Trabajador de Servicios Comunales

Comprometidos con un Santiago de Cuba más bonito

Eduardo Palomares Calderón

Considerado uno de lo sectores más humildes y abnegados, los Servicios Comunales enaltecen en Santiago de Cuba a quienes en la limpieza de calles, recogida de desechos sólidos, servicios necrológicos, atención a áreas verdes y otras actividades, prestan un valioso aporte a la sociedad.

Foto del autor Empleando fundamentalmente herramientas manuales han sido rehabilitados 8 millones de metros cuadrados de áreas verdes.

"Nuestros 3 mil 995 trabajadores son los primeros en levantarse y los últimos en acostarse —destaca Gustavo Aldana Quintana, director municipal de comunales—. Para ellos no existen días festivos ni fines de semana en tareas de alta sensibilidad para la población, que con el huracán Sandy requirieron el máximo esfuerzo en largas jornadas".

Como se ha publicado, en un territorio que anualmente recoge un millón 500 mil metros cúbicos de desechos, se acarrearon en apenas 60 días más de seis millones con la activa participación de las FAR, el MININT, los constructores, la Agricultura y este incansable sector, que sigue en tensión con la poda sanitaria y recogida de escombros de la rehabilitación de viviendas.

Para orgullo de todos, plazas, calles y avenidas se mantienen limpias y organizadas, como resultado de los hombres y mujeres que escobillones y carro en mano aparecen loma arriba y loma abajo, desafiando madrugadas y el intenso sol en la atención de los 6 mil 500 metros cuadrados asignados a cada uno de ellos.

Incentivados con la misión de convertir la Ciudad Heroica en un jardín, ha sido desplegado un fuerte movimiento en la jardinería de sus 16 millones de metros cuadrados de áreas verdes y los 125 parques.

"Habíamos rehabilitado 72 parques cuando llegó el ciclón y lo destruyó todo, menos el espíritu de quienes ya tienen recuperados ocho millones de metros cuadrados de áreas verdes en las entradas de la ciudad, avenidas y parques", refiere Gustavo Aldana.

LOS APAGA FUEGOS

El chofer Herminio Caballero Castañeda y los recogedores Juan Carlos Ubiense Rodríguez e Ismael Santos Negret, integran la dotación del carro chino recolector que fue bautizada como "los apaga fuego".

"A diferencia de las restantes dotaciones, nosotros estamos responsabilizados diariamente con la recogida de desechos en los crematorios y demás dependencias de hospitales, en las escuelas, los principales hoteles e industrias distantes, y luego atendemos las estaciones de vertimiento de basura o cualquier calle" —señala Herminio.

"Se trata de un trabajo duro —interviene Juan Carlos—, que impone levantarnos a las tres y pico de la madrugada para estar aquí a las cuatro de la mañana, pero sabemos que es una tarea importante, reconocida por la población y la dirección del territorio".

"Una muestra fue el ciclón –precisa Ismael--, pues con un carro cuya capacidad admite por viaje 60 metros cúbicos de desechos compactados, para sumar normalmente 10 mil 800 en dos meses, en 65 días de contingencia logramos recoger 20 mil metros cúbicos".

La dotación siempre encuentra tiempo para el mantenimiento y fregado del vehículo, que pese a sus cuatro años de rigurosa explotación parece salido ayer de la fábrica, y orgullosa de su desempeño integral propone la realización de competencias o intercambios de experiencia que contribuyan a mejorar la calidad del servicio en la nación.

A la entrega y entusiasmo de estos hombres y mujeres se debe que poco a poco y a buen ritmo, Santiago de Cuba recobre el brillo de siempre.

 

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