Consultas  Médicas

ESCLEROSIS MÚLTIPLE

La esclerosis múltiple es una enfermedad del sistema nervioso, en la que se afecta la mielina del cerebro y médula espinal. La mielina es la sustancia blanca que recubre las fibras nerviosas del cerebro y la médula espinal (semejante a las cubiertas de los alambres eléctricos), que son las encargadas de la conducción de los impulsos que llevan y traen mensajes. Sin ella, el cuerpo no responde a las órdenes emitidas desde el cerebro.

No fue hasta 1868 que el célebre neurólogo francés Jean Marín Charcot, considerado el padre de la neurología clínica, describió las características clínicas y anatómicas de la esclerosis múltiple, término con que se denomina en América y que se conoce también como esclerosis en placas, esclerosis diseminada y esclerosis insular.

De acuerdo con la autorizada opinión del profesor Juan E. Bender del Busto, neurólogo del Centro Internacional de Restauración Neurológica (CIREN), e investigador adjunto de la Academia de Ciencias, no podemos afirmar, casi en los albores del siglo XXI, que se trate de una enfermedad de origen hereditario, o con un carácter genético.

No son pocas las teorías que han sido propuestas para explicar su origen --viral, bacteriana, genética, tóxica, entre otras-- sin que exista una conclusión definitiva. No obstante las muchas incógnitas que aún la rodean, se sabe que la esclerosis múltiple es una enfermedad desmielinizante, de diagnóstico difícil, que deteriora el sistema nervioso central y afecta a personas con edades comprendidas entre los 20 y 50 años en todos los países del mundo, aunque se reporta un mayor número de casos en el norte de Europa.

En ocasiones el sistema inmunológico, encargado de la defensa del cuerpo, se equivoca también, y en lugar de atacar a los agentes extraños, como los virus, agrede a sus propias células. Es lo que ocurre en la esclerosis múltiple, que el propio sistema inmunológico daña específicamente la mielina --se la "come" literalmente, me comentaba un paciente sagaz y bien informado--, por lo que se afecta la conducción de los impulsos nerviosos.

Al igual que en la mayoría de los padecimientos, en la esclerosis múltiple no existe un comportamiento que sea similar para todos los enfermos. Esto hace que en algunos pacientes, por fortuna numerosos, la enfermedad sea bien tolerada y les ocasione poca o ninguna invalidez; en otros, los menos, el curso es más agresivo y produce una mayor y temprana invalidez.

--¿En qué consisten, Profesor Bender, los daños que esta dolencia produce en la mielina?

--Origina inflamación, que en ocasiones el organismo puede corregir sin dejar evidencias. Sin embargo, cuando alguna lesión no es reparada totalmente se producen cicatrices llamadas placas o escleras (las que dan nombre a la enfermedad), y no son reversibles.

--¿Cuáles son sus signos y síntomas principales?

--Son variables. El más común es la fatiga, seguida de alteraciones visuales, sensitivas, como adormecimiento u hormigueo, mareo o vértigo, dolor, dificultades urinarias, pérdida de la fuerza, temblor, problemas intestinales y rigidez muscular, entre otros. Es importante conocer que en todos los pacientes estas manifestaciones no se comportan de igual forma. Ello depende del sitio del cerebro o médula espinal afectado. Como tampoco, necesariamente, tienen que presentar todos los síntomas descritos.

--¿Cuál es el comportamiento real de esta enfermedad? ¿Progresa de forma lenta, o rápida y agresivamente?

--Es variable. En su forma más frecuente estos enfermos tienen episodios de recaídas o exacerbación de los síntomas, con una duración de 2 a 4 semanas, y ocurren como promedio una o dos veces por año. Estos períodos se alternan con épocas de remisión, en los que el paciente mejora (entre el 55 y 85% de los casos). Algunos pacientes pueden permanecer estables o sin síntomas por largos períodos.

--¿Cuál es el tratamiento de elección?

--Los síntomas pueden ser tratados eficazmente con fármacos específicos. En cuanto al tratamiento de la enfermedad propiamente, se emplean los inmunosupresores, los esteroides, el Interferón beta y otros, que posibilitan en la actualidad no la cura, sino la disminución de la frecuencia y severidad de las recaídas, haciendo más lenta la progresión de la enfermedad. Los pacientes deben ser atendidos por un equipo multidisciplinario con vistas a aliviar las distintas molestias que se presenten, fortalecer la capacidad de trabajo de la musculatura en general y ofrecer atención en la esfera vesical y emocional.

--Existen medios diagnósticos que permitan contar con una información real y completa de la evolución de este trastorno?

--Sí. En realidad los más importantes son el estudio del líquido cefalorraquídeo que se obtiene mediante la realización de la punción lumbar, estudios neurofisiológicos (potenciales evocados) y radiológicos como la Tomografía Axial Computarizada y la Resonancia Magnética Nuclear.

--¿Alguna observación en cuanto al comportamiento de la esclerosis múltiple en el hombre y en la mujer?

--La enfermedad es más frecuente en la mujer joven. Un detalle de interés en relación con el embarazo. Se ha visto que durante la gestación disminuyen las exacerbaciones de la enfermedad. Sin embargo, en los primeros seis meses del posparto se incrementan los brotes que pueden incluso ser más severos.

--Recabaría finalmente de usted un comentario dirigido en especial a estos pacientes y sus familiares...

--Para disminuir o minimizar los efectos de la esclerosis múltiple es recomendable llevar un estilo de vida saludable, con períodos de descanso; no ingerir bebidas alcohólicas; realizar ejercicios físicos regularmente; evitar situaciones de tensión o estrés y no exponerse al calor intenso. Demostrar una actitud positiva ante la enfermedad y valorar los tratamientos adicionales para síntomas como el dolor, depresión, tensión emocional y rigidez muscular. Consultar siempre cualquier alternativa terapéutica con su médico. (2001)