Consultas  Médicas

Un trastorno de la infancia

Criptorquidia

JOSÉ A. DE LA OSA
delaosa@granma.cip.cu

Los testículos son dos glándulas masculinas que generan espermatozoides y producen hormonas. Esta última función es responsable de controlar el desarrollo de los órganos reproductivos y otros rasgos varoniles como el crecimiento de la barba, el tono de la voz o la amplitud de los hombros.

La criptorquidia, o testículos no descendidos, es una alteración que afecta hasta un 4% de la población masculina infantil, según reportes internacionales.

Foto: CaoProfesor Emilio Cordiés Jackson.

El doctor Emilio Cordiés Jackson, urólogo jefe del Servicio de esa especialidad en el Hospital Pediátrico Docente de Centro Habana, señala que la criptorquidia es más frecuente en los prematuros atendiendo a que el descenso de los testículos se completa en el tercer trimestre de la gestación, por lo que los niños nacidos antes de ese periodo son proclives a este trastorno.

—Además de la prematuridad, ¿qué otras causas podrían originarlo?

Obstáculos anatómicos como la hernia, un déficit hormonal materno, el consumo por la mujer de determinadas drogas durante la gestación, y también por exposición ambiental a sustancias tóxicas como los pesticidas.

—¿Es uno o son ambos testículos los que no descienden?

Puede ser uno o los dos.

—¿La criptorquidia está asociada con el padecimiento de alguna enfermedad?

Se ha encontrado asociación entre la presencia de criptorquidia, para citar un ejemplo, y la hipospadias, vocablo médico referido a la malformación que se presenta cuando el orificio uretral (el conducto por donde sale la orina) no está situado en la punta del pene, sino en cualquier parte de su trayecto. También cuando hay antecedentes familiares.

—¿Presenta algún síntoma que pueda ofrecer una alerta a familiares y especialistas?

Esencialmente llama la atención la existencia de una bolsa escrotal vacía.

—Luego el diagnóstico no ofrece mayores dificultades...

Los datos ofrecidos por los padres o tutores del niño son de inestimable valor, los que se complementan con el examen físico practicado por el médico de asistencia.

—¿Los testículos pueden descender espontáneamente?

Sí, en los primeros meses de nacido el niño. La criptorquidia debe ser considerada una anomalía congénita cuando el (o los) testículo(s) no alcanza(n) la bolsa escrotal al cumplir el año de edad.

—¿Cuál es el tratamiento de elección?

De acuerdo con el criterio del especialista la terapéutica que se indica puede ser hormonal o quirúrgica.

—Cuando es imprescindible la cirugía, ¿a qué edad como promedio debe ser practicada?

Cuando quedan agotadas las posibilidades del tratamiento hormonal o cuando existen dificultades anatómicas que impidan el adecuado descenso testicular. La cirugía debe practicarse cuando el niño rebasa su primer año de vida.

—¿En qué consiste?

En llevar el testículo desde el lugar donde se encuentra, por lo regular en el conducto inguinal, hasta la bolsa escrotal. La cirugía, denominada en lenguaje médico orquidopexia, se realiza de manera ambulatoria y con anestesia general.

—¿Cuál es la evolución de estos pacientes?

Es buena porque generalmente los pacientes no presentan complicaciones. En cuanto a los riesgos te diría que son los mismos que puede originar cualquier cirugía donde se emplea la anestesia.

—Con el devenir, ¿qué consecuencias podría acarrear una criptorquidia no reparada?

Además de un potencial efecto adverso sobre la fertilidad, la criptorquidia es el principal factor de riesgo conocido de cáncer testicular.

—Dejo abierto este espacio para un comentario final.

Anotar, si lo consideras de interés periodístico, que desde tiempos remotos la presencia de los testículos en las bolsas escrotales en el varón fue considerada como un elemento de notable importancia. Cuando los antiguos romanos tenían que decir la verdad en un juicio, en vez de jurar sobre la Biblia como en la actualidad, lo hacían apretándose los testículos con la mano derecha. De esa antigua costumbre surge el término testificar.