Consultas  Médicas

EMBOLIA PULMONAR

No te bañes acabado de comer, que te puede dar una embolia!". La frase, quizás familiar para muchos cubanos, irrumpe en mi memoria histórica cuando me reúno con la doctora Delfina Machado Molina, Directora del Hospital Especializado Neumológico Benéfico Jurídico, de esta capital.

La embolia a la que te refieres --comenta con precisión-- se asocia a las enfermedades cerebrovasculares (isquemias cerebrales transitorias, trombosis y hemorragias cerebrales) en personas con padecimientos de arteriosclerosis, hipertensión arterial o cardiopatías. Coincidentemente, si al terminar de comer se realiza un ejercicio brusco (bañarse, por ejemplo) este puede convertirse en un factor desencadenante del episodio. En personas aparentemente sanas este accidente no tiene por qué ocurrir y no existen explicaciones científicas para ello. Por otra parte, en nada se vincula ese suceso con el tema que me propones: embolia pulmonar.

La doctora Machado, especialista de segundo grado en Neumología, y una reconocida experta en el tema que abordamos, es también Profesora de la Facultad Salvador Allende, miembro del Grupo Nacional y del ejecutivo de la Sociedad de Neumología.

--¿Podría definir con sencillez --le subrayo-- el término "embolia", y si tiene igual alcance (aunque se refiera a órganos distintos) cuando hablamos de embolia pulmonar o embolia cerebral?

--Comenzaré por decir que trombosis significa la obstrucción parcial o total de la luz de un vaso sanguíneo, que puede ser arterial o venoso, debido a la formación in situ de un coágulo u otra sustancia. La migración, salida o desprendimiento de ese trombo hacia otro territorio del torrente sanguíneo recibe el nombre de embolismo. El material alojado en la luz vascular son coágulos en un 80 por ciento, o aire, grasa, líquido amniótico, material séptico, células tumorales. Cuando esto ocurre en los vasos sanguíneos pulmonares se llama enfermedad trombo-embólica pulmonar.

--Una aclaración: ¿son sinónimos los términos infarto pulmonar y embolia pulmonar?

--No son sinónimos. El infarto pulmonar se produce como una consecuencia del embolismo. Es cuando el tejido pulmonar queda privado súbitamente de la irrigación sanguínea, parcial o total, produciéndose una isquemia o necrosis.

--¿Es condición indispensable para la producción de una trombosis pulmonar la existencia de factores predisponentes en este órgano?

--Sí, la edad avanzada, la obesidad, el hábito de fumar, encamamiento prolongado, dolencias congénitas o adquiridas del corazón y de la sangre; enfermedades que lesionan la pared de los vasos; fracturas de huesos largos; intervenciones quirúrgicas y enfisema pulmonar grave, fundamentalmente.

--¿Podría referir las causas desencadenantes de estos episodios?

--Te cito algunas: los trastornos bruscos del ritmo cardíaco, las excitaciones psíquicas, la deambulación brusca en pacientes que han pasado largos períodos en cama, esfuerzos para la defecación, mantenerse muchas horas sentado en viajes largos.

--Se vincularían también con un padecimiento de hipertensión arterial?

--No se relaciona directamente con ella.

--¿Qué signos y síntomas pueden llevar a un diagnóstico certero y temprano de una embolia pulmonar?

--Las manifestaciones clínicas y signos físicos pueden hallarse presente en la mayoría de las enfermedades pulmonares y van a depender del grado de oclusión del vaso afectado, principalmente. Pueden presentarse desde cuadros muy agudos con muerte súbita, estado de shock, hasta pasar inadvertidas, o con escasos síntomas. La identificación se suele hacer por el dolor torácico, tos y falta de aire, y en ocasiones expectoración con sangre.

--¿Hay algún tratamiento de emergencia que pudiera resultar beneficioso ante la sospecha de un evento de esta naturaleza?

--En primer lugar, evitar la movilización del paciente y trasladarlo a la unidad más cercana de salud para ofrecerle el apoyo vital con oxigenoterapia; aliviar el dolor y tratar las complicaciones. El tratamiento es médico, con fármacos anticoagulantes y para la destrucción del coágulo.

--¿La ocurrencia de una embolia podría predisponer a la aparición de otros episodios?

--Sí. Investigaciones internacionales demuestran que la ocurrencia de una embolia puede predisponer a la aparición de nuevos episodios entre un 30 y 40 por ciento.

--¿Qué diría en torno a la prevención de un primer episodio? Y le pediría comentara también, si ha ocurrido el primero, ¿cómo evitar la probabilidad de una embolia fatal?

--Hay que actuar para modificar los factores predisponentes y, entre ellos, tratar adecuadamente la trombosis venosa profunda de los miembros inferiores, que son las responsable de más del 70 por ciento de los focos productores de embolismo. Si ya ocurrió el primer episodio, mantener el tratamiento con anticoagulantes bajo control médico.

--¿En qué edades promedio hacen su aparición?

--Por encima de los 55 años.

--¿Alguna recomendación en especial para los médicos en general situados ante un paciente que se sospeche una embolia pulmonar?

--Todo médico que sospeche un tromboembolismo pulmonar debe instalar tratamiento específico de inmediato. Debo recordar que esta es una enfermedad considerada como una gran simuladora. Con ello quiero decir que para diagnosticarla hay que pensar en ella. (2000)