
QUITO, 24 de mayo.— El presidente de Ecuador, Rafael Correa,
destacó los progresos en materia social y económica de su Gobierno
en el acto de toma de posesión de su segundo mandato ante el pleno
de la Asamblea Nacional.
Correa, quien fue reelecto en febrero pasado con el 57,17 % de
los votos, afirmó en un discurso de casi dos horas que en Ecuador
quedó pendiente una "segunda independencia contra la pobreza, la
desigualdad y la exclusión; por esa segunda y definitiva
independencia es que luchamos y avanzamos, y el país está cambiando
profunda y positivamente en lo económico, político y social",
refiere Xinhua.
Al respecto, antes de tomarle juramento como Presidente de
Ecuador para el periodo 2013-2017, la titular de la Asamblea
Nacional, Gabriela Rivadeneira, destacó que "entendemos que no puede
haber ni se puede hablar de una verdadera independencia económica y
política si no existe al mismo tiempo una justicia social; ni puede
haber una sociedad justa igualitaria si la patria vive maniatada por
el dogal del neocolonialismo".
Basado en datos de la Comisión Económica para América Latina, el
gobernante destacó que Ecuador es de los tres países que más reducen
la pobreza, "el mayor atentado contra los derechos, las libertades
humanas y la dignidad de la persona".
Correa fustigó el doble estándar de Estados Unidos en materia de
derechos humanos, que calificó de "neocolonialismo", y advirtió que
"esta América digna no es patio trasero de nadie".
El Mandatario reiteró sus críticas hacia el funcionamiento de la
Organización de Estados Americanos. La sede de ese mecanimo
—aseguró— está en Estados Unidos, "el país que impone un criminal
bloqueo económico, comercial y financiero a Cuba, el cual incumple
la carta fundacional de ese mismo grupo".
"Ese es el mayor atropello al derecho internacional y a los
derechos humanos", sentenció.
Lo mismo sucede con las Islas Malvinas tomadas por la fuerza en
el siglo XIX, son colonias británicas a más de 11 mil kilómetros del
Reino Unido y están frente a las costas argentinas, señaló.
En el plano interno, Correa destacó los avances registrados en el
país con la Revolución Ciudadana que lidera desde que llegó al
Palacio de Carondelet en el 2007. "Ya no mandan el capital
financiero, las burocracias internacionales, las oligarquías; aquí
ya manda el pueblo ecuatoriano, es el cambio más importante para no-sotros",
enfatizó.
Rafael Correa juró junto a su vicepresidente, Jorge Glas, en una
ceremonia a la que asistieron jefes de Estado y de Gobierno de
América Latina y del mundo, así como delegaciones diplomáticas e
invitados especiales.