En una jornada de records

Yipsi fue guapa

Ariel B. Coya, enviado especial

LONDRES.—Siempre alegre, siempre guapa. Para Yipsi Moreno, la mejor martillista cubana de todos los tiempos, al término de la final no existía el arrepentimiento. Había terminado sexta, fuera del podio; pero una vez más lo había dado todo.

FOTO: RICARDO LÓPEZ HEVIA, ENVIADO ESPECIAL

No en vano, cuando atravesó las catacumbas del estadio, se declaró contenta, orgullosa, satisfecha: “Hasta hace dos semanas estuve lesionada (en la espalda) y pensé que no iba a poder participar en los Juegos. No podía caminar, no podía lanzar… Di lo mejor de mí, hubiese querido una medalla de cualquier color, pero era imposible. Físicamente no estaba al 100 % y no se puede soñar en el aire”.

Palabras de alguien que ha estado en todas las finales olímpicas desde que el martillo femenino se incluyó en Sydney 2000, dos veces monarca del orbe, la subcampeona de Atenas 2004 y Beijing 2008.

Con ese primer envío de 74.60, Yipsi hubiera sido medallista en cualquier edición precedente. Pero, a veces, simplemente el mejor esfuerzo no alcanza. Menos aún en una competencia tan dura como la de ayer, en la que llovieron las marcas estratosféricas y las tres medallistas superaron el récord olímpico (76.34) con que la bielorrusa Aksana Miankova se había coronado cuatro años atrás.

Lo batió la rusa Tatiana Lysenko hasta cuatro veces (primero con 77.56 y ya para ganar oficialmente con 78.18) y lo rompieron igual la polaca Anita Wlodarczyk (77.60) y la alemana Betty Heidler (77.13), increíble recordista del orbe el pasado año. Mientras, la china Wenxiu Zhang (76.34) la calcaba y la alemana Kathrin Klaas (76.05) arrojaba también lo mejor de su vida. No había manera pues, de asaltar el podio, por más que Yipsi se portara otra vez guapa. Como siempre.

Aunque si de plusmarcas y eventos estratosféricos se trata, es preciso decir que este viernes hubo de todo, con el francés Renaud Lavillenie (5.97) superando los 5.96 del australiano Steven Hooker —ahora sorprendentemente eliminado con tres fallos sobre 5.65— y Estados Unidos pulverizando en 40.82 segundos el récord mundial del relevo corto femenino que poseía la extinta RDA (41.37) desde 1985, gracias a Tianna Madison, Allyson Félix, Bianca Knight y Carmelita Jeter, con una transición perfecta del testigo para batir a Jamaica (41.41, récord nacional) por casi un segundo.

Todo éxito notable, no obstante, tiene su reverso y a la victoria de las chicas del 4x100 sucedió la derrota de los hombres en el 4x400, una especialidad en la que los norteamericanos han ganado 16 de los 21 títulos olímpicos disputados, luego de que el cuarteto de Bahamas, con el espectacular remate de Ramón Millar frente a Angelo Taylor, implantara récord nacional (2:56.72), en una prueba en la que Sudáfrica cerró octavo con el doble amputado Oscar Pistorius y Cuba no terminó por lesión en el tercer relevo de Noel Ruiz, cuando luchaba con todo por entrar en el podio.

Por lo demás, en los 5 000 femeninos el gran duelo de África, el eterno pulso entre Kenya y Etiopía, vio coronarse a Meseret Defar (15:04.25), después de que su compatriota y archirrival Tirunesh Dibaba, reina de los 10 mil hace una semana, desmadejara al pelotón con un ritmo frenético. Y Turquía, con Asli Cakir Alptekin (4:10.23) y Gamze Bulut (4:10.40) hizo un 1-2 histórico en la final femenina de los 1 500.

11 de agosto de 2012

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