—Me trajeron a Cuba por primera vez siendo muy niño, tenía cinco
años y mi hermano mayor, que tenía siete, recién había muerto de
meningitis, y un año después, para salir del shock, vinimos a Cuba
de vacaciones. Casualmente, algún tiempo después, Cuba es quien
produce la mejor vacuna para curar esa enfermedad.
"Luego volví al salir de la marina, don-de estuve involucrado en
diciembre de 1941 en el incidente de Pearl Harbor. Al salir de la
marina ya era muy tarde para entrar a la Universidad, comencé a
hacer trabajos para el ejército y vine unas cuatro veces a Cuba.
"En aquellos tiempos vi que la corrupción y la prostitución eran
problemas muy serios. Los tranvías eran propiedad de una sola
persona, del señor Cambell de Miami, y vimos estas y otras
manifestaciones de la injerencia de los Estados Unidos, gánsteres y
cosas por el estilo".
—Cuando el ataque a Playa Girón en 1961, durante la
administración de Kennedy, ud. era fiscal general de los Estados
Unidos, ¿de qué forma lo marcaron estos sucesos?
—Cuando los hechos de Playa Girón le escribí una nota al
presidente: "La mayor ventaja que tienes sobre las cosas es ser
ignorante de ciertos hechos", y creo que Kennedy no sabía de estos
planes, no se dio cuenta que ya estas cosas estaban en progreso
desde hacía mucho tiempo, y él entró a la oficina a partir de enero
de 1961.
"El entonces jefe de la CIA estaba muy cerca de la familia de
Kennedy, y las consecuencias de haberle escrito aquella nota al
presidente, no se hicieron esperar. Dos días después, mi jefe me
sacó y me mandó a trabajar en la sección de impuestos, por supuesto
que esto era obra de la agencia y me crearon como un expediente.
Durante dos semanas estuvieron revisando todas mis cajas, todo mi
trabajo, pero no encontraron nada, ninguna relación; eso se
convirtió en una lección para mí.
"Cuando salí del gobierno el 20 de enero de 1969 dejé de ser
fiscal General, tuve un tiempo que me llevó a la reflexión, a pensar
en el mundo y de alguna forma en mi propia postura.
"Me sentía responsable de la actitud de mi propio gobierno hacia
Cuba y comencé luego a venir acá".
—Siendo un conocedor de las leyes norteamericanas, ¿qué cree del
juicio de los Cinco en Miami?
—Conociendo Miami, sabía que iba a ser muy difícil obtener un
juicio justo allí, donde la opinión pública estaba viciada por el
constante bombardeo de información contra Cuba.
"No teníamos ni la menor idea de que en Estados Unidos, el
gobierno estaba pagándoles a periodistas para que escribieran
historias feas y falsas sobre Cuba. Era bastante increíble lo que
contaban.
"Desde el principio vi que en lo que se habían involucrado los
Cinco tenía un riesgo personal, pero era muy importante para su
país. Realmente de lo que se trataba era cómo advertirle a Cuba
sobre lo que se hacía dentro de los Estados Unidos, sobre las
acciones que habían hecho organizaciones armadas que estaban
planeando operaciones contra un país independiente miembro de las
Naciones Unidas; es algo muy serio, muy grave.
"Es un gran aborto de la justicia esto que está sucediendo contra
los Cinco, ha dañado profundamente al pueblo de Cuba y nuestras
relaciones con ellos y ha incluido a personas de todo el mundo.
Ahora se hace muy evidente para mí que lo que ellos estaban buscando
era evitar este tipo de violencia que se gestaba dentro del
territorio de los Estados Unidos contra Cuba.
"Quienes arriesgan su libertad para salvar otras vidas, son
héroes".
—En los últimos años Estados Unidos ha invadido varios países
árabes, ¿qué opinión tiene sobre los ataques llevados a cabo por el
ejército norteamericano y la importancia que le confieren a la
carrera armamentista?
—Es un país detrás del otro, recientemente casi destruye Libia,
una nación que había brindado ayuda humanitaria al resto de los
países de África; pero se atacó porque de alguna manera era
independiente de Estados Unidos y tenía petróleo. Cosas como esas
son las que suceden. Ahora estamos amenazando a Siria.
