Consultas  Médicas

Artrosis de cadera

JOSÉ A. DE LA OSA
delaosa@granma.cip.cu

Con visión simplificadora definiríamos artrosis como la enfermedad de las articulaciones en la que la capa protectora situada en los extremos de los huesos, el cartílago (una especie de almohadillado), se desgasta y los huesos subyacentes empiezan a rozar entre sí. El cartílago se consume y repone continuamente. Cuando se desgasta más rápido de lo que se repone es cuando aparece esta dolencia, que puede producir rigidez articular y deformidad, y se convierte en crónica. Las articulaciones de las manos, las caderas y las rodillas son las que más se afectan.

Nuestro ponente es el doctor Julio Castillo Sanamé, especialista de primer grado en Ortopedia y Traumatología, responsable del Grupo de Miembros Inferiores del Servicio de Ortopedia y Traumatología del Hospital Clínico-Quirúrgico Hermanos Ameijeiras, quien realiza investigaciones sobre la artrosis de cadera desde hace más de dos décadas.

¿Conoce la ciencia las causas principales de la aparición de esta afección?, pregunté inicialmente al profesor Castillo.

––Hay causas bien determinadas. Y te cito, entre ellas, las que se originan luego de sufrir un traumatismo (llamada artrosis postraumática), o por necrosis (muerte de tejidos) de la cabeza femoral. También las secundarias a la administración de medicamentos como los esteroides, por trastornos de la circulación o de la sangre (en pacientes con sicklemia, por ejemplo), por un desarrollo anómalo de las caderas, o como consecuencia del alcoholismo.

––¿Es también un resultado inexorable de la vejez?

––Sí, a partir de los 60-65 años. Como se comprende, la artrosis de cadera se convierte en un problema de salud mundial en la medida que aumenta la expectativa de vida. Ello ocurre por el desgaste fisiológico de la cadera, la rodilla y los tobillos, que son las articulaciones que "cargan" peso, y están sometidas a un mayor desgaste que el codo, el hombro o la muñeca.

––¿Esta dolencia aqueja con mayor frecuencia a la mujer o al hombre?

––A la mujer, sobre todo en la etapa posmenopáusica, por los cambios hormonales que se producen en su organismo, y también por su constitución física, al tener las caderas más anchas que el hombre.

––¿Cuáles son los signos y síntomas fundamentales que refieren estos pacientes en consulta?

––Fundamentalmente el dolor en la cadera, que se irradia a la rodilla, y puede ser unilateral o bilateral, en dependencia de si la artrosis afecta a una o ambas caderas. También la cojera. Un signo clásico es la dificultad para calzarse y lavarse los pies. En los periodos avanzados de la artrosis los medicamentos no alivian el dolor, por lo que se requiere la cirugía.

––¿Ese dolor se incrementa o disminuye con el reposo?

––En general se alivia con el reposo, y se intensifica o aumenta cuando se camina sobre todo en terrenos irregulares, cuando se suben y bajan escaleras, o al agacharse.

––¿El dolor puede incrementarse como consecuencia de cambios climáticos?

––Es común escuchar en la consulta este comentario de los pacientes: "Cuando me duele la cadera sé que va a llover... o va a entrar un frente frío".

––En algunos de sus estadios, ¿la artrosis de cadera puede ser confundida con alguna otra afección?

––Sí, porque una apendicitis, una infección urinaria, una hernia discal lumbar pueden ocasionar dolor en la cadera.

––¿Qué procederes se emplean para establecer el diagnóstico?

––Primero, un buen interrogatorio, examen físico y una radiografía de pelvis ósea, fundamentalmente.

––¿Avanza lenta o progresivamente este padecimiento?

––Generalmente avanza con lentitud. El dolor puede constituir inicialmente, durante años, solo molestias que se pueden aliviar con medicamentos o fisioterapia. Lo que define el tratamiento quirúrgico es la intensidad del dolor, que puede convertirse en intratable.

––¿En qué consiste la intervención quirúrgica y cuál es el tiempo promedio de rehabilitación de los pacientes?

––En la sustitución, por una prótesis, de una o las dos caderas si están afectadas. El periodo de rehabilitación estará en dependencia del tipo de prótesis que se implante y de las características de cada paciente. Por lo regular, al cabo de seis meses el paciente puede caminar incluso sin muletas.

––¿Existe la prevención en el tema que nos ocupa?

––Sí. Es importante tener un peso normal, realizar ejercicios sistemáticamente, mantener una dieta sana, y evitar factores de riesgo demostrados como el alcoholismo y el tabaquismo. Subrayaría que es esencial, si aparece alguna molestia en la cadera, consultar al médico de inmediato.