Lejano en el tiempo el recuerdo del primer título ganado por un
equipo matancero en Series Nacionales. Fue en la edición número
nueve, allá por los años 1969-70 cuando una selección con el nombre
de Henequeneros, dirigida por Miguel A. Domínguez e integrada por
estrellas como Wilfredo Sánchez, Félix Isasi, Rigoberto Rosique y
Gaspar "El Curro" Pérez, entre otros, se alzó con el título ganando
50 partidos.
Fue ese triunfo el merecido tributo a una provincia con
extraordinaria tradición beisbolera, en cuyo estadio Palmar de Junco
se efectuó el que se ha dado en llamar "el primer juego oficial
publicado en la prensa", el 27 de diciembre de 1876, cuna del más
grande jugador cubano de todos los tiempos, Martín Dihigo.
Después llegaron otros cuatro títulos. Dos de ellos a la cuenta
de Citricultores —1976-77 con Juan Bregio de mentor y 1983-84,
dirigido por Tomás Soto— y otras dos satisfacciones (en 1989 y
1990), de nuevo con los Henequeneros bajo la tutela de Gerardo "Sile"
Junco, con una nueva hornada de estelares, liderados por los
potentes artilleros Lázaro Junco, Julio Germán Fernández y Juan Luis
Baró, además de contar en el montículo con uno de los máximos
ganadores de la pelota cubana, el zurdo Jorge Luis Valdés.
Años de gloria, sin duda, para la afición yumurina, resignada
después a una moratoria en cuanto a triunfos se refiere. Matanzas
bajó su calidad al punto de permanecer en los últimos puestos de la
clasificación general por equipos, ausente del podio de premiación,
sin jugadores capaces de reeditar las hazañas de sus predecesores.
Casi perdidas las esperanzas de volver a planos estelares, los
yumurinos han renacido y hoy disputan palmo a palmo los puestos de
cabecera de la 52 Serie Nacional —frente a un capacitado rival como
lo es Sancti Spíritus— a un triunfo de clasificar y convertirse en
finalista por primera vez en más de dos décadas.
Una nueva generación ha surgido con renovados bríos y el empuje
suficiente, bajo la dirección de un mentor impetuoso como lo es
Víctor Mesa. Bateadores como José Miguel Fernández, Guillermo
Heredia, Ariel Sánchez, Yurisbel Gracial y un cuerpo de lanzadores
donde Joel Suárez es el líder con el mejor promedio de ganados y
perdidos de la presente temporada, eslabonaron triunfo tras triunfo
hasta llegar a una de las semifinales, con enormes posibilidades de
seguir adelante, merced a su ventaja 3-2 sobre los Gallos.
¿Podrán ganar los matanceros el sexto campeonato para su
provincia? El béisbol es impredecible. Méritos tiene suficientes y
calidad probada para conseguirlo. Más de dos décadas han
transcurrido desde el último grito de victoria.