Domingo de demostración

Aliet Arzola Lima

CIEGO DE ÁVILA.— En los albores del domingo, ya pasada la medianoche, los peloteros avileños recibieron uno de los golpes más duros que jamás imaginaron. Industriales remontó de forma increíble en el noveno capítulo y los privó de poner la Gran Final del béisbol cubano con casi definitiva ventaja de 3-0... mas la jornada apenas comenzaba.

Foto: Ricardo López HeviaOsmar Carrero respondió a la confianza depositada en él.

Pero el suceso no es que Industriales esté al borde de ceder en la final, sino que Ciego de Ávila está a punto de coronarse por primera vez, porque ha contado con un buen equipo y más que eso, con mucha garra.

Los Tigres, lejos de amedrentarse, resurgieron tras el golpe psicológico y desplegaron en el cuarto encuentro, a pleno sol, su artillería de largo alcance sobre los lanzadores azules, otra vez muy distantes del nivel exigido para la discusión del campeonato.

Frank Montieth se encaramó tras 16 días de inactividad y recibió fuerte castigo. Demasiado noble en sus envíos y sin velocidad para dominar a la muy ajustada tanda local, sufrió vuelacercas de Raúl González, Rusney Castillo e Isaac Martínez.

El reverso de la moneda fue el diestro Osmar Carrero, dominante en ocho entradas en las que sorteó las dificultades con mucho control e inteligencia, apoyado en su recta en la zona baja, además de lanzar con la tranquilidad que le aportaba su defensa y la ventaja en el marcador.

"Tuvieron una excelente tarde, produjeron con oportunidad y crearon las carreras necesarias para ganar", comentó el manager azul, Lázaro Vargas, quien nuevamente (y van tres) evadió la posibilidad de sacar a sus principales relevistas cuando solo perdía por una carrera.

Los motivos para tomar tal decisión los desconocemos, pero realmente no convence la estrategia de utilizar a lanzadores novatos en situaciones comprometidas de partidos clave, contra bateadores de experiencia y con Antonio Romero y Pavel Pino, sus hombres más capacitados, disponibles para actuar.

En estas instancias no hay mañana, el juego del día se antoja determinante y al parecer el alto mando de los Leones ha obviado dicha máxima. Ahora están contra la pared y aunque la historia puede ser cambiada, en finales ningún equipo con desventaja de 0-3 o 1-3 ha logrado remontar.

Además, Ciego luce bríos de campeón, con una ofensiva impetuosa, comandada por Rusney Castillo, cuya mezcla de balance, coordinación y poder en el plato es un deleite para el espectador.

Hoy, los Tigres tienen la oportunidad de celebrar por primera vez el título de campeones, y en pos de obtener tal resultado Roger Machado enviará al box a Yander Guevara, quien ya venció a los Azules en el segundo choque; mientras Vargas aún no se ha decidido, aunque el abridor se perfila entre Ian Rendón, Darwin Beltrán o Antonio Romero.

28 de mayo de 2012