Una jovencita gobierna en la campiña

Pastor Batista Valdés

MANATÍ.— Al conocer que había ganado las elecciones en la base, tras superar en cantidad de votos a la otra candidata, Maidelys Reyes sintió una mezcla de alegría con cierto temor, que volvería a repetirse días más tarde, cuando le confirmaron ser la delegada más joven del Poder Popular en todo el municipio.

Foto del autor“Al principio sentía cierto temor, ya me voy sintiendo más segura”, afirma Maidelys.

"Era lógico que me asustara un poquito —explica con ingenua y cándida sonrisa— porque apenas tengo 24 años de edad, nunca había tenido experiencia importante de dirección y en verdad la labor del delegado requiere mucha entrega, sacrificio, contacto con la población, así como gestión con empresas y organismos¼

"A ello se suman viejos planteamientos pendientes de mandatos anteriores en los tres barrios o asentamientos rurales que forman esta circunscripción (Collada, Villaverde y Almendrón). Me refiero concretamente a algo tan vital como la estabilidad en el abasto de agua por medio de pipas y tractores, el preocupante estado de la red hidrosanitaria en unas 30 viviendas, así como el fondo habitacional en general, pues de un total de 128 casas, solo 40 presentan una situación un poco más favorable".

Lo cierto es que en medio del actual proceso de rendición de cuenta los electores de la zona han vuelto a reiterar ese asunto, esperanzados en alguna variante que atenúe o ayude a contrarrestar la mala calidad con que fueron construidos varios inmuebles en la década de 1990, cuando el territorio se vio obligado a recurrir al uso de materiales de bajo costo, como la piedra y la cocoa (o cocó), que a la postre, terminaron provocando grietas en paredes, debilitamiento de estructuras y peligro real para los moradores.

"Solo con ese panorama —admite la alegre muchacha— o con la necesidad de acondicionar, al menos, los hogares que servirán como refugio ante el posible azote de huracanes, sería suficiente para no dormir tranquila. En la última reunión, Aramilda Velázquez sugirió con toda razón que se instale un teléfono para asegurar una rápida comunicación frente a cualquier urgencia comunitaria, mientras Yaqueline Escalona no entiende por qué siguen elaborando el pan con tan mala calidad¼

"Como podrás suponer, todo eso multiplica mi trabajo como maestra en la escuelita rural Mariana Grajales, ubicada en Managua, aproximadamente a un kilómetro y medio de donde vivo. Pero si acepté la responsabilidad como delegada es para representar lo mejor posible a quienes me eligieron. Sé que son tiempos difíciles, pero haré todo lo que esté a mi alcance, por mis electores y por Liasbel Silva, mi pequeña hija de seis años, a quien cada día también le dedico toda mi pasión y energías".

 

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