Táctica, estrategia, suerte… ¿triunfos?

La final de la pelota está en la calle, y en innumerables esquinas las opiniones y los debates se acaloran.

Ambos elencos lucharán por poner a punto de mate o descontar la diferencia actual, favorable a Ciego de Ávila. FOTO: RICARDO LÓPEZ HEVIAAmbos elencos lucharán por poner a punto de mate o descontar la diferencia actual, favorable a Ciego de Ávila. FOTO: RICARDO LÓPEZ HEVIA

Tras la victoria 8-3 del martes, segundo zarpazo asestado por los Tigres avileños, la final de esta 51 Serie se inclina hacia Ciego de Ávila, máxime cuando en el José Ramón Cepero dependerán otra vez del estelar Vladimir García, con 15 éxitos en línea y por segundo año consecutivo cinco en los play off. De imponerse, igualaría con seis al pinareño Yosvani Torres, quien los castigó dos veces en la finalísima del clásico anterior.

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Ciego deshizo los pronósticos, sin importar la presión que le pudo generar jugar en el Latinoamericano, ante más de 40 mil espectadores, ni el ligero favoritismo de Industriales previo a esta final. Incluso su propio mentor Roger Machado aseguró que “un éxito acá lo hubiéramos considerado un buen resultado”.

Lo cierto es que en todos los indicadores de juego han dominado a los capitalinos. Sus huestes, desde el quinto desafío ante Las Tunas en cuartos de final, están desbordadas al bate. En este segmento decisivo han sido capaces de fabricarle 10 limpias al staff azul, amparados en 19 indiscutibles. Y lo más importante, ha aparecido la conexión necesaria con corredores en posición anotadora.

“Diseñamos la preparación para alcanzar el tope hacia el último tercio. Bateamos 272 en la etapa regular, pero la historia ha cambiado mucho. Mañana de nuevo Vladimir. A Industriales no se le puede dar brecha alguna. Descanso tendrá suficiente”, argumentó Machado.

Tres diestros combinando sus recursos y con dos sonrisas sobre sus hombros. Vladimir, Osmar Carrero y Yander Guevara, quienes materializaron el segundo éxito. Osmar, al decir de Roger, se ganó la confianza desde el sexto juego ante los Leñadores y no ha defraudado. Yander ya les había propinado diez ceros a los Leones y los dejó con un solitario inatrapable en otros cinco actos.

A la defensa, exhiben dos errores que no han sido costosos, por cuatro de gris desenlace sus adversarios. Del otro lado, Vargas con una alineación temible a la cual al parecer se le han enfriado los bates, en especial con desventaja mínima. Ese batazo clave no ha llegado nunca hasta ahora. Apesar de ello, el timonel vaticinó no hacer movimientos en su alineación de cara al choque de mañana en el Cepero. “No hemos conectado a la hora buena y los batazos han salido de frente. En cuartos y semifinal no estuvimos precisos en los dos encuentros iniciales. Ciego es un gran equipo, nos arrancó dos triunfos y espero que podamos hacer lo mismo en su terreno”, sentenció.

Inalterable piensa mantener su rotación de pitcheo. Muy arriesgado este criterio, pues le urge ganar y no es lo mismo la efectividad probada de Despaigne (llegará con cinco días de asueto) sobre Frank Montieh, quien regresa tras un descanso prolongado por sentirse indispuesto. Estas son algunas reflexiones antes del cambio de “arena” para la posible definición de esta final. En el Cepero, a partir de las 8:30 p.m. de mañana, nuevamente se destapará la Caja de Pandora.

24 de mayo de 2012