Carlos Tabares y Mario Vega

Tras 19 años, con las turbinas prendidas

ALIET ARZOLA LIMA

Uno mira las nóminas de Industriales y Ciego de Ávila, los dos finalistas del béisbol cubano en la 51 Serie, y muchos son los peloteros que resaltan, ya sea por su rendimiento en la presente campaña o por su experiencia en anteriores clásicos del patio.

Carlos Tabares. FOTO: RICARDO LÓPEZ HEVIA

Precisamente, en este último apartado Mario Jorge Vega (Ciego de Ávila, 1975) y Carlos Alberto Tabares (La Habana, 1974) se llevan las palmas, dos peloteros con 19 series nacionales y muchas horas de vuelo con sus respectivas escuadras, Tigres y Leones.

“Mayito”, como todos le llaman, se inició desde los ocho años en el deporte de las bolas y los strikes y transitó con éxito por las categorías inferiores, en las que se desempeñaba como torpedero.

“Desde pequeño jugué en el campo corto, pero en realidad no me sentía cómodo, pues no tenía demasiada potencia en el brazo, pero por la lesión de un compañero paso a segunda y más nunca he salido”, recuerda el jocoso jugador, destacado a lo largo de su carrera por una hermética defensa.

Mario Vega domina casi a la perfección el pivoteo sobre el segundo cojín. FOTO: ALBERTO BORREGO

En siete postemporadas (sin incluir la actual), por ejemplo, apenas había cometido un error para excelente promedio de 995 y en la presente lid apenas falló cinco veces en 369 lances (986), sin duda una garantía alrededor del segundo cojín.

“Me gusta más fildear que batear, entreno mucho ese apartado y los resultados se notan. Además, estudio a los contrarios y esto contribuye a tener un buen sentido de colocación, vital para defender”, destaca el jugador, reconocido también por batear a las dos manos, virtud que le inculcó su padre.

“He mantenido esa costumbre y casi siempre produzco menos con la derecha, pero este año, por ejemplo, conecté para 381 y a la zurda solo 223”, ahondó Mayito.

REGADERA AZUL

Pero si de ofensiva se trata, resulta imprescindible mencionar a Carlos Tabares, quien hace apenas unos días se convirtió en el máximo productor de inatrapables en play off, tras superar al santiaguero Rolando Meriño.

La friolera de 181 jits acumula en etapas decisivas el pequeño jardinero capitalino, que antes de saltar a los diamantes practicó gimnasia artística y esgrima, aunque desde los siete años quedó definitivamente atado al béisbol.

Inspirado en el estilo de Víctor Mesa y Javier Méndez, y en el ejemplo de su padre, quien fuera receptor y jardinero en sus tiempos de pelotero, Tabares combina flema y agresividad sobre la grama, detalles que le han permitido convertirse en líder indiscutible en su novena.

“Siempre tengo en mente dar buen espectáculo. Como capitán debo ser la bujía inspiradora, junto a los demás jugadores de experiencia en pos de motivar a las nuevas figuras”, señala el patrullero, que en postemporada es un verdadero talismán para Industriales.

Acumula 14 vuelacercas y ha bateado con oportunidad, sus 80 carreras fletadas dan fe de ello, mientras resalta además por su explosividad, al punto de robar 24 bases en 35 intentos. En la actual, promedia para 439, muestra del excelente estado de forma luego de una 50 Serie un tanto gris —lo fue en sentido general para todo el elenco, excluido de esta instancia. “No quería despedirme dejando una mala imagen en la afición”.

Independientemente de la rivalidad sobre el terreno, Mayito y Tabares tienen muchas cosas en común, una de ellas, entregarlo todo en el diamante.

23 de mayo de 2012