Activistas
comunitarios y ecologistas en medio centenar de ciudades
estadounidenses convocaron para hoy una protesta pública contra la
corporación Monsanto, acusada de manipulación genética nociva en
productos agrícolas.
Organizada por el movimiento cívico March Against Monsanto (MAM),
la movilización prevé aglutinar este fin de semana un aproximado de
200 mil manifestantes en 40 países, y otras miles de personas en al
menos 45 estados norteamericanos.
El gigante biotecnológico, con sede en Creve Coeur, Missouri, ha
sido blanco de duras críticas por parte de especialistas que
alertaron sobre ingeniería genética en alimentos con potencial
peligro para la salud y la vida humanas.
Disgustados por la inacción de Washington frente a las
imputaciones, activistas en Nueva York, Chicago, Montreal, Berlín,
París, y Bruselas, entre otras urbes, coordinaron desde hace un mes
las demandas ciudadanas.
Voceros de MAM confían en que las jornadas de manifestaciones
masivas se conviertan en una organización global con el esfuerzo de
líderes ambientalistas en los cinco continentes, pero además
llevaron las protestas hasta redes sociales de Internet.
En marzo el Congreso de Estados Unidos certificó una enmienda que
permite a Monsanto y otras firmas similares comerciar productos
científicamente manipulados, aunque personas jurídicas inicien
acciones legales en contra de tal proceso.
Una científica del Instituto de Tecnología de Massachussets
concluyó que el ingrediente activo glifosato -muy usado por Monsanto-,
interfiere con la biosíntesis de nutrientes y puede causar
enfermedades fatales.
Las consecuencias se traducen en muchas dolencias asociadas con
la llamada dieta occidental: trastornos gastrointestinales,
obesidad, diabetes, enfermedad del corazón, depresión, autismo,
cáncer y Alzheimer, según la investigadora Stephanie Seneff