Toussaint Louverture

Biografía de un líder

El actor Jimmy Jean-Louis, uno de los intérpretes haitianos más reconocidos a nivel internacional, habla sobre la primera película basada en la vida del líder de la independencia de Haití

Amelia Duarte de la Rosa

Más de dos siglos han pasado de la histórica sublevación esclava encabezada por Toussaint Louverture, que llevó a Haití a conquistar su independencia y ser la primera república emancipada en América Latina. La historia del héroe, conocido por sus correligionarios como el Espartaco Negro, llegó por primera vez a la pantalla grande bajo la dirección del realizador francés Philippe Niang.

Foto: Jorge Luis GonzálezEscena de la película Toussaint Louverture.

El filme biográfico fue presentado hace unos días en el cine Chaplin, de La Habana, como parte de la Muestra itinerante de Cine del Caribe, y en ocasión del aniversario 210 de la muerte del prócer haitiano.

Con una duración de tres horas, Toussaint Louverture, Retrato en dos partes, está protagonizado por Jimmy Jean-Louis, uno de los actores haitianos más reconocidos a nivel internacional, y la actriz franco-senegalesa Aissa Naiga.

La cinta fue laureada en el Festival Panafricano de Cine 2012 y le ha propiciado a Jean-Louis obtener el premio al mejor actor en el Pan African Film Festival, y reconocimientos en el Trinidad y Tobago International Film Festival & Vuesd’Afrique; el International Film Festival en Canadá, además de una nominación en el Africa Movie Academy Awards en el 2012.

Popular por interpretar a El Haitiano en la serie de televisión Héroes, Jean-Louis ha trabajado en más 40 largometrajes, entre ellos destaca ¿Tiene Sida el presidente?, del cineasta haitiano Arnold Antonin.

El actor —quien además preside la asociación Hollywood Unites for Haiti, organización sin fines de lucro— concedió esta entrevista a Granma, horas antes de asistir a la proyección única de la película.

—Representar a Toussaint Louverture no debe haber sido una tarea fácil, así que la primera pregunta se deduce: ¿cómo se preparó para interpretar el personaje?

—Encarnar el papel fue realmente difícil. Es la primera vez que se hace una película sobre Louverture, un hombre que nació siendo esclavo, llegó a ser General y luego Gobernador, por lo que el personaje transita por distintas facetas y tuve que ser muy cuidadoso con cada una de ellas. Hicimos una investigación profunda para dar detalles sobre su vida y demostrar que fue un ser humano con momentos de poder y de penuria. Leí libros, me documenté, vi materiales audiovisuales y me preparé físicamente. Me tomó mucho tiempo pero fue necesario porque sabía que al ser la primera película, yo iba a ser la imagen de Louverture para muchas personas y eso es una gran responsabilidad.

Foto: Jorge Luis GonzálezJimmy Jean-Louis durante la entrevista en el Hotel Nacional.

—Este es un filme de estimable valor biográfico ¿Qué significó haber sido su protagonista?

—Un gran honor, Louverture fue una figura nacional y latinoamericana, pero también mundial. Le dio la independencia a Haití y empujó la revolución en América Latina. Al mismo tiempo, fue motivo de inspiración para grandes líderes como Nelson Mandela, Marcus Garvey y Martin Luther King. Es por ello que me siento tan feliz de haberlo encarnado para que se conozca y se sepa lo que hizo por Haití, espero que mi país pueda verse de una manera diferente. Quise ser lo más fiel posible al héroe que tanto representó para nosotros.

—Después de la filmación, ¿tuvo alguna influencia la figura de Louverture en su personalidad?

—Sí. Después de tanto tiempo estudiándolo y analizándolo, aprendí mucho. Su huella está viva en mi memoria y en mi pensamiento. Tiene que haber sido una persona muy fuerte para hacer lo que hizo y en ese momento, para mí es lo que importa, esa fuerza que viene de adentro y que no importa lo que pase ayuda a seguir adelante.

—¿Dónde se filmó la película?

—En las afueras de París y en Martinica, lo cual es algo que me atormenta porque aquí estamos tantos años después de haber logrado la independencia y no podemos filmar la película en Haití por falta de infraestructura. Es paradójico que la primera película sobre el libertador de Haití haya tenido que ser filmada en Francia, con presupuesto francés.

—¿Entonces se trata de un filme sobre Haití donde el único nexo con el país es la historia que cuenta y su protagonista?¿Cómo fue la acogida del pueblo haitiano?

La película está en francés, tiene algunos parlamentos en creole y el elenco es internacional, pero sí es una película haitiana. Se mostró en Haití a un grupo de personas, pero la cedimos a la TNH (Televisión Nacional de Haití), de manera que puedan transmitirla cuantas veces deseen. Es la misma cuestión, distintas partes de un único problema. En todo el proyecto participaron personas del Caribe, pero es una película realizada por la TV francesa. Pienso que para los haitianos es importante conocer mejor la historia, que vean su propio país de forma diferente a como lo mira el mundo entero y saber quién fue Louverture y lo que significó en todo aquel proceso.

El filme ofrece un contexto general y se sumerge en detalles. Es necesario en ese sentido y deja, al menos, una constancia cinematográfica a las nuevas generaciones.

Ahora que lo menciona, el pasado año el propio Arnold Antonin ofreció una entrevista a este diario donde declaraba que en Haití falta todo para impulsar a los jóvenes a hacer cine, saben mucho de técnica pero no tienen la idea del cine como lenguaje y construcción de valores ¿Cuáles son sus consideraciones en este sentido?

Es muy difícil hacer una película en Haití, no hay salas ni escuelas de cine y además existe mucha piratería. Sin embargo, es un país donde hay mucho talento. La realidad en el mundo cinematográfico, y estoy hablando específicamente de Hollywood, es que resulta muy difícil hacer una película sobre héroes negros. Danny Glover con anterioridad había intentado hacer la película sobre Louverture y no pudo, entonces de ahí la conclusión de que existe algún deseo político, histórico o económico para que ese tipo de producciones no salgan adelante.

La realidad es que la industria no tiene interés por la historia de los negros. Ese ha sido otro elemento importante que he podido constatar luego del estreno de la película y su recorrido internacional en muchas ciudades de EE.UU., Canadá, Francia, África, Trinidad y República Dominicana.

—¿Está satisfecho con el resultado?

—Estoy definitivamente feliz con el resultado de la película, espero que la mayor cantidad de personas tengan la posibilidad de verla. Confieso que me hubiera encantado filmar al menos un par de escenas en Haití, de este modo siempre va a existir un pequeño punto donde no voy a poder estar del todo satisfecho.

Una última pregunta, ¿qué representa proyectarla en Cuba?

Los cubanos siempre han sido buenos amigos de Haití y espero que luego de ver la película, lo sean más. Van a poder entender qué es lo que realmente Haití defiende y contrarrestar las imágenes negativas que circulan en los medios y que opacan sus inmensos valores históricos y culturales. Me siento muy unido a Cuba, estamos tan cerca que me considero un vecino cercano, un buen amigo.

 

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