Se
fue sin goles el primer tiempo del partido inaugural de la
decimonovena Copa Mundial de la FIFA en Sudáfrica, entre el
elenco anfitrión y México, pese al dominio de los jugadores
centroamericanos.
México, que está jugando su quinto primer día en
mundiales sin haber ganado en las cuatro anteriores y con
solo un gol en 1930, logró durante los primeros 40 minutos
una posesión del balón superior al 65 por ciento, pero sin
poder abrir el marcadaor.
Fruto de esa superioridad, en el minuto 32 Guillermo
Franco fue víctima de los reflejos del guardameta local
Itumeleng Khune, quien privó a la Copa del Mundo del primer
gol.
Dos minutos más tarde Carlos Vela en prácticamente un uno
a uno contra el portero mando el balón desviado y el duelo
seguía sin dianas. A los 36 fue Giovanni Dos Santos el que
estuvo cerca de celebrar, pero delante de la puerta una
pierna sudafricana la echó al corner. Al cobrar, Vela
engancha la pelota y los imnparciales decretan un
controvertido fuera de juego, anulado el gol. Aunque no hubo
mucha protesta, no pareció tener razón el juez. El asunto es
que nada de animación en el pizarrón.
Y en los últimos cinco minutos pareció que los jugadores
se habían cambiado las camisetas, pues los sudafricanos
tocaron, llegaron en grupo delante de la puerta que defiende
el Conejo Pérez y lograron cuatro tiros de esquinas en solo
dos minutos. Pero igual, sin éxito de cara al gol.
En resumen, la primera mitad de la apertura tuvo a un
México con más fútbol, más dominio, pero sin convertir.
Mientras Sudáfrica esperó y esperó, y aunque el rival no
pudo llegar, siempre estuvo en riesgo.