Consultas  Médicas

AEDES AEGYPTI

El Aedes aegypti ha ganado la capacidad de pasearse libremente, campeando por su respeto, en los países de Latinoamérica, el Caribe y el sur de los Estados Unidos, y pareciera, luego de más de dos siglos en los que ha venido causando el dengue y otras enfermedades en la región, que pudiera conferírsele la categoría de inmortal.

¿Ha cambiado acaso su hábitat y sus características de acción? ¿Han fracasado las campañas de erradicación?

Fue precisamente el Director General de la Organización Panamericana de la Salud, George Alleyne, quien preocupado por la virulencia creciente de este vector, no dudó en solicitar ayuda de los medios de comunicación a fin de cooperar en la prevención y recabar la activa colaboración de adultos, y sobre todo de jóvenes y niños, para combatir las causas del mal.

O lo que sería decir en nuestro medio: de los cederistas, federadas y otras organizaciones políticas y de masas.

Con sencillas medidas, y sin utilizar productos químicos, las familias, y la comunidad en su conjunto, pueden eliminar los criaderos del peligroso Aedes aegypti. Lo difícil, aunque no imposible --y es criterio de expertos internacionales-- es encontrar maneras de transferir a la comunidad la responsabilidad, la capacidad y la motivación de prevenir el dengue.

Con nosotros ahora el doctor José L. San Martín Martínez, Director Nacional de la Unidad de Vigilancia y Lucha Antivectorial del Ministerio de Salud Pública.

--¿Cuál es, doctor San Martín, la situación actual del mosquito Aedes aegypti en nuestro país?

--Es una de las menos comprometidas de la región. Tenemos tres provincias infestadas por el mosquito: Ciudad de La Habana, Santiago y Guantánamo. Las demás están negativas y siempre que se detectan traslados del vector tienen la capacidad suficiente para controlarlo. Además, nuestro sistema de vigilancia sanitaria internacional posibilita la localización oportuna de cualquier viajero con síntomas sospechosos de dengue y que pudiera introducir la enfermedad en el país.

--¿Los focos existentes en estas tres provincias pueden constituir un peligro para el desencadenamiento de una epidemia de dengue?

--No existe peligro de ocurrencia de epidemia de dengue. Tenemos identificadas las manzanas cuyos índices de infestación posibilitarían una trasmisión local de llegar un caso con dengue del extranjero. Por otra parte, la capacidad de respuesta oportuna ante la aparición de un brote nos permitiría controlarlo sin que alcance proporciones epidémicas.

--¿Lo importante, para evitar enfermedades, es eliminar el mosquito o los criaderos?

--Eliminando los criaderos, erradicamos los mosquitos. Esto es básicamente un problema de saneamiento doméstico, porque estamos en presencia de un mosquito que pone sus huevos en depósitos de agua que existen dentro o en los alrededores de nuestras viviendas.

--Ante la situación actual de la región, ¿qué medidas prácticas ha tomado el Ministerio de Salud Pública?

--Se realiza un intenso esfuerzo por mejorar el saneamiento intra y extradomiciliario en las tres provincias infestadas, así como en las zonas de mayor riesgo de introducirse el mosquito en las restantes provincias. La fumigación para el mosquito adulto en los territorios positivos se acomete con el apoyo de trabajadores de diferentes sectores. Y lo que todo nuestro pueblo conoce: la labor casa por casa en la detección, destrucción y prevención de focos por más de 15 000 trabajadores de la campaña.

--¿Y en cuanto a la promoción y prevención por los médicos y enfermeras de familia?

--Los médicos y enfermeras de familia constituyen un eslabón clave en la promoción y educación para la salud. Ponemos un gran énfasis en esta labor, pues en general existe una baja percepción de riesgo en nuestra comunidad de los peligros reales que comporta este vector. El mejoramiento de hábitos y conductas de higiene domiciliaria es esencial para la sostenibilidad y el éxito de la batalla por erradicar el Aedes aegypti. En otro orden, los médicos y enfermeras de la familia refuerzan al máximo el pesquisaje activo clínico-epidemiológico de casos febriles.

--Abriría aquí un paréntesis para recordar las características y modo de vida del Aedes aegypti.

--Es el más importante y tal vez el único vector del dengue en las Américas. Es de tamaño mediano y se distingue por tener sus patas con rayas a modo de anillos blancos. Prefiere sus criaderos en aguas limpias, sombreadas y tranquilas, como cisternas, tanques bajos y elevados, neumáticos, vasos espirituales y otros recipientes que puedan contener agua y no estén bien protegidos tanto dentro de las viviendas como en sus alrededores. La hembra es la que pica y necesita de sangre para madurar sus huevos. Estos, luego de 7 a 10 días darán mosquitos adultos, los que vivirán unos 30 días.

--¿Ha cambiado ciertamente sus características de acción?

--No podríamos hablar de cambios significativos que puedan modificar la actual estrategia de lucha por su erradicación, aunque se realizan estudios de este vector en nuestro Instituto de Medicina Tropical (IPK).

--¿Qué acciones principales podría realizar cada ciudadano preocupado justamente por su familia y la sociedad en su conjunto, a favor de la eliminación de criaderos o de su formación?

--Las acciones deben estar dirigidas a eliminar los criaderos del Aedes dentro de nuestras casas y en sus alrededores, pues como ya te comenté es donde vive o busca cómo vivir. De ahí la importancia de que el combate sea en cada casa, en cada cuadra, en cada barrio. Y en esta imprescindible labor los CDR, junto a otras organizaciones de masas, desempeñan un papel decisivo.

--Se ha hablado de la presencia del Aedes albopictus. ¿Es igualmente un mosquito doméstico y generador también del dengue u otra enfermedad?

--El Aedes albopictus es un vector secundario comprobado en la trasmisión del dengue en Asia y el Pacífico, pero hasta ahora no se ha visto implicado en la trasmisión de la enfermedad en la región de las Américas. Su hábitat es en criaderos naturales de áreas suburbanas. En Cuba sólo se ha detectado en zonas limitadas de Ciudad de La Habana.

--Se acaba el espacio... Unas líneas más para algún mensaje imprescindible.

--Lo esencial es dirigir nuestra actividad a detectar, destruir y evitar criaderos. En ello la educación sanitaria, la disciplina y colaboración de todo nuestro pueblo es nuestra más poderosa arma en la guerra a muerte contra el Aedes aegypti. Estamos seguros que en Cuba no alcanzará la categoría de inmortal. (2001)