Consultas  Médicas

Fotoeducación

JOSÉ A. DE LA OSA
delaosa@granma.cip.cu

La jefa del Servicio de Dermatología del Hospital Pediátrico de Centro Habana, doctora Pilar Acuña Aguilarte, miembro del Grupo Nacional de Puericultura del Ministerio de Salud Pública, dirige el proyecto Fotoeducación que tiene como objetivo fundamental la elevación del saber en salud sobre los efectos beneficiosos y perjudiciales de las radiaciones solares sobre el organismo humano.

Foto: Yaimí Ravelo Doctora Pilar Acuña Aguilarte.

La experta en el tema dice que el sol puede ser amigo de nuestra salud si lo disfrutamos con responsabilidad y aprovechamos al máximo todos los beneficios que nos ofrece, pero si realizamos exposiciones no controladas a las radiaciones solares, si no utilizamos las medidas de fotoprotección, entonces sufriremos sus efectos negativos y afectaremos nuestra salud.

—¿Podría enumerar cuáles son sus beneficios y también los perjuicios que puede originar?

— La acción beneficiosa del sol incluye la modulación de reacciones enzimáticas, activación de mecanismos antinflamatorios, destrucción de agentes patógenos, acción regenerativa y síntesis de vitamina D, contribuyendo al crecimiento y desarrollo. Entre los perjuicios podemos mencionar alteraciones de los mecanismos de defensa del organismo, daño ocular, trastornos pigmentarios, envejecimiento prematuro, daño actínico crónico y su máxima expresión: el cáncer de piel.

—¿Sus efectos sobre la piel son acumulativos?

—Sí, la piel tiene memoria y el efecto del sol sobre ella es acumulativo. La mayor parte de la exposición a la radiación solar a lo largo de la vida ha-brá ocurrido antes de los 18 años de edad. La exposición no protegida a las radiaciones ultravioletas y las quemaduras solares durante la infancia constituyen factores de riesgo para el desarrollo del cáncer de piel en la etapa adulta.

—¿Todas las personas presentan similar susceptibilidad?

— No, la susceptibilidad depende del fototipo cutáneo que se clasifica del I al VI, según la sensibilidad al sol. El fototipo I incluye a personas de piel muy blanca, pecosas, pelirrojos o rubios, ojos claros; el II piel blanca, pelo y ojos claros; el III piel blanca, pelo y ojos oscuros; el IV piel morena clara; el V piel morena oscura, y el VI piel negra. Los fototipos bajos (I y II) son más susceptibles al daño solar, que va disminuyendo según se eleva el número del fototipo.

—¿Cuáles son los horarios ideales para tomar el sol?

—Se recomienda antes de las 10:00 a.m. o después de las 4:00 p.m., y el tiempo máximo de exposición recomendable varía según el fototipo cutáneo y la edad. Cuando se produce enrojecimiento de la piel como consecuencia de esta exposición, ya se ha sufrido una sobredosis de radiaciones solares.

—¿Qué criterios se plantean en cuanto al uso de los bronceadores?

— Existen fuertes evidencias científicas que demuestran que el empleo de bronceadores tiene un efecto negativo sobre la piel al incrementar la recepción de las radiaciones solares.

—¿Todos debemos protegernos con productos antisolares?

— Sí, según la intensidad de las radiaciones solares a la que nos expongamos. Los fototipos bajos (I y II) requieren de mayores cuidados. El fotoprotector debe aplicarse de forma pareja sobre la piel seca, media hora antes de la exposición, renovándolo cada dos horas y después de cada baño.

—¿Cómo proteger nuestros ojos?

— Es muy importante protegerlos mediante el empleo de gafas de sol que cubran adecuadamente sus laterales. Los ojos pueden sufrir daño agudo, como por ejemplo la fotoconjuntivitis, que es reversible, y catarata, primera causa de ceguera en el mundo en edades adultas.

—¿Hay remedios caseros que nos ayuden a aliviar el ardor de la piel luego de una prolongada exposición al sol?

—Resulta beneficioso el uso de fomentos frescos de manzanilla o compresas preparadas con un litro de agua, añadiendo una cucharada sopera de vinagre. Pero subrayemos que cuando existe ardor, ya se ha producido una quemadura solar, y su principal remedio es la prevención.

—¿El sol quema con la misma intensidad en cualquier lugar?

— Quema con mayor intensidad en la playa porque la arena y el agua de mar son superficies que reflejan los rayos solares, lo que incrementa el índice de radiaciones que llega a la piel.

—¿Qué manifestaciones en la piel nos deben dar una voz de atención para consultar al médico?

— Suelen ser variadas. Si durante el autoexamen de piel la persona detecta alguna lesión como una llaga que no cicatriza, un crecimiento escamoso o costra que no cura, un lunar que se modifica rápidamente, sangra u origina picazón, debe acudir al médico.

—¿Qué hábitos considera debemos cultivar desde la infancia que favorezcan el cuidado de la piel?

—El uso de gorras, sombreros, viseras, gafas de sol, fotoprotectores y el empleo de prendas de vestir que cubran la mayor superficie de la piel posible.