Consultas  Médicas

Evalúa salud neuromuscular

Electromiografía

JOSÉ A. DE LA OSA
delaosa@granma.cip.cu

La Electromiografía es una prueba médica capaz de evaluar, de forma relativamente sencilla, la salud de los músculos y también de los nervios que los controlan.

Foto: CAODoctor Miguel Martínez González.

Observando el proceder, el especialista introduce, a través de la piel hasta el músculo en estudio, una fina aguja de exploración (electrodo-aguja) que resulta prácticamente indolora, a fin de posibilitar el registro de la actividad eléctrica en una pantalla de computadora, lo que permite una interpretación visual y auditiva del examen que se realiza.

Mi entrevistado es el doctor Miguel Martínez González, especialista en Ortopedia y Traumatología, quien es Máster en Urgencias Médicas de Atención Primaria, con entrenamiento en técnicas electrodiagnósticas. Actualmente se desempeña en el Servicio de Miembros Inferiores del Complejo Científico Ortopédico Internacional Frank País, en esta capital.

—¿La evaluación mediante este estudio electromiográfico abarca los músculos en cualquiera de sus localizaciones?

—No, solo los músculos accesibles a la "aguja" que empleamos, localizados en la cara, cuello, lengua, hombro, cadera, en las cuatro extremidades, la pared abdominal y en los músculos ubicados alrededor del ano.

—En general, ¿a qué pacientes se indica este examen?

—A enfermos con trastornos del sistema nervioso central (esclerosis múltiple, por ejemplo), del sistema nervioso periférico (hernia discal) y del sistema muscular, como las miopatías, causantes de debilidades musculares.

—¿Qué ayuda principal ofrece la Electromiografía al diagnóstico médico? ¿Permite establecerlo o corroborarlo?

—Confirma o descarta un diagnóstico médico inicial. También establece la severidad, localización y pronóstico de la enfermedad y permite orientar el tratamiento y evaluar sus resultados.

—¿El paciente requiere de alguna preparación previa?

—No. Conocer simplemente en qué consiste la prueba y saber que antes de comenzar la exploración de los músculos con el electrodo-aguja, será sometido a un interrogatorio médico y examen físico.

—¿Existirían entonces razones para que la Electromiografía pueda generar ansiedad, preocupación, miedo o dolor?

—En absoluto. Este es un examen sencillo, que se realiza con agujas desechables, en un ámbito de estrecha relación médico-paciente.

—¿Está contraindicada en personas que presenten determinadas dolencias?

—No tiene contraindicaciones. Ahora bien, en pacientes con trastornos de la coagulación o medicados con anticoagulantes, se deben tomar medidas para evitar sangramientos. En personas con hepatitis o que viven con el virus del sida u otros padecimientos transmisibles, se adoptan igualmente los procederes necesarios para la protección del personal médico.

—¿Tiene algún riesgo para el paciente?

—Ninguno.

—¿Y en cuanto a la edad?

—Esta prueba puede ser indicada a pacientes de cualquier edad.

—Como promedio, ¿cuántos "pinchazos" abarca uno de estos estudios?

—El número de exploraciones con el electrodo-aguja está en dependencia del diagnóstico inicial. Veamos: en una hernia discal son suficientes dos o tres exploraciones; en pacientes con esclerosis lateral amiotrófica o miopatías se requieren alrededor de diez, atendiendo a que existe un mayor número de músculos comprometidos que es necesario explorar.

—¿Cuándo se introdujo en la Medicina este proceder?

—Durante la década de los años 60 del pasado siglo XX, aunque su generalización comenzó alrededor de 1980.

—¿Alguna precisión final?

—Para lograr una mayor utilidad en el estudio electromiográfico es conveniente que el paciente acuda a este examen con los datos clínicos y la impresión diagnóstica del especialista que le presta atención. Ello posibilita crear un protocolo de trabajo y complementar los exámenes electromiográficos con otros estudios electrodiagnósticos para la exploración de nuevas estructuras nerviosas.