CIUDAD DEL CABO.— La selección de Uruguay,
última en clasificarse para la Copa del Mundo, buscará
sorprender a Francia, actual subcampeona mundial, pero que
llega con dudas sobre su rendimiento y envuelta en problemas
internos.
Los celestes, que dirige Oscar Washington
Tabárez, mejoraron su nivel de juego en los últimos meses
tras quedar quintos en las eliminatorias sudamericanas y
necesitar de una repesca frente a Costa Rica para ganar el
último boleto disponible para el Mundial.
El
regreso del "cerebro" Ignacio González, que se perdió buena
parte de las eliminatorias por problemas de lesiones, parece
haber dotado al equipo de mayor fluidez ofensiva.
Al menos, así quedó de manifiesto frente a
la también mundialista Suiza, a la cual los uruguayos
derrotaron a domicilio por 3-1 en marzo y a la menos
poderosa Israel, a quien golearon por 4-1 el pasado 26 de
mayo en Montevideo, en el último ensayo.
"En las eliminatorias hay mucho para perder,
por eso se juegan con tantos nervios y hasta angustias. En
el Mundial hay mucho para ganar y disfrutar", destacó
Tabárez.
El entrenador, sin renunciar a una defensa
firme y ordenada, que es uno de sus pilares a la hora de
preparar su táctica, apunta a un juego más ofensivo en
comparación al que mostró Uruguay en el torneo
clasificatorio.
La confianza charrúa, depositada en su
principal artillero Diego Forlán (Atlético de Madrid) y su
cómplice Luis Suárez (Ajax).
Forlán sigue en racha goleadora tras ser el
Balón de Oro como máximo anotador de Europa hace dos
temporadas y Suárez fue el máximo goleador de la Liga
holandesa en la última campaña.
Ambos están en la mira de equipos poderosos
de Europa para reforzar sus plantillas.
Tabárez se decidió por una esquema 3-4-1-2
para tratar de sorprender por las bandas con la potencia y
ambición ofensiva de Maximiliano Pereira, por la derecha, y
Álvaro Pereira, por la izquierda.
La selección uruguaya tendrá enfrente a un
equipo francés integrado por figuras de renombre y jerarquía
pero que llega al Mundial con dudas en su rendimiento debido
a los últimos resultados, incluida una derrota el pasado día
4 (0-1) frente a la ignota selección de China y un empate
angustioso (1-1) con Túnez poco antes.
En ambos partidos el equipo galo estuvo
lejos del nivel que se le reconoce y puede mostrar, y se
pareció más al que llegó al Mundial tras una polémica
clasificación a costa de Irlanda, tras la recordada "mano de
Thierry Henry" para la victoria y el boleto a Sudáfrica, con
toda la polémica y reclamos posteriores.
A los resultados y, en especial, al
rendimiento que preocupa, se suma un clima tenso por la
situación de su "estrella" Henry, uno de los históricos del
equipo y con gran influencia sobre sus compañeros, pero para
quien el polémico seleccionador Raymond Domenech parece
tener reservada la condición de suplente de lujo.
Esta decisión del entrenador, que llevó a
los "blues" al subcampeonato mundial en Alemania 2006 y
dejará el banquillo galo tras seis años al finalizar la
participación en Sudáfrica, no es compartida por varios de
los futbolistas del equipo, máxime visto el pobre nivel de
sus sustitutos en los partidos de ensayo.
Tanto para los franceses como para los
uruguayos la victoria en el debut puede significar medio
pasaje a los octavos de final.
En el debut de la llave A Sudáfrica y México
igualaron a un gol, dianas anotadas por Siphiwe Tshabalala y
el Kaiser Rafael Márquez. (EFE)
A continuación las posibles alineaciones.
URUGUAY: Fernando Musiera (1), Mauricio
Victorino (20), Diego Lugano (2), Diego Godín (3),
Maximiliano Pereira (16), Diego Pérez (15), Egidio Arévalo
Ríos (18), Álvaro Pereira (21), Ignacio González (17), Diego
Forlán (10) y Luis Suárez (9).
FRANCIA: Hugo Lloris (1), Bakary Sagna (2),
William Gallas (5), Eric Abidal (3), Patrice Evra (13),
Yoann Goucuff (8), Jeremy Toulalan (14), Florent Malouda
(15), Sidney Govou (10), Franck Ribery (7) y Nicolás Anelka
(21).
ARBITRO: Yuichi Nishimura (JPN)
ESTADIO: Green Point Stadium, de Ciudad del
Cabo, con capacidad para 66.000 personas.