Benny Moré, el inolvidable Bárbaro del Ritmo

Recuerdan al destacado artista a 50 años de su desaparición física

Alain Valdés Sierra

Desde que su voz y genio creativo alcanzaran ese punto cimero al que pocos han llegado, la historia musical cubana cambió para siempre. El Bárbaro del Ritmo, El Sonero Mayor, o simplemente Benny Moré, llegó para quedarse y su impronta se alimenta del pulso de su pueblo, que lo idolatra como a uno de sus más genuinos y queridos artistas.

A 50 años de su desaparición física se le recuerda como de seguro él quisiera: con música, por lo que varias de las voces más sobresalientes del panorama sonoro del país se dieron cita, el miércoles en la noche, en la Sala Avellaneda del Teatro Nacional para rendirle el merecido homenaje a su vida y obra.

Gracias al esfuerzo de la EGREM, Musicuba, RTV Comercial y Cubadisco 2013, el espectáculo Benny 50. Te quedarás ofreció al público un programa integrado por obras escogidas del repertorio que defendiera el hijo predilecto de Santa Isabel de las Lajas y que marcaron hitos en emisoras radiales y salones de baile en las décadas del cincuenta y sesenta.

Dos momentos marcaron la noche, la reaparición de la Orquesta Estrellas de Areíto, integrada por instrumentistas de primera línea como el pianista Emilio Morales, el guitarrista Raúl Verdecia, el bajista Lázaro "El Fino" Rivero y el baterista Juan Carlos Rojas "El Peje", ambos ex-Afrocuban Messengers.

También la interpretación del cantante Isaac Delgado, que cantó Cienfuegos y Mata Siguaraya, esta última acompañado por la trompetista holandesa Maite Hóntele.

Nuevos aires a temas antológicos de la música cubana dieron los arreglos asumidos por Estrellas de Areíto junto a las voces de Laritza Bacallao, Tania Pantoja, Luna Manzanares, Waldo Mendoza y el joven repentista Leandro Camargo, quien junto al laudista Barbarito Torres interpretó Décimas y Laúd, recordando el origen campesino de El Sonero Mayor.

Memorable fue la unión de Pedrito Calvo y Mayito Rivera, dos de las voces más populares de Cuba que militaron por años en los míticos Van Van, en Rumberos de ayer, canción compuesta por el propio Benny.

La dirección artística del espectáculo corrió a la cuenta de Tony Pinelly, y la musical, del experimentado Emilio Vega.

A cinco décadas de su desaparición física, la vida y obra de El Bárbaro del Ritmo está más viva que nunca, su forma de cantar y desenvolvimiento sobre el escenario al frente de su Banda Gigante aún marcan pautas dentro de la música y cultura nacionales, ancladas en la memoria popular como muestra irrefutable de su entrega y el cariño que le profesan los cubanos.

 

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