Triple salto femenino

Cambio de mentalidad; los mismos horizontes

Harold Iglesias Manresa

El sol asesta sus golpes en el estadio Panamericano; los atletas se encuentran diseminados entre la pista, el campo y el gimnasio. Justo al pie del tanque de salto encontré a Yoelbi Quesada, dando instrucciones a cuatro muchachas, Yoandri Betanzos y el juvenil Andy Díaz (18 años).

Foto: ZIMBIO.COMMabel Gay necesitará superar sus 14.67 metros de Daegu 2011 para aspirar a una medalla en el Mundial de pista cubierta de Sopot.

¿La razón? Una sesión de prácticas propia del mes de noviembre, el más intenso de la etapa de preparación general, con gran volumen de trabajo y ejercicios para elevar los indicadores de fuerza máxima, específicamente repeticiones de triple con cada pierna y decátuple (diez pasos desde el inicio de la carrera hasta el tanque).

Poco más de seis meses lleva Quesada rectorando los pasos de las triplistas Mabel Gay (30 años y 14.67 metros como mejor marca), Josleidy Ribalta (23-14.61), Dailenys Alcántara (22-14.58) y Liuba Zaldívar (20-14.20). Su divisa, aplicar un cambio de mentalidad, sobre la base de la constancia y entrega diaria a los entrenamientos, como en aquellos tiempos cuando él era deportista activo.

Es cierto, sus cuatro pupilas materializaron los registros cimeros bajo la tutela de Milán Matos (ya retirado), el mentor de tantas conquistas, con quien precisamente Yoelbi dio sus primeros pasos en el arte de diseñar planes, programar cargas e intentar mantener la tradición de una modalidad que atesora entre las damas dos oros y tres platas desde su debut en Campeonatos Mundiales en 1993. Sobre la preparación, el panorama competitivo inmediato y el horizonte de aspiraciones, accedió Yoelbi a conversar con Granma:

—¿Cómo asimilaron tanto Yoelbi como las muchachas el cambio?

—Al principio fue un choque impactante, había confianza en el plano personal, pero cierta incertidumbre sobre si mi metodología, mentalidad y preparación se podrían traducir en resultados. Poco a poco hemos ganado todos en seguridad, las muchachas fueron elevando sus registros en cada control. La fórmula no ha sido otra que trabajo sostenido.

—¿Cuáles son las virtudes de cada una de sus alumnas?

—Para todo saltador, ya sea de longitud o triple, la carrera de impulso es fundamental. De ella depende la coordinación y el éxito de los movimientos posteriores, amén de las virtudes de cada quien, ya sea en la explosividad del despegue a la hora de atacar la tabla, el brinco, paso, o tiempo de vuelo.

"Mabel es una atleta que te exige mucho a diario, necesita transitar con constancia todo el año por su cronograma de preparación para buscar resultados de nivel. Es la capitana del equipo, la más experimentada y técnica de todas y tiene en el paso su principal arma.

"Josleidy adquiere velocidad muy rápido, de ahí que necesite de 11 a 13 pasos para despegar. Su carrera constituye la esencia de sus saltos. Tanto ella como Mabel, por su elevada estatura, necesitan mayor número de repeticiones, más volumen de trabajo.

"Liuba y Alcántara son más explosivas, les entran con todo a la tabla y despegan luego de haber ejecutado 15 pasos".

—¿Perspectivas inmediatas?

—Para la etapa general los parámetros del grupo son excelentes, la mirada en este primer periodo está dirigida hacia el Mundial Bajo Techo de Sopot, Polonia, entre el 7 y el 9 de marzo próximo. Las cuatro tienen opciones, irán las dos de mejores resultados en las confrontaciones que tendremos a partir del 31 de enero.

SALTOS CON MABEL...

Espigada atleta de 1,87 metros y 70 kilogramos de peso, natural del distrito José Martí en Santiago de Cuba, donde se inició bajo la égida de Bárbara Ortiz (madre del campeón olímpico Anier García). Esa es Mabel Gay, la menor de cinco hermanos y única deportista de su familia. Disciplinada como pocas, y fuera de las pistas amante de la música romántica, el hip hop, y los colores morado y azul...

—¿Si tuvieras que definir el año 2013?

—El peor de mi carrera. Afrontamos muchos problemas con la preparación, al punto de que ninguna de nosotras hizo marca A (14.40) para ir al Mundial de Moscú. En definitiva, asistí con los 14.32 válidos como registro B. llevábamos 15 días de vacaciones cuando me llamaron para decirme que iba al Mundial. Esa recta final la hicimos solos. Sin embargo, el quinto puesto y los 14.45 logrados allí fueron una grata sorpresa, mi mejor marca del año y la prueba de los avances en el esfuerzo realizado con Yoelbi. Poco a poco progresamos todas desde la Copa Cuba. En los controles previos salté 14.17, 14.22 y 14.32.

—¿Dos momentos?

—La plata de Berlín 2009 y el bronce de Estambul 2012, ambos me produjeron mucha felicidad. La primera, por el hecho de acompañar a Yargelis Savigne y patentar ese uno-dos inédito en el podio; la segunda, por lo inesperado. Fue una competencia de registros bajos y yo no había estado bien.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

Subir

 

 

ecoestadistica.com