Quien gana el quinto, ¿se lleva la serie?

Aliet Arzola Lima

Reza un viejo adagio beisbolero que en los play off, el vencedor del quinto partido después gana la serie. Con mayor o menor efectividad se puede cumplir el proverbio, pero en el caso que nos ocupa se torna bien complicado ser categórico en la cuestión, pues a pesar de la ventaja de Industriales (3-2) sobre Matanzas, cualquier cosa puede suceder en el sexto encuentro de la final occidental del béisbol cubano.

FOTO: RICARDO LÓPEZ HEVIAFOTO: RICARDO LÓPEZ HEVIA

Desde mi punto de vista, los Azules tienen enormes posibilidades de discutir el título del patio por segunda vez en tres campañas, merced a su ecuanimidad y experiencia para afrontar duelos decisivos, aspecto este que se convierte en hándicap para la presente generación de yumurinos, envueltos por primera vez en una postemporada.

El propio Víctor Mesa, tras los pleitos en La Habana, señaló que sus Cocodrilos atesoran calidad y ganas, pero carecen de concepto de juego y fallan en situaciones elementales, detalles que a la postre definen los choques apretados.

Sin embargo, la joven tanda de la Atenas de Cuba ha jugado un play off de buena factura frente a los Leones, y aún conserva opciones de buscar el cetro, sobre todo si tenemos en cuenta que en su estadio resulta muy difícil doblegarlos.

Ya lo sufrió en cuartos de final Sancti Spíritus, que perdió tres veces en el Victoria de Girón, las dos últimas precisamente con una ventaja de 3-2 en la serie. Pero la efectividad de los yumurinos en su patio no queda ahí, pues durante la etapa regular obtuvieron 35 éxitos y apenas tropezaron en 13 oportunidades.

El factor campo no será el único a considerar para el sexto pleito esta noche. Especial atención merece también el bateo con hombres en base, dado que ninguno de los elencos ha producido con acierto, tal y como indica el hecho de que entre ambos han dejado 79 corredores en circulación (43 Matanzas y 36 Industriales).

De manera general, ha faltado el batazo a la hora buena, pues los capitalinos tan solo han impulsado al 18 por ciento de los compañeros que han encontrado en posición anotadora por un 20 de los matanceros, guarismos discretos para dos conjuntos que en la fase clasificatoria conectaron por encima de 300 con hombres en base.

El otro frente de hoy se desarrollará en el manejo de los lanzadores, una batalla particular de los managers, que nuevamente contarán con toda su artillería del bullpen, vital si tenemos en cuenta todas las dudas que se ciñen sobre los virtuales abridores: Ian Rendón y Maikel Martínez.

Ninguno ha lucido dominante por más de dos entradas, y está por ver cómo reaccionan ante toda la presión que tendrán sobre sus hombros en un duelo de vida o muerte, pues de perder Matanzas quedaría en el camino, pero una derrota de los Azules los pondría en posición incómoda, en un hipotético séptimo encuentro con Jorge Alberto Martínez, el talismán de los Cocodrilos en la lomita rival.

16 de mayo de 2012