Consultas  Médicas

Disfagia en lenguaje médico

Dificultad para tragar

JOSÉ A. DE LA OSA
delaosa@granma.cip.cu

El término disfagia, que literalmente significa "dificultad para comer", se emplea en Medicina para describir los trastornos que se presentan para tragar. O dicho quizás de forma más abarcadora: es la imposibilidad de que los alimentos sólidos o líquidos pasen con facilidad desde la boca hacia la garganta, y "bajen" luego por el esófago hacia el estómago, durante el proceso de deglución.

 Foto: Cao.Doctor Rolando Martínez López.

Los pacientes en la consulta refieren generalmente que presentan una "sensación de atoramiento", indica el doctor Rolando Martínez López, especialista en Medicina General Integral y en Gastroenterología, jefe del Servicio de esta especialidad en el Centro Nacional de Cirugía de Mínimo Acceso, ubicado en el tercer piso del hospital Luis de la Puente Uceda, en esta capital. Y aclara antes de que iniciemos la ronda de preguntas: la disfagia no es una enfermedad, es un síntoma que puede estar acompañando a varias enfermedades.

—¿Cuáles son sus causas más frecuentes?

—En general suelen ser de origen funcional u orgánico. Entre las primeras se incluyen los trastornos que comprometen los movimientos del esófago (parte del tubo digestivo que va desde la faringe al estómago), como consecuencia de espasmos o enfermedades neurológicas que dificultan la deglución. En cuanto a las orgánicas, los tumores benignos y malignos localizados en cualquier lugar del esófago; las estenosis (estrechez) e inflamaciones del esófago, fundamentalmente.

—¿Factores genéticos o hereditarios, o ambos, están vinculados con este trastorno?

—No, aunque en la etapa de gestación pueden ocurrir anomalías durante el desarrollo embriológico y ser causa, por ejemplo, de una estrechez esofágica, lo que puede generar una disfagia en los primeros momentos luego del nacimiento. En la infancia este trastorno se origina mayoritariamente por accidentes: cuando niñas o niños ingieren sustancias, como la sosa cáustica, que les dañan el esófago.

—¿Y en cuanto a los adultos?

—En cualquier etapa de la vida. Los tumores aparecen regularmente en edades más avanzadas, mientras que en la cuarta y quinta décadas suelen presentarse las inflamaciones del esófago, motivadas con mayor frecuencia por el reflujo del ácido presente en el estómago.

—¿Tiene alta o baja frecuencia en nuestro medio?

—Diría que la disfagia es relativamente frecuente.

—¿Qué manifestaciones la acompañan habitualmente?

—El dolor al tragar, que en ocasiones reviste tal severidad que puede confundirse incluso con un problema cardiovascular. A veces se acompaña también de tos y pérdida de peso.

—¿A qué especialistas consultar?

—A los médicos del área de salud.

—¿Es posible llegar al diagnóstico con el empleo del método clínico?

—El proceder clínico resulta esencial para el diagnóstico de cualquier enfermedad: escuchar al paciente, interrogarlo y examinarlo, aunque el diagnóstico de certeza se apoya en exámenes complementarios.

—¿Cuáles podrían resultar imprescindibles?

—Básicamente el estudio radiológico del esófago con la utilización de un medio de contraste, el bario; una endoscopía, técnica de exploración visual que empleamos para la observación directa de una cavidad o conducto del organismo, y la manometría (estudio de los trastornos funcionales).

—¿La disfagia tiene tratamiento curativo o son siempre paliativos?... En general, ¿en qué consisten?

—Ello estará en dependencia de la causa que la origine. En las disfagias por estrechez benigna se llevan a cabo dilataciones o cirugía. Cuando se producen por tumores, en fase temprana se realiza el tratamiento endoscópico o quirúrgico, mientras en fases avanzadas se emplean métodos paliativos como la colocación de prótesis en el esófago, entre otros procederes.

—¿Estos pacientes deben adoptar algún régimen especial para la ingestión de alimentos?

—De acuerdo con el menor o mayor grado de severidad que presente la disfagia se harán las indicaciones correspondientes para la ingestión de alimentos sólidos o más líquidos.

—¿Tendría algo esencial que añadir?

—Ante los primeros síntomas de una dificultad para tragar, no debemos dejar para "mañana" la consulta médica. Los tiempos de tardanza pueden influir negativamente en una rápida y pronta recuperación.