Consultas  Médicas

 

Cáncer de mama en la mujer

José A. de la Osa

En la actualidad es posible afirmar que el cáncer es una enfermedad crónica como otras muchas, en ocasiones controlable e incluso curable en un alto índice, asegura la oncóloga María Caridad Rubio Hernández, quien preside el grupo de trabajo del Programa Nacional de Cáncer de Mama del Ministerio de Salud Pública.

Profesora María Caridad Rubio Hernández.

Reconoce, sin embargo, los estigmas que aún lo acompañan, potenciados por los medios de comunicación que vinculan a veces esta dolencia, de forma inexorable, con la muerte, o con "una larga y penosa enfermedad". Como en cualquiera otra afección un diagnóstico precoz resulta clave para el éxito del tratamiento.

De acuerdo con datos actualizados, cada año se detectan en nuestro país como promedio 2 200 mujeres con cáncer de mama, que constituye en ellas la primera localización de esta enfermedad.

—¿Cuáles son los factores de riesgo para su aparición?

—La ciencia desconoce aún la causa o causas que pudieran originar el cáncer de mama, pero se sabe que existen ciertos factores de riesgo asociados a la enfermedad. Y entre ellos mencionaría los genéticos y hereditarios, la obesidad, la edad (aumenta la probabilidad a medida que envejecemos), la nuliparidad (mujeres que no han tenido hijos), por tratamientos con estrógenos cuando se extienden por diez años o más.

—Teniendo en cuenta que lo ideal es su detección en estadios tempranos, cuando en general no presenta síntomas, ¿existiría en este periodo alguna manifestación de alerta para consultar al médico?

—Sí. Cuando observemos falta de correspondencia en forma y tamaño de los senos, modificaciones de la piel, manchas rojas (eritema), nódulos o bultos anormales dentro del tejido mamario, inflamación de ganglios, descargas anormales por el pezón o reducción de su volumen.

—¿Podría graficar en dos palabras a qué nos referimos cuando hablamos de autoexamen de mamas?

—A lograr una identificación de las características normales del tejido de los senos para poder establecer, entre uno y otro examen, qué es lo que no está igual. Las mujeres que mantienen sus periodos menstruales de forma regular deben realizarlo una semana después de finalizada la menstruación; las que se encuentren en el periodo de la menopausia, practicarlo una vez al mes.

—¿Y en cuanto a algún otro proceder que la mujer deba realizarse a determinadas edades para descartar la presencia de una tumoración?

—El autoexamen es recomendable desde que la mama comienza a desarrollarse. Después de los 30 años de edad debe consultarse al especialista anualmente, y a partir de los 50 y hasta los 64 se recomienda la realización de una mamografía cada dos años.

—¿Cuál es el alcance diagnóstico de la mamografía?

—Es un medio de gran utilidad, confiable y fácil de realizar e interpretar. Es el examen que tiene el mayor impacto en la reducción de la mortalidad por cáncer de mama, pues logra la identificación de lesiones mínimas, cuando aún no son palpables incluso por los especialistas.

—¿Qué medios diagnósticos se requieren para la confirmación de la malignidad o no de un tumor?

—El ultrasonido, de gran valor y complemento de la mamografía. También los estudios de Anatomía Patológica, para la determinación de la benignidad o malignidad de una lesión; Rayos X de tórax, la Gammagrafía.

—Una vez establecida la presencia de un cáncer mamario, ¿qué metodología de tratamiento es la actualmente recomendada?

—La cirugía, que promueve cada vez más, basada en evidencias científicas, las técnicas conservadoras. Ello unido a la quimioterapia, la radioterapia y la hormonoterapia, con indicaciones que responden a las necesidades de cada paciente.

—De acuerdo con su experiencia, ¿cuál es el sentimiento que con más frecuencia aflora en estas pacientes?

—Sobre todo expresan su deseo de superar el momento adverso por el que atraviesan, y poder reintegrarse de forma activa a su familia y a una vida socialmente útil. Por ello hay que llevarles la necesaria confianza y optimismo y poner nuestros empeños, ciencia y saber, para que hagan realidad sus expectativas.