BRUSELAS.— Los enviados especiales de la Unión Africana, Unión
Europea, Naciones Unidas y Estados Unidos celebraron en un
comunicado conjunto el acuerdo de paz alcanzado entre el gobierno de
la República Democrática del Congo (RDC) y los grupos armados del
Movimiento 23 de Marzo (M23).
El acuerdo, firmado en Nairobi el jueves, pone fin con éxito a
los doce meses del "diálogo de Kampala" después de que las partes en
discordia anunciaran el pasado noviembre el cese oficial de su
enfrentamiento armado.
En opinión de los representantes de esas organizaciones, el pacto
contribuye a la "fundación de una paz duradera en la región de los
Grandes Lagos".
Al mismo tiempo, instaron a las dos partes a aplicar
"rápidamente" los compromisos que han adoptado en la declaración,
incluidos el desarme, la desmovilización y la reintegración de los
miembros del M23 presentes en la RDC, Ruanda o Uganda.
En opinión de los enviados especiales a la región, la conclusión
del diálogo de Kampala es una "importante etapa en la vía de una
resolución permanente" de la crisis en el este del Congo, aunque
precisaron igualmente que aún "queda mucho por hacer".
"El M23 no es más que uno de la docena de grupos armados
presentes en la RDC", indicaron, y pidieron que todas las fuerzas
depongan las armas.