de sus complicaciones, como son la irreductibilidad, la estrangulación, las oclusiones intestinales, algunas de las cuales pueden poner en peligro la vida del paciente.

¿El tratamiento es solo quirúrgico?... Y una precisión, doctor, ¿mirado desde el punto de vista médico existe lo que se consideraría el momento oportuno para realizar la operación?

—Salvo algunas pequeñas hernias de la primera infancia, el tratamiento es eminentemente quirúrgico, y si no existen contraindicaciones debe ser realizado lo más pronto posible después de efectuado el diagnóstico.

En cuanto a la intervención propiamente, ¿se realiza por técnicas de mínimo o acceso o de forma convencional?

—Se puede realizar por ambos métodos. Ahora bien, no todos los pacientes son tributarios de la cirugía de mínimo acceso. Por ejemplo, los que presentan operaciones anteriores en el abdomen inferior o hernias estranguladas o reproducidas.

¿Existen posibilidades de que se reproduzcan (lo que en lenguaje médico se denomina recidiva) luego de la operación?

—Sí, aunque cuando se operan precozmente suelen curar y el porcentaje de recidivas es sólo entre el uno y el dos por ciento, lo que tiende a incrementarse cuando se trata de hernias complicadas, de gran volumen o ya operadas.

¿La hernia inguinal es frecuente en nuestro medio?

—Sí, la más frecuente de todas, tanto en el hombre como en la mujer.

Como intento hacer mío el concepto martiano de que la medicina verdadera es la que precave, no podría dejar de preguntar: ¿es posible prevenir esta dolencia?

—Aunque la hernia inguinal no es prevenible, sin embargo se puede actuar sobre los factores de riesgo que favorecen su desarrollo, como son la obesidad y también el hábito de fumar porque, de forma indirecta, produce bronquitis crónica con tos persistente que, como ya vimos, puede contribuir a su aparición.

¿Quisiera precisar algún detalle finalmente?

—Aconsejar a personas aquejadas de una hernia inguinal que acudan lo más pronto posible a consulta para su evaluación y poder recibir el tratamiento quirúrgico oportuno, a fin de evitar serias complicaciones. (2001)