Mucho ha llovido desde aquel entonces, pero
ni italianos ni españoles olvidan sus eliminaciones en
aquella cita universal a manos de los coreanos, favorecidos
en ambos choques por las ternas arbitrales.
Sin embargo, no se le puede restar mérito a
los asiáticos, que desde han experimentado un notable
ascenso en Copas del Mundo, teniendo en cuenta que en Suiza
1954, su primera presentación, fueron goleados por Hungría
(9-0) y Turquía (7-0).
Los Guerreros Taeguk evolucionaron a
esquemas atrevidos bajo la dirección del avezado holandés
Guus Hiddink, quien los hizo jugar con un 3-4-3, apuesta
dinámica pero muy arriesgada, que dio resultado gracias a la
organización impecable y al espíritu de sacrificio de los
coreanos, casi todos provenientes de la liga local.
Así se escribió la página más gloriosa del
fútbol en Corea del Sur, que entró al presente Mundial sin
perder un partido (siete victorias y siete empates), único
con esta distinción en todo el continente asiático.
Vital en esos resultados fue el
mediocampista del Manchester United, Park Ji Sung, todo un
ídolo en su nación a raíz de los resultados conseguidos con
el club inglés, en donde se convirtió en el primer asiático
campeón de la Champions.
En Sudáfrica, el primer rival de los
Guerreros Taeguk será Grecia, campeón europeo en 2004,
que llega bajo el mando del experimentado estratega alemán
Otto Rehhagel, un hombre acusado con frecuencia por apostar
a esquemas ultradefensivos.
El objetivo primordial de los helénicos en
la presente Copa del Mundo será anotar goles y borrar la
pésima imagen que dejaron en 1994, cuando regresaron a casa
sin puntos y sin perforar las redes de Bulgaria, Argentina y
Nigeria, estos últimos, nuevamente sus rivales en Sudáfrica.
Para acabar con la sequía mundialista
cuentan con el ariete Theofanis Gemas, máximo goleador de la
etapa clasificatoria en Europa.
Además de la revancha con argentinos y
nigerianos, Grecia buscará desquite ante Corea del Sur, a
los que nunca han vencido en partidos oficiales.
Precisamente el último choque entre ambos concluyó con
triunfo (1-0) para los asiáticos, que intentarán mantener
inmaculada su casilla de derrotas ante los helénicos en la
apertura del Grupo B.