Industriales dio primero

MATANZAS.—Durante un par de años José Elosegui trabajó con los serpentineros de esta provincia. Aquí formó y pulió a muchos de los hombres que en la presente temporada han llevado a los Cocodrilos hasta la final occidental del béisbol cubano, y como es lógico, grabó en su disco duro la gran mayoría de sus cualidades.

 
Rudy Reyes y Odrisamer Despaigne fueron decisivos en la victoria azul. FOTOS: RICARDO LÓPEZ HEVIA

 

“Tal vez eso lo podamos explotar”, comentó el avezado preparador de la nave azul antes del pleito. En la misma primera entrada el abridor Jorge Alberto Martínez, de excelente faena frente a Sancti Spíritus, soportó sendas líneas de Irait Chirino y Juan Carlos Torriente, y después le botó la pelota Rudy Reyes, al pegarle con fuerza a una recta alta.

Este solitario swing decretó la ventaja de tres carreras, a la postre decisivas, en el juego inicial de la semifinal del oeste del campeonato cubano de béisbol, pues los yumurinos amagaron, pero el sueño de la remontada se esfumó desde el cuarto capítulo, cuando José Miguel Fernández y Guillermo Heredia cometieron par de marfiladas. Mal presagio.

En los 96 partidos de la campaña regular, los matanceros fildearon para 980, números de un equipo inmaculado como lo concibió Víctor Mesa, no por puro capricho, sino porque es consciente de que fallas de este tipo pueden sentenciarlo, más contra novenas a la usanza de Industriales, que aprovechan al máximo los errores del contrario.

“Dejamos que desear en el aspecto técnico-táctico y no jugamos bien al béisbol. Tenemos que corregir las deficiencias, al final estos son peloteros jóvenes que tienen mucho por aprender, sobre todo para enfrentar partidos de tanta envergadura”, apuntó el manager de los Cocodrilos.

En la lomita azul, Odrisamer, silencioso y casi sin inmutarse con los nueve jits matanceros, trabajó en buen estado pese a la radiografía que le realizaron los bateadores matanceros.

“Está en un gran momento. Lo hemos estudiado en videos, pero será complicado batearle, pues sabe combinar lanzamientos adentro y afuera, además de que varía con mucha inteligencia la velocidad”, comentó Ariel Sánchez previo al duelo.

El derecho capitalino aguantó el estruendo de un estadio repleto, en el que nunca se hizo mutis, y caminó ocho entradas y dos tercios con rectas de hasta 94 millas, las cuales mezcló a la perfección con un cambio mortal para la tanda yumurina. Hoy se espera el duelo entre el zurdo Ian Rendón y Yohan Hernández.

CIEGO-GRANMA: ¿SUSPENSE CON EL MISMO FINAL?

Un enfrentamiento que marcó el despegue de Ciego de Ávila en su camino hacia el subtítulo en el pasado clásico beisbolero. Serie que entonces concluyó 4-2 favorable a los Tigres y que a partir de hoy, en el José Ramón Cepero, se repetirá bajo otras circunstancias. Inspiración desbordan ambos equipos, tras remontar ante Villa Clara y Las Tunas. Ciego, de la mano de excelentes actuaciones desde la lomita de su staff de pitcheo (2,35 de carreras limpias colectivamente), guiado por su brazo de hierro Vladimir García (acumula seis éxitos y ocho reveses en cinco postemporadas, le batean para escasos 246 y 2,72 de PCL). Vladimir le asestó dos zarpazos a los Leñadores en cuartos de final y de seguro será la carta de Roger Machado para hoy. Destaque también para Yander Guevara (seis y tres en cuatro play off, con 4,33).

Del otro lado, el cuerpo de serpentineros de los Alazanes también estuvo atinado (283 de average y 3,55 limpias en 54 entradas). ¿Claves en ese accionar? Ciro Silvino Licea, el zurdo Leandro Martínez y Alberto Soto. El propio Ciro Silvino ha hecho valer aquello de borrón y cuenta nueva. Archivaba dos éxitos y 15 fracasos en segmentos conclusivos, pero esta vez venció en una ocasión y rescató a los suyos en el crucial séptimo desafío. Su rendimiento lo convierte en la principal carta de Indalecio Alejandrez.

Madero en mano son el avileño Rusney Castillo (nueve jits en 27 turnos, dos jonrones y cinco empujadas) y el granmense Alfredo Despaigne (ocho en 24, tres vuelacercas y ocho remolques) las bujías inspiradoras. Eso no es todo, Ciego, aunque en la etapa regular no lució, tiene una batería más profunda, con cinco peloteros que, incluso, han hecho equipos Cuba. Granma no solo apostó a su bateo de largo alcance, pues la agresividad y varias jugadas de corrido y bateo, lo identificaron.

Ojo con la defensa, para los avileños, primeros en ese rubro de la clasificatoria, 12 errores en 295 lances pesaron, en especial porque algunos de ellos pusieron en juego su presencia en esta semifinal. Este indicador aún es materia pendiente para los Alazanes (11 pifias en 297 lances). Hoy a partir de las 8:30 p.m., se repite el suspense. El terreno dirá el final. (Harold Iglesias Manresa)

10 de mayo de 2012