Experiencia pinareña en el tabaco

Producen hortalizas en canteros tecnificados

Ronal Suárez Rivas

Con el propósito de explotar al máximo sus potencialidades para producir alimentos, Pinar del Río aprovecha actualmente en el cultivo de hortalizas, los canteros tecnificados donde se obtienen las posturas de tabaco.

foto del autorEl aprovechamiento de una infraestructura dotada de sistemas de riego y un excelente sustrato, permitirá elevar la producción de alimentos.

La experiencia permite dar utilidad durante alrededor de ocho meses a una infraestructura dotada de sistemas de riego y un excelente sustrato, que de lo contrario permanecería inactiva todo ese tiempo.

Enrique Cruz, quien dirige la actividad tabacalera en Vueltabajo, explica que además de aportar un volumen considerable de alimentos, ello contribuye a recuperar en un menor tiempo la inversión que demanda la construcción de los canteros.

"Por otro lado, además del impacto económico, logramos que estas áreas permanezcan limpias. De lo contrario, se cubrirían de yerba y empezarían a deteriorarse", añade Enrique.

Ante estas ventajas, la orientación es realizar dos campañas de hortalizas, tras concluir la entrega de posturas para la cosecha tabacalera, señala el directivo.

Se trata de una indicación en la que se exceptúan cultivos como el tomate, el pimiento, el pepino o la col, por ser hospederos de plagas y enfermedades que afectan al tabaco.

Para Carmelo Ledesma, jefe de la brigada encargada de la batería de canteros tecnificados de La Vigía, una de las cinco con que cuenta el municipio de Mantua, el aprovechamiento de la instalación en la siembra de cebolla, acelga, rábano y habichuela, significa la posibilidad de tener trabajo todo el año.

"De lo contrario, después de culminar la entrega de posturas, en el mes de noviembre, nos habríamos quedado sin contenido hasta agosto.

"Además, tenemos todo esto", dice, mientras señala los 354 canteros donde, a pesar de la escasa experiencia, el desarrollo vegetativo de las plantaciones augura una elevada producción.

"La mayoría de estos trabajadores acumula muchos años en la actividad tabacalera, pero nunca antes habían sembrado hortalizas. Por tanto, tuvimos que capacitarlos, con los manuales de la agricultura urbana, y luego hemos mantenido la asesoría", comenta el ingeniero Amado Ramos, especialista de la Empresa Agropecuaria de Mantua.

Se estima que esta práctica, que hoy se trata de replicar en los cerca de mil canteros existentes en el municipio, pudiera tener un impacto muy grande.

"Por ejemplo, podríamos autoabastecernos de cebolla, un cultivo que en condiciones normales no se da en nuestros suelos, pero en los canteros, con un sustrato creado a base de materia orgánica, ha tenido muy buen comportamiento", señala Amado.

Introducidos a gran escala durante los últimos años, los semilleros tecnificados son estructuras similares a los organopónicos, ubicadas cerca de las plantaciones tabacaleras, a fin de evitar largos recorridos para el suministro de posturas.

Entre sus ventajas, destaca el hecho de aportar cuatro veces la cantidad de plantas que se obtienen en los tradicionales, algo que reduce notablemente las extensiones de tierras a utilizar. Unido a ello, también permite economizar combustible, medios de transporte, fuerza de trabajo, fertilizantes, pesticidas, agua y otros recursos.

Tales virtudes han propiciado la construcción de unos 10 mil 900 canteros a lo largo de Vueltabajo en lo tres últimos años, con los cuales hoy se logra cubrir el 18 % de las posturas que demanda la actividad tabacalera, y la tendencia es a continuar creciendo.

Según Enrique, en el 2013 se deben incorporar otros 5 000. De modo que a la par de una mayor eficiencia en torno al principal cultivo de esta provincia, las condiciones para producir altos volúmenes de alimento, también se incrementan.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir