Con
la participación de delegaciones de alto nivel de alrededor de 60
países quedó inaugurada en Santiago de Chile la I Cumbre de la
Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) con la
Unión Europea (UE).
El foro previsto hasta mañana en el centro de eventos Espacio
Riesco tiene una agenda centrada en el tema de las inversiones,
enmarcado en el desarrollo sostenible y los enfoques social y
ambiental.
La reunión fue instalada por su anfitrión, el presidente chileno,
Sebastián Piñera, quien la calificó de urgente, necesaria y
oportuna.
Se trata de compartir experiencias y debatir, pero sobre todo de
unir fuerzas y acordar cursos de acción para un mejor futuro en
nuestros países, apuntó.
El presidente chileno señaló que pese a la crisis que azota a
Europa, la UE continúa como la primera economía mundial y es cuna de
una amplia cultura.
Respecto a América Latina y el Caribe, recordó que presenta una
alta desigualdad, pero vive tiempos de un verdadero renacimiento.
Lo tenemos todo para lograr el desarrollo y derrotar la pobreza,
recursos naturales, ausencia de guerras y pueblos trabajadores,
subrayó Piñera, quien destacó que la I Cumbre CELAC-UE contó con el
complemento de encuentros empresariales, parlamentarios y
judiciales.
Minutos antes, el mandatario recibió uno por uno a los jefes de
delegaciones participantes en el séptimo encuentro desde 1999 de la
UE con Latinoamérica y el Caribe, el primero desde la fundación en
Caracas, en diciembre de 2011, de la CELAC por los 33 países
independientes de la región.
Después del recibimiento, los mandatarios tuvieron varios minutos
para el intercambio informal con sus homólogos.
En los últimos días, expertos, políticos y organizaciones
sociales han emitido criterios sobre el foro CELAC-UE, que
transcurre en un contexto de severa crisis económica en la zona
Euro, con medidas de choque que generan protestas populares, sobre
todo en la periferia de la Unión.
Otros comentarios acuden a los números, como la fuerte presencia
en la región de inversiones directas europeas (el 43 por ciento de
las existentes) y en las potencialidades de los vínculos
empresariales.
Líderes latinoamericanos han llamado la atención sobre el nuevo
escenario predominante en el área, donde gobiernos progresistas y de
proyección social defienden una relación de iguales, basada en el
beneficio mutuo y el respeto a la independencia y la soberanía.
Por su parte, funcionarios de la UE han reconocido el crecimiento
sostenido de América Latina y el Caribe y la consolidación de la
democracia en sus naciones.
En declaraciones a Prensa Latina, movimientos sociales pidieron
no pasar por alto otra arista en las relaciones birregionales.
La UE vino a Chile a exigir a los latinoamericanos y caribeños
leyes que garanticen a las transnacionales acaparar territorio y
explotar sus recursos, denunció Soledad Alvear, participante en la
Cumbre de los Pueblos en representación de la organización Vía
Campesina.
Según la activista, los movimientos sociales deben estar alertas
para evitar esas formas de dominación.
"Nos interesa difundir esto a nivel continental, esta no es una
pelea solo de los campesinos, sino de todos nuestros pueblos, por
eso traemos la denuncia a esta Cumbre", apuntó.
La Cumbre de los Pueblos sesiona en la Facultad de Arquitectura
de la Universidad de Chile de forma paralela a la reunión CELAC-UE,
que concluirá mañana con una declaración previamente negociada por
altos funcionarios y cancilleres.
Horas después de la I Cumbre CELAC-UE será inaugurada la I Cumbre
de la CELAC, la cual concluirá el próximo lunes con la entrega de
Chile a Cuba de la presidencia pro tempore del bloque
integracionista.