Por
décadas, Ángel Vázquez Millares ha sido el más pertinaz, consecuente
e inteligente promotor de la ópera en la Isla. Lo hace, y lo sigue
haciendo, desde la radio y la televisión, en la cátedra
universitaria y el seno de diversos colectivos artísticos. Y aunque
para él lo importante consiste en revelar la variedad de estilos, la
calidad de las voces, la densidad estética de las puestas en escena
y los aportes de los autores con independencia del origen, no caben
dudas acerca de su preferencia, y profundos conocimientos, de la
ópera italiana.
Ese mérito le fue reconocido con la investidura como Caballero de
la Orden de la Estrella Italiana por parte del Estado europeo,
suceso que tuvo lugar en la sala teatro del Museo Nacional de Bellas
Artes.
Al colocar sobre el pecho del eminente Profesor los atributos de
la condecoración, Carmine Robustelli, embajador de la República
Italiana en Cuba, destacó la coincidencia del acontecimiento con la
conmemoración del bicentenario del nacimiento de Giuseppe Verdi,
compositor al que Vázquez Millares ha dedicado buena parte de sus
estudios y labor promocional.
El acto también marcó el inicio del XV Seminario sobre Lengua,
Literatura y Cultura Italianas en Cuba, evento saludado por el
doctor Eusebio Leal Spengler como una nueva oportunidad para
resaltar los entrañables e históricos vínculos espirituales entre la
patria de Garibaldi y la de Martí.
Dedicado esta vez a dos figuras cenitales de la cultura de la
península europea, el escritor Giovanni Bocaccio, autor del
Decamerón, y el pensador Nicolás Maquiavelo, de El Príncipe,
el Seminario representa un momento especial para los catedráticos y
alumnos de la Facultad de Lenguas Extranjeras de la Universidad de
La Habana, según expresó su vicedecana Mayelín González Hernández.
En correspondencia con el perfil del homenajeado, la velada fue
coronada por un ingenioso espectáculo concebido por el actor Franco
Carlo Cardellino a base de páginas antológicas del arte lírico
musical italiano interpretadas por el bajo Marcos Lima, la soprano
Diana Rosa Cárdenas y la pianista Vilma Garriga y que incluyó el
estreno de la obra Muerte y proceso de Luculo, de Adriano
Galliussi, sobre un texto de Bertolt Brecht.