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Antes de la arrancada

sábado 23 de agosto del 2008

La proeza de Beijing se llama Leonel Suárez

El bronce en el decatlón, con récord nacional de 8 527 puntos, constituye una heroicidad sin parangón para un joven de solo 20 años de edad y de una pequeña Isla

Enrique Montesinos y Ricardo López (foto), enviados especiales
montesinos@granma.cip.cu
ricardo.lh@granma.cip.cu

BEIJING.—Ya se sabe que el decatlón proporciona la imagen de los atletas más completos, de quienes son capaces de ejecutar a niveles cualitativamente altos 10 diferentes pruebas de la pista y el campo en dos días repletos de sudor, de sacrificios, de grandes energías liberadas.

El joven santiaguero logró un bronce histórico.

Lo que no se conoce tanto es que en la historia olímpica del atletismo los especialistas de los países grandes y desarrollados son quienes han copado inexorablemente los podios de premiaciones.

Solo una excepción se recoge —para confirmar la regla—, la del taipeiano Yang Chuan-Kwang, en Roma 1960, retador de la hegemonía del estadounidense Rafer Johnson y sublimado en aquella famosa película de esos Juegos. 48 años después, un joven de apenas 20 años de edad, acaba de desafiar con insólito éxito a sus poderosos rivales colocándose entre ellos en el podio.

Su nombre es Leonel Suárez, nació en Santiago de Cuba, vive en Holguín, y cumplirá los 21 el próximo primero de septiembre. Es muy posible que nadie a esa edad haya impresionado sobremanera en una prueba tan compleja, de tanta diversidad.

Se digan o no, a los Juegos Olímpicos todos los atletas acuden con pronósticos; son muchos y de muchas instancias, pero un bisoño como él no podía aparecer en ninguno referido a medallas; no hay quién se arriesgue a tanto.

Pero Leonel sí, y cuando terminó las cinco pruebas del primer día estaba muy contento por haber mejorado su total parcial de puntos, y al final de un breve intercambio se le escapó: "a lo mejor mañana hay sorpresa". Y la hubo grande, por cierto.

En el nuevo encuentro tras culminar la agotadora prueba lo primero que recuerda es: "lo anuncié ayer y se dio". Explicó que como iban las cosas calculaba hacer más de 8 500 puntos (fueron 8 527) y llegar a una de las medallas, no la de oro, pero cualquiera de las otras dos y que al final hasta la de plata estuvo a su alcance, a 13 puntos cuando faltaban solo los 1 500 metros, que no fue su mejor carrera, por el cansancio.

¿Soñaba Leonel con una medalla desde antes?

"Soñaba desde que en la preparación mejoré el récord nacional en dos ocasiones, primero con 8 366 puntos y después con 8 451".

Claro que se podía imaginar algo así. Su coequipero, Yordani García, fue octavo en el Mundial de Osaka 2007 con la primacía cubana anterior de 8 257. Sumándole en Beijing 300 puntos más¼

Gabino Arzola, el pinareño que lo entrenó para esta medalla inédita del atletismo cubano, también había hecho sus cálculos, calladamente, por supuesto, pues anunciarlo habría constituido una gran osadía. Recuerda que hace dos años trabaja con el muchacho, a quien una lesión en el 2007 le impidió pasar del cuarto lugar en los Juegos Panamericanos e ir al Mundial, pero que tras ser operado se recuperó rápidamente para comenzar la preparación olímpica.

Sobre el futuro, Leonel no solo habla con entusiasmo, sino también con seguridad: "Es un evento muy duro, en el que la madurez llega sobre los 27 ó 28 años, si no ocurre una lesión que te elimine¼ ".

Por lo pronto, el atletismo cubano ha tenido al vallista Dayron Robles en el Olimpo, a plateadas como Yarelis en el disco y a Yipsi en el martillo, sumado un bronce también de alguna manera presumible a cargo del saltador de longitud Ibrahín Camejo.

Ahora cuenta igualmente con una proeza inimaginada que se llama Leonel Suárez.

Alguien capaz de superar a estelares como el recordista mundial (9 026) y olímpico (8 893), el checo Roman Sebrle, ahora sexto con 8 241, al campeón panamericano Maurice Smith (JAM), noveno con 8 205 y a otros 37 competidores avezados, de los cuales 14 no lograron resistir el esfuerzo a realizar y abandonaron antes del límite.

Reciban los lectores los parciales de su actuación y valoren por sí mismos:

Cronometró 10.90 en los 100 metros planos; saltó 7.33 en longitud; 14.49, en bala; 2.05 en altura y 47.91 en 400 metros. En el segundo y último día: 14.15, en 110 con vallas; 44.45, en disco; 4.70, en pértiga; 73.98, en jabalina; y 4:29.17, en 1 500 metros.

Yordani García, evidenciando no estar recuperado totalmente de una lesión, de todas formas logró llegar hasta el final y clasificar en el puesto 15, con 7 992, perjudicado sobre todo por un bajo rendimiento en el disco (solo 36.73), donde tiene sobre 45 metros.

RELEVO LARGO FEMENINO A FINALES

Este viernes, día del tercer récord mundial para Jamaica y Usain Bolt en particular, el 37.10 del relevo masculino de 4 x 100, la otra actuación cubana fue en los relevos 4 x 400, de los cuales brilló el femenino, clasificado para la final con 3:25.46, el tiempo más rápido desde 1996, cuando en los Juegos de Atlanta se impuso el récord nacional de 3:24.23, con la gran Ana Fidelia Quirot de cerradora.

Entusiasmadas, Roxana Díaz, Zulia Calatayud, la juvenil Susana Clement e Indira Terrero prometen más para hoy.

El masculino no logró el pase al cronometrar 3:02.22.

 

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