NACIONES
UNIDAS.— El tema del uso de las armas químicas en el conflicto sirio
retornó esta semana a la palestra con la presentación en la ONU de
un reporte que confirma el empleo de esas sustancias, aunque sin
determinar responsabilidades.
El jueves último, el equipo de científicos encargado de verificar
la utilización de gases venenosos en la crisis que azota desde 2011
a ese país árabe entregó al secretario general de Naciones Unidas,
Ban Ki-moon, las conclusiones de las pesquisas ejecutadas en el
terreno.
Según el resumen final del grupo liderado por el experto sueco
...ke Sellström, se recolectaron evidencias "claras y convincentes"
de la utilización de sarín en Ghouta, en las afueras de Damasco, el
21 de agosto, así como elementos que apuntan al probable uso de
armas químicas en otras cuatro localidades.
Los investigadores activados por la ONU encontraron "información
creíble" sobre el lanzamiento de las letales sustancias en Khan Al
Asal, el 19 de marzo, y "evidencias consistentes" de su empleo en
Jobar (24 de agosto), Saraqueb (29 de abril) y Ashrafiah Sahnaya (25
de agosto), pero sin corroborarlo por la falta de elementos
determinantes.
La víspera, Ban se dirigió a la Asamblea General de Naciones
Unidas, donde deploró la utilización de armas químicas en el
conflicto y demandó el enjuiciamiento de los responsables, un tema
que el reporte final no especifica.
El gobierno sirio acusó a los insurgentes armados y financiados
desde el exterior de lanzar gases venenosos contra el Ejército y
civiles, denuncia respaldada por Rusia, a partir de las muestras de
sarín obtenidas en Khan Al Asal por expertos de Moscú, las cuales no
fueron tomadas en cuenta en la pesquisa porque "no se pudo verificar
de manera independiente la cadena de custodia".
Por su parte, Estados Unidos, Francia y Reino Unido señalaron a
Damasco como el culpable de atacar a la población con sustancias
letales, sobre lo que no presentaron pruebas ante la comunidad
internacional.
Washington esgrimió esos argumentos para anunciar una
intervención militar en la nación árabe, que fue evitada por una
iniciativa rusa -posteriormente respaldada por la Casa Blanca- y la
decisión de Siria de adherirse a la Convención de Armas Químicas.
En declaraciones a la prensa a propósito del reporte final,
Sellström dijo este viernes que el grupo de científicos no pudo
llegar a identificar a los responsables.
Para el científico sueco, los elementos obtenidos por el grupo
que lideró "podrían servir para que otros con el mandato requerido
realicen nuevas investigaciones forenses intrusivas" capaces de
determinar a los culpables.
Además de su reclamo de procesamiento para quienes lanzaron
artefactos químicos en el país árabe, el secretario general de la
ONU recordó que "la mayoría de las 100 mil muertes dejadas por el
conflicto se produjeron con armas convencionales".
En ese sentido, solicitó el cese de las hostilidades y el
compromiso de las partes con la búsqueda de una solución política a
la crisis.
Ban destacó las opciones de paz que representa la realización el
mes próximo de la segunda conferencia internacional de Ginebra,
donde se espera que el gobierno y la oposición puedan avanzar hacia
el fin del conflicto.