Una propuesta… ¿quién se anota?

FÉLIX LÓPEZ

El toro de la indisciplina social nos embiste a todos, y por lo tanto a todos nos han convocado a tomar al toro por los cuernos. No son pocos. Y hace mucho tiempo que andan sueltos y haciendo de las suyas. "Toros" vulgares, violentos, mal educados, antisociales y, además, impunes.

Ya hemos leído en estas mismas páginas acercamientos generales al tema, opiniones que prenden el bombillo rojo sobre indisciplinas recurrentes y llamados a la cordura y la convivencia racional. También acabo de encontrar en el Facebook este post de Orlando Cruzata, que tiene 5 000 seguidores y es (desde Lucas) un formador de opiniones y gustos, sobre todo entre los más jóvenes cubanos:

"Hace un año en una asamblea, donde se debatía el tema de las letras del reguetón, recuerdo que expresé mi criterio sobre una exagerada indisciplina social en el país, donde los valores éticos se perdían a una velocidad asombrosa y como ejemplo de ello se veía a personas haciendo sus necesidades en plena vía pública, ya casi de forma normal y nada de a media luz. Muchos se rieron y me dijeron exagerado."

Cruzata se refiere, sin dudas, a los funcionarios que hacen de avestruz cuando de hacer algo y asumir responsabilidades se trata. Ahora, Raúl nos ha dicho que ese problema debemos resolverlo entre todos. Hacerlo implica ir de lo general a lo particular, con soluciones concretas. Y a eso es a lo que vamos en este comentario, a proponer una acción social con la que pueden comprometerse los estudiantes del Instituto Superior de Diseño (ISDI), jóvenes creadores de la Asociación Hermanos Saíz, la Unión de Jóvenes Comunistas y todas las organizaciones, instituciones y empresas que quieran hacer algo por el mejoramiento humano.

EL PROBLEMA: Hoy, según datos oficiales, existen en todo el país 46 311 personas acogidas a la actividad de transporte de carga y pasajeros por cuenta propia. La gran mayoría de ellos opera un taxi (almendrón) o un camión. Un número importante coloca en

esos autos "publicidad" rodante, con adhesivos sobre los parabrisas y chasis con los mensajes más inimaginables. Algunos de ellos provienen de abominables reguetones: "Quimba pa’ que suene y si no suenas no sabes quimbar", "Las locas no tienen dueño", "Lo mío es muchachitas y alcohol"...

Con esos mensajes desandan nuestras ciudades de un lugar a otro. Nosotros y nuestros hijos estamos obligados a leerlos. ¿Cuántos lo asumen y lo repiten? ¿Cuántos visitantes se preguntarán qué quieren decir esos mensajes? ¿Por qué no existe una ordenanza de los gobiernos locales que prohíba ese tipo de mensaje en los autos y camiones que transitan nuestras ciudades? ¿Son una simple indisciplina visual, o es un martillazo en los valores de la sociedad cubana?

No faltará quien justifique esta barbaridad diciendo que son autos privados. Pero los autos y camiones propios transitan por vías y entornos sociales, que suponemos propiedad de todos.

LA SOLUCIÓN. Cuba y los cubanos somos como un reservorio de creatividad. ¿Por qué no invitamos a esos 46 311 trabajadores por cuenta propia del transporte a hacer algo útil por la sociedad donde viven ellos y sus hijos? Estamos seguros que la inmensa mayoría se anota en esta iniciativa y presta sus vehículos, sus parabrisas para colocar mensajes de bien público, de formación de valores sociales, de exaltación de lo bello, de contenido ecológico y de invitación a buenos modales.

Es sencillo: se necesita un voluntariado juvenil, gente alegre y comprometida que quiera anotarse en una cruzada por el buen gusto. Estudiantes de diseño y diseñadores, artistas de la plástica, publicistas, empresas que se dedican a la publicidad y la propaganda. Vamos a poner a rodar más de 40 mil mensajes responsables, que eduquen, que siembren ideas, conciencia y también belleza. Algunos dirán que es una idea que tiene un costo, pero ese costo es ínfimo cuando lo comparamos con el valor de lo que podemos crear, y es también insignificante cuando lo contrastamos con el costo moral de los mensajes que hoy andan sueltos en las calles.

Todo el que sueñe almendrones que digan "solo el amor engendra la maravilla", "remiendo corazones rotos", "y me vestí de sol, salí a buscarte"... , o que nos inviten a una ciudad limpia, a buenos modales, a ser tan cultos como instruidos... puede anotarse en esta iniciativa, juntarse con amigos, tocar puertas, ofrecer su tiempo y su talento. ¿Quién comienza?

 

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