Consultas  Médicas

ENFERMEDADES DE LAS ENCÍAS

Confieso que al primer golpe de vista me pareció un dato de ciencia-ficción, aunque estuviera contenido en una prestigiosa revista científica. Se calcula que unos 6 000 millones de microbios de medio millar de especies diferentes tratan constantemente de penetrar en las encías y atacar las raíces de los dientes.

Sin embargo, tal vez por ello mismo, pensé después, es realidad palpable que casi una de cada tres personas sufran de inflamaciones que ocasionan hemorragias, encogimiento de las encías y problemas dentales crónicos. Con estas premisas acudí al profesor Eduardo Llanes Llanes, Doctor en Ciencias y Profesor Consultante de la Facultad de Estomatología, en esta capital.

--Se impondría, doctor, una primera pregunta: ¿cómo contrarrestar tan colosal agresión de bacterias?

--De forma individual, educando a la población para el control riguroso de su higiene bucal.

--¿El cepillado es exclusivamente en los dientes, o también de las encías e incluso la lengua?

--Debe incluir encía, dientes y lengua. Algunas personas piensan que el cepillado debe ser vigoroso y con cepillo de cerdas duras, creyendo que así todo queda más limpio. Pero el problema no es de fuerza sino de maña. Debe ser minucioso, comenzando desde la encía hacia el diente --en ambas arcadas--, tanto por dentro como por fuera, buscando que las cerdas pasen paralelas a la unión entre un diente y otro. Las cerdas serán de dureza media y se frotarán circularmente en las caras masticatorias.

--¿Cuáles son las principales enfermedades de las encías, o, mejor, las denominadas afecciones periodontales (alrededor de los dientes)?

--Comprenden un grupo de entidades de naturaleza inflamatorias, distróficas, neoplásicas, degenerativas, traumáticas y otras. De todas ellas las inflamatorias constituyen el grupo más importante debido a su altísima frecuencia de aparición en la población y a su inicio durante la niñez.

--¿Es una o son varias las causas que las producen?

--No es posible señalar causa única ni tampoco un grupo de causas asociadas para responsabilizarlas con el origen de estas afecciones. Se trata de un grupo de los llamados factores de riesgo en los que se incluyen estilo de vida, situación de la higiene bucal, nivel educacional, edad.

--¿Hábitos tóxicos, factores nutricionales, mala alineación dental, incidirían también en la aparición de estos trastornos?

--Hoy día el tabaco es aceptado como un factor de riesgo en la aparición de enfermedades de las encías. Los fumadores tienen mayor susceptibilidad y presentan también un bajo nivel de respuesta a cualquier tratamiento periodontal. Los factores nutricionales y la mala alineación dentaria tienen potencialidades para contribuir a la aparición de algún tipo de enfermedad de las encías.

--¿Y algunas enfermedades?

--Sí, fundamentalmente la diabetes mellitus que mantiene una relación muy estrecha con el origen y evolución de estas dolencias. Asimismo, los males que comprometen las defensas inmunológicas, contribuyen también a su aparición y desarrollo.

--¿Cómo advertir los primeros síntomas de una enfermedad de las encías para poder consultar de inmediato al estomatólogo?

--Los que con mayor frecuencia se advierten: un enrojecimiento en la encía que rodea cualquier diente; un discreto sangramiento de la encía, que puede ser espontáneo o provocado por el cepillo dental; aflojamiento de algún diente sin antecedentes de golpes o accidentes. Un autoexamen bucal frente al espejo nos puede ayudar a precisar cualquier sospecha.

--¿Cuáles son los signos --y también los síntomas-- más típicos de estos padecimientos?

--Los primeros signos los puede apreciar el estomatólogo (sangramiento, supuración, inflamación, entre otros), mientras que los síntomas los siente y refiere el paciente: dolor, apretamiento, sabor metálico...

--¿Una vez que hacen su aparición se convierten en crónicos, o es posible evitar su progresión e incluso la curación?

--Mientras que la lesión esté confinada a la encía (gingivitis) es posible evitar su progresión y promover su curación empleando medidas nada complejas, contando siempre con la colaboración incondicional del paciente. Una vez que la lesión alcanza el hueso, las posibilidades de limitar su progresión se reducen considerablemente.

--¿Cuál es el tratamiento de elección en estos pacientes? ¿Son medicamentosos o quirúrgicos?

--El tratamiento de la gingivitis depende de sus características clínicas. El tipo edematoso (encía inflamada) se resuelve comúnmente con fisioterapia bucal, mejoramiento de la técnica del cepillado, masajes de la encía y, eventualmente, aplicando de forma local el medicamento indicado. El tipo fibroso requiere tratamiento quirúrgico menor.

--¿Se incluyen entre los medicamentos alguno de la Medicina Natural y Tradicional?

--Sí, y en verdad han ido ganando terreno progresivamente en el tratamiento de enfermedades de las encías, y hoy se cuenta con un importante arsenal de preparados que se utilizan con éxito en Periodoncia y otras especialidades estomatológicas.

--No sería quizás ocioso preguntarle, ¿qué se entiende por una buena higiene de la boca y los dientes? Y digo BUENA con mayúsculas.

--Diría que al conjunto de medidas concertadas entre el estomatólogo y el paciente para disminuir hasta límites no peligrosos para la salud bucal los 6 000 millones de microbios de medio millar de especies diferentes que nos acechan. Esta verdadera guerra contra las bacterias no depende únicamente del estomatólogo, porque es el paciente, preparado adecuadamente por el profesional, quien desempeña el papel más importante. Y subrayaría lo siguiente: la práctica cotidiana de la higiene bucodental debe ser una esclavitud consciente, necesaria e indispensable de la salud bucal. La educación, por ello, es determinante. (2000)