"La tragedia de Iraq no tiene precedentes en la historia de la
humanidad, por dos semanas se destruyó, se bombardeó la capital y
sus ciudades, hubo más de diez mil ataques aéreos y cada treinta
segundos se tiraba una carga de bombas. Las personas morían todo el
tiempo, no se podía salir a la calle. Estamos ya en el 2013 y
todavía se habla de personas muertas a diario.
"Cada vez más, he visto que las intervenciones de los Estados
Unidos son violentas, y no veo cuándo se le va a poner un fin a todo
esto.
"Ahora mismo, tienen un gran poderío nuclear que puede destruir
grandes poblaciones. Tienen cuarenta veces más el poder de la bomba
que destruyó Hiroshima. Si coges un mapa del mundo no podrías contar
la cantidad de ciudades que se pueden destruir con esta
potencialidad nuclear.
"Creo que es algo alarmante que el ejército siga creciendo de
esta manera; es como si existiera una gran necesidad de militarizar
todo el mundo para aplastar la vida en este bello planeta, así es
como piensa Estados Unidos".
—Recientemente hemos visto a Estados Unidos envuelto en
escándalos sobre abusos a prisioneros por parte de los propios
oficiales, ¿qué piensa sobre lo que ocurre en la ilegal base de
Guantánamo?
—Están trayendo personas de todo el mundo aquí a la hermosa Cuba,
en este puerto que nosotros tomamos a la fuerza, contra la ley y los
han mantenido durante años torturándolos. Es algo vergonzoso,
inaceptable y, hablando en términos de humanos civilizados, los
Estados Unidos nunca debieron haber ocupado tierra cubana, nunca
debieron haber hecho la base. Lo que deberían hacer es devolvérsela
inmediatamente a Cuba".
—En varias ocasiones ha manifestado respeto por el sistema de
salud cubano ¿cómo valora el desarrollo de este sector y la
colaboración de nuestros médicos en otros países?
—Considero que los programas de salud hechos dentro de la
revolución cubana, lo que han traído son experiencias
extraordinarias a la sanación. Cada vez que yo visito un país pienso
en la mortalidad infantil, la mortalidad infantil aquí antes de 1959
era muy alta y en un par de años bajó. Hoy Cuba tiene índices
inferiores a los de Estados Unidos gracias a la visión que tuvo en
la implementación de los programas de salud. Sin la salud la vida no
tiene sentido, Cuba ha enfrentado estos problemas por largo tiempo
de una manera que ningún otro país lo ha hecho.
"A simple vista, pudiera pensarse que la salud cubana es
rudimentaria porque no dispone de la tecnología más sofisticada,
pero al observar el tratamiento que los médicos brindan a las
personas, incluso en las zonas más intrincadas, nos damos cuenta que
en realidad, es muy especial.
"Cuba es generosa de un modo único y ha trabajado mucho en eso,
pensando siempre en la paz mundial. La ayuda a países en situaciones
terribles, las legiones de médicos que brindan atención a pueblos de
todas partes del mundo, es una prueba de ello.
"El mundo necesita recordar todo esto que Cuba hace".
—La orden de la solidaridad es una de las condecoraciones más
importantes que otorga el gobierno de Cuba. ¿qué ha significado para
Ramsey Clark haber recibido este reconocimiento?
—Es un gran honor para mí haber recibido esta condecoración,
quizás haya personas que se lo merezcan mucho más que yo, lo que
quiero —más que se nombre mi solidaridad—, es pensar en el pueblo,
en la gente, en los buenos vecinos que son ustedes, deberíamos tener
una verdadera política de buenos vecinos. Creo que desconocerlos
como buenos amigos, también nos ha dañado a nosotros, porque nos
hemos perdido estar con ustedes que son tan generosos.
"Espero ser un solidario sólido, y espero que nuestros pueblos
lleguen a amarse como deberían, a pesar de nuestra larga historia.
Desde la guerra entre España y Estados Unidos, desde aquella época,
en los Estados Unidos han sido activamente agresivos hacia Cuba, es
algo muy vergonzoso, es la conducta más reprochable por parte de un
país e inaceptable para estos tiempos. En el mundo, no hay razones
que lo justifiquen, ni palabras para describirlo. Estamos tan cerca
y Cuba es tan bella, y su gente... Si no podemos resolver este
problema, de seguro no podremos resolver los problemas de la vida en
el planeta